ESPECIAL DE SEMANA SANTA
MEDITACIÓN PARA EL MIÉRCOLES SANTO.

Del coloquio que tuvo Cristo con las mujeres devotas que lloraban cuando iba al Calvario.
(Luc. 23)
PRIMER PUNTO.
Considera , que corno dice San Buenaventura , la Santísima Virgen María , que acompañada de San Juan y de Santa María Magdalena , y de otras santas mujeres , no pudo por la muchedumbre de la gente ver al Salvador , cuando salia con la Cruz acuestas , atajó por otras calles , y le esperó al salir de la puerta con su santa compañía, en Lugar adonde pudiese verle , y hablarle, y llegado allí el Salvador, enmudecieron las lenguas por la grandeza del dolor , y hablaron los Ojos derramando ríos de lagrimas; allí se miraron tiernisimamente los dos amantes , y se hablaron los corazones , conformándose con la voluntad del Altísimo , a quien obedecían en todo. Contempla en este paso lo que sentiría la Reina de los Ángeles ver a su preciosismo Hijo condenado , y en poder de homicidas y que eco haría en su corazón el pregón que resonaba en sus oídos , y los clamores de la gente , y los dichos y palabras afrentosas del vulgo, que le condenaría, y blasfemaría como ignorante. ¡Oh Virgen Santísima! retiraos a vuestro retrete , que no es decente para vos la compañía de ladrones y homicidas ; pero como podréis retiraros, y dejar en tales riesgos al amado de vuestro corazón, y al Autor de la vida! ¡Oh que doloroso paso ha sido este para ambos! ¡quien supiera y pudiera consolaros y serviros!
SEGUNDO PUNTO.
Considera las palabras que en esta ocasión dijo el Salvador a las devotas mujeres que le lloraban ; Hijas de Jerusalen, no queráis llorar sobre mi , sino llorad sobre vosotras , porque vendrán días en que se tendrán por infelices las que tuvieren hijos , y pedirán a los montes , que caigan y las sepulten vivas porque si en el árbol verde se ejecuta este rigor, en el seco y árido ¿que será?
Estas palabras les dijo Cristo con vivos sentimiento, todas dignas de mucha ponderación. ¿En que se pondrían emplear las lágrimas, que en llorar la pasión del Salvador? y con todo esto dice que no lloren sino mas bien que lloren la ruina temporal y espiritual de su Ciudad, en la que hace alarde y grandeza de su caridad, pues antepone los trabajos ajenos a los propios , y les enseña a llorarse primero a si mismos y después a los otros, y juntamente les profetiza el castigo que les amenaza por el pecado atroz que cometían. Rumia estas palabras del Salvador , que son un panal de dulcísima devoción a devoción, y una triaca saludable para la vida espiritual. Aprende a llorar y compadecerte de las calamidades ajenas , y llorar tus faltas y pecados y mira el castigo que te amenaza por ellos, cuando ves las penas que el Redentor padece por los ajenos , y conforme a esta lección a endereza tus pasos para el Cielo.
TERCER PUNTO.
Considera como una de aquellas devotas mujeres, dándole Dios animo y esfuerzo , rompió por medio de la gente , y se llegó al Salvador con un lienzo , y le limpió el sudor del rostro , y como premiando este piadoso oficio, dejó el Redentor impresa la imagen de su rostro en aquel paño pagandole con aquella preciosa reliquia el obsequio que había usado con el. ¡Oh buen Jesús! y que liberal sois con vuestros siervos, y cuan de contado pagáis los servicios que recibís, y por tan leve consuelo dais un don de tan subido precio. Considera que rica y consolada quedaría aquella santa mujer con la imagen del Redentor ; y llégate tu a ofrecerle las telas de tu corazón , para que imprima en ellas su santísima estampa , y quede siempre impresa en tu alma, sin que la borre, ni la olvides jamas.
Carga el peso de la consideración sobre todo lo dicho, y contempla el camino que llevo el Redentor por tu causa , y la gente que le acompaña , y levanta los ojos al Cielo , y mira otra diferente procesión de Ángeles que le acompañan , y cantan varios loores por las virtudes que ejercita y por lo que padece por los hombres, diciendo con celestial armonía: Digno es el Cordero de la Divinidad , de la salud, del Reino , de la Gloria , y de reinar para siempre ; por que da su vida por la salud del mundo , la Cruz se trueque en trono de Majestad , y la muerte en vida : esto cantaban los ángeles a la sazón que le pregonaban en la tierra por malhechor , y digno de muerte: consuélate con el premio que le espera , y anímate con su ejemplo a padecer afrentas , Cruz y muerte por en do alcanzar la vida eterna.
