SAN VERANO

MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

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 Hoy nos encomendamos a:

SAN VERANO O VERANIO, OBISPO Y CONFESOR.

Desde su infancia mostró este santo que el Señor tenia sobre él grandes designios. Era tan devoto de san Privado que quiso una vez pasar en oración toda la noche que precede a la fiesta de aquel santo.

A la mañana siguiente Verano fue a arrojarse a los pies del obispo, pidiéndole la tonsura clerical, y cuando la hubo recibido dejó su patria y fuese a ocultar en un lugar cerca de Cavaillon.

Su santidad y milagros no le permitieron estar mucho tiempo escondido. Entonces emprendió un viaje a Italia para visitar el sepulcro de los santos apóstoles, y algún tiempo después volvió a Francia.

El rey Sigeberto quiso verle, y le hizo consagrar obispo de Cavaillon. Verano asistió al concilio segundo de Macon el año 585, y tuvo mucha parte en los sabios reglamentos que en él se publicaron. Fue uno de los obispos enviados a París para quejarse al rey Clotario II del asesinato del obispo san Pretextato.

Gildeberto II le estimó mucho y quiso que fuese padrino de su hijo Tierri, que heredó después la corona.

De la estimación de los príncipes y de la veneración en que le tenia el pueblo se aprovechó el santo para promover los intereses de la religión, y murió gloriosamente por los últimos años del siglo VI.

Leyenda de oro

R. Dr. José Palau

 

Leer el Santo Evangelio del día  y catena aurea