RESPUESTA DE LA SEMANA

EN HONOR A LA VERDAD

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¿Puede rezarse una Misa de Exequias (de Requiem) por alguien que se suicidó?

NO

¿Por qué?

DE LA SEPULTURA ECLESIÁSTICA

El Canon 1204 detalla las ceremonias que la componen:

La sepultura eclesiástica consiste en la traslación del cadáver a la iglesia, en las exequias ante él celebradas en la misma, y en la deposición del cadáver en el lugar legítimamente designado para la sepultura de los fieles difuntos.

El Canon 1239 establece que debe concederse la sepultura eclesiástica a todos los bautizados, a menos que el derecho expresamente les prive de ella.

Cabe considerar, pues, aquellos a quienes se ha de negar la sepultura eclesiástica, lo cual lo determina el Canon 1240, que dice así:

§1. Están privados de la sepultura eclesiástica, a no ser que antes de la muerte hubieran dado alguna señal de arrepentimiento:

1º. Los notorios apóstatas de la fe cristiana, o los notoriamente afiliados a una secta herética o cismática o a la secta masónica u otras sociedades del mismo género;

2º. Los excomulgados o entredichos después de la sentencia condenatoria o declaratoria;

3º. Los que se han suicidado deliberadamente (Qui se ipse occiderint delibarato consilio);

4º. Los que han muerto en el duelo o de una herida en él recibida;

5º. Los que hubieran mandado quemar su cadáver;

6º. Otros pecadores públicos y manifiestos.

§ 2. Cuando en dichos casos se ofreciere alguna duda, se consultará, si hay tiempo para ello, al Ordinario; si la duda continúa, se dará sepultura eclesiástica al cadáver, mas procediendo de forma que se evite el escándalo.

Este canon contiene una ley penal, y, por ende, se ha de interpretar en sentido estricto.

Aun rechazando de plano el error de los que afirman que todos los que se suicidan no están en su sano juicio, fuerza es reconocer que no siempre es cosa fácil determinar cuándo los suicidas han obrado con deliberación, ni cuándo se han causado la muerte a sí mismos los que aparecen ahorcados o ahogados, o muertos de un tiro o de una cuchillada, aunque se encuentre el arma junto al cadáver. Y claro está que, mientras no conste de cierto el suicidio deliberado y además sea del dominio público, no se les puede privar de la sepultura eclesiástica.

Dos cosas se requieren para ser privado de la sepultura eclesiástica:

a) que el delito sea público, a tenor del canon 2197,

b) que no conste de una manera suficiente que dio alguna señal de arrepentimiento antes de morir.

Según el Canon 2197:

El delito es Público, si ya está divulgado, o si fue cometido o se halla en tales circunstancias, que puede y debe juzgarse prudentemente que con facilidad habrá de adquirir divulgación.

El delito es Notorio con notoriedad de derecho, después de la sentencia de un juez competente que haya pasado a cosa juzgada, o después de la confesión del delincuente hecha en juicio.

El delito es Notorio con notoriedad de hecho, si es públicamente conocido y se ha realizado en tales circunstancias, que no puede ocultarse con ningún subterfugio ni puede caber excusa alguna de él al amparo del derecho.

En cuanto a la señal de arrepentimiento antes de morir no basta la mera suposición que tal vez en los últimos instantes, por la infinita misericordia de Dios, se habrá arrepentido de sus culpas y obtenido el perdón, conforme declaró Gregorio XVI en su carta Officium, 16 de febrero de 1842; es preciso que haya algún testimonio fidedigno de que el difunto, antes de expirar, besó, por ejemplo, devotamente el crucifijo o alguna imagen u objeto piadoso, se dio golpes de pecho o manifestó de otra manera su arrepentimiento, pidió que le llamaran un sacerdote, aunque éste no haya llegado a tiempo, etc.

En estos casos debe divulgarse la noticia para que los fieles se enteren y se evite el escándalo que de otra suerte pudiera seguirse de dar sepultura eclesiástica a uno de quien constaba públicamente que era indigno.

DE LOS SUFRAGIOS POR LOS DIFUNTOS

El Canon 1241 es el que establece la respuesta a la pregunta de la semana:

Al que haya sido excluido de la sepultura eclesiástica se le negarán asimismo tanto cualquier Misa exequial, aun las de aniversario, como otros oficios fúnebres públicos.

La privación de sepultura eclesiástica no sólo prohíbe enterrar en sagrado, sino también los actos previos que enumera el canon 1204 ya citado más arriba, y los aniversarios y demás oficios públicos; pero no los que se celebren en privado, aunque sean Misas.

Por los suicidas, pues, puede celebrarse la Misa sólo en privado, y removido todo escándalo; pero en este caso no se toma la Misa De requiem, ni oración especial por el difunto.

Se reza la Misa que corresponde a ese día, y el sacerdote formula en privado la intención.

RESPUESTA DOCTRINAL

De un total de 112 respuestas:

76 contestaron No – (67.86%)

36 contestaron Si – (32.14%)

Según esta estadística la mayoría contestó correctamente.

Insistimos en la importancia de conocer la doctrina de nuestra Iglesia para conservar intacta nuestra fe como nos ha sido mandado por Nuestro Señor y, de esta manera, no correr el riesgo de ser engañados por los errores, que pueden llevarnos a una eternidad sin Dios.