
Esa hermosa tierra elegida por Nuestro Señor, testigo de las apariciones de la Santísima Virgen de Guadalupe quien fue enviada para reafirmar la evangelización en el «nuevo mundo», ha sido asolada ayer con la noticia del triunfo del primer presidente de izquierda en su historia.
Sabemos las consecuencias que traerá esta guerra cultural contra el Cristianismo, con un adepto al mal a la cabeza.
Por esta razón, nos unimos en oración a todo el pueblo católico mexicano, pidiendo el amparo de Nuestra Señora de la Visitación, en su día, por la resistencia en el combate que les tocará vivir y la perseverancia en la única y verdadera fe.
