OSKO: MALTRATO INFANTIL

EL ASEDIO DEL ENEMIGO

UNICEF SE QUEJA

http://www.capitalmdp.com/tres-de-cada-cuatro-ninos-de-entre-2-a-4-anos-sufre-maltrato-en-argentina/

La psicóloga María Eva Rearte, del equipo de Violencia Familiar del Hospital Penna, del barrio porteño de Parque Patricios, destacó a Télam que la familia reproduce la violencia que hay en la sociedad patriarcal, al igual que las instituciones como la escuela, a las que les cuesta pensar que también tiene instalado el modelo correctivo, con el grito, con la sanción, con el maltrato.

La psicóloga ha hablado…

¡Qué cosa!, que hasta haya llegado a ser necesaria la existencia de un «Equipo de Violencia Familiar» en un hospital público; y todo (según la psicóloga) por culpa de «…la violencia que hay en la sociedad patriarcal«…

¡Una cosa de locos!… O de psico-locos y psico-locas…, ¿y por qué no de psico-trans…?

Detrás de situaciones, que por supuesto nadie quiere (como pobreza; niñas pequeñas entregadas en matrimonio; niños vendidos; trata de niños y jóvenes; trabajo infantil; pederastia; abusos, etc.), que UNICEF repudia o contra las cuales dice trabajar, hay otra realidad.

Muchos de los “TIPS” propios de la campaña pueden verse en el Twitter oficial de la entidad.

https://twitter.com/unicef_es

UNICEF se queja. Pero la suya es una queja mentirosa. Porque los índices a los que se refiere (que, como siempre, son completamente arbitrarios y producto de una proyección realizada por ellos mismos o gente que piensa como ellos y curra como ellos), además de ser mentirosos tienen la particularidad muy conveniente de ser INCOMPROBABLES.

Son producto de preconceptos y generalizaciones; pero sobre todo resultado directo de una ideología; la ideología que profesan y que militan los que simpatizan y/o trabajan en organizaciones mundialistas como UNICEF.

Por lo que forzosamente las supuestas “conclusiones” a las que ellos llegan, como consecuencia de esto, son siempre amañadas.

También lo son, y en grado sumo, las propuestas que, con el rotulo de “soluciones”, propone UNICEF.

En general se trata de ideas fuerza insufladas en la sociedad; con frecuencia planificadas a los efectos de contribuir a la destrucción de la concepción tradicional de la familia.

Pero, ¿cómo es que corrompen a la sociedad?

Lo hacen con manifestaciones como ésta, a la que estamos haciendo referencia. Con declaraciones como las de la psicóloga que incluimos al principio.

La tan odiada “sociedad patriarcal”.

Muchos son los vectores por medio de los cuales las “feministas”, los militantes gay, los partidarios de la ideología LGTB o de género, o los funcionarios mundialistas, utilizan para destruir la “sociedad patriarcal”. UNICEF es una organización entre tantas, y un instrumento más.

Pero además, mientras hacen sus trabajitos, todos estos se llenan cuidadosamente los bolsillos, porque a no dudarlo que ellos son sumamente solícitos en eso de rendirle culto a su gran dios y principal objeto de su dedicado trabajo.

Son formidables los fondos que manejan estas instituciones que se dedican a corromper a la sociedad. Muchas donaciones de personajes ilustres; deportistas sobre todo que a cambio de ser nombrados “embajadores” de UNICEF, prestando de ese modo su nombre, que suele ser convocante, obtienen beneficios importantes en desgravaciones impositivas sobre sus formidables ganancias de superestrellas; futbolistas, tenistas, basquetbolistas; pero también músicos, actores; famosos en general.

No es que sean altruistas; no vayan a creer. Todos buscan su interés económico, por supuesto, los “generosos” donantes y los “desinteresados” que los reciben y luego les dan uso.

Sin eufemismos; estos personajes, caterva de mentirosos y corruptores, rinden culto a MAMMON, y este les devuelve con creces por el esfuerzo invertido en servirle.

Ahora bien.

En realidad, no podemos negar la existencia del maltrato infantil.

Pero tal cosa no está en el reto de una madre o de un padre. Además, en el ejercicio natural de la educación parental excesos ha habido siempre, porque los hay en todas las áreas de las actividades humanas, y ninguna está exenta. Pero los excesos nunca invalidan la legitimidad de nada. Son excesos y deben ser corregidos, en todo caso.

Por lo que esa no es la cuestión.

Pero lo que UNICEF llama “maltrato infantil” es otra cosa que va en directa relación con la AUTORIDAD PATERNA y con el PRINCIPIO DE AUTORIDAD.

Aquí entra lo que llaman “maltrato psicológico” y la utilización de dicho concepto con la intención de inhibir dicha autoridad;, al punto de que se llega a la DENUNCIA DE LOS NIÑOS CONTRA SUS PROPIOS PADRES, por el solo hecho de que los padres intenten ejercer el NATURAL OFICIO DE PADRES Y FORMADORES.

UNICEF dice una cosa, generaliza, sugiere, direcciona y apunta a su verdadero objetivo: la destrucción de LA SOCIEDAD PATRIARCAL y de la familia asentada en los principios tradicionales.

Por todo lo cual diremos que el maltrato infantil existe; y es mucho peor que lo que UNICEF manifiesta. Y UNICEF es parte de ese maltrato; UNICEF es cómplice, y en muchos casos UNICEF es principal autor ideológico del maltrato infantil.

Dediquen unos pocos minutos al video que sigue.

Todos los videos que pueden hallarse en la web donde participa el doctor Benigno Blanco valen que les dediquemos tiempo.

El doctor Blanco es muy claro respecto del rol de organizaciones mundialistas (y judaicas) en esta campaña de corrupción generalizada y sistemática llevada a cabo en todo el planeta y que tiene por objeto la destrucción.

UNICEF, UNESCO, el BANCO MUNDIAL, el FONDO DE POBLACIÓN, la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, son señaladas como entre las principales organizaciones vinculadas a esa campaña.

No se trata de ninguna novedad, ni tampoco lo es que esas organizaciones anuncian explícitamente sus políticas, planes y programas en sus respectivos sitios web. No niegan absolutamente nada, al contrario, se jactan o enorgullecen de llevarlas a cabo.

Porque hemos llegado a un estado de cosas tal que, como lo BUENO es llamado MALO y viceversa, lo que UNICEF llama “hacer el bien” es precisamente MALTRATO INFANTIL.

Salvando la cuestión de ciertas actividades, que son delitos relacionados con la prostitución infantil, la explotación y por supuesto todas otras aquellas que lesionan a los niños y jóvenes, hay que decir que lo que entidades como UNICEF identifican como un MAL que genera el MALTRATO infantil, es precisamente todo lo contrario.

El verdadero maltrato infantil es el que la SOCIEDAD ACTUAL dispensa a todos los niños que tiene a su alcance. Y son todos.

Porque a través de los MEDIOS AUDIOVISUALES, los poderes a los que sirve diligentemente UNICEF, atacan a los niños de todo el mundo.

Por medio de filmes, series televisivas, dibujos animados, periódicos y revistas, juegos electrónicos, música, en algunos casos deportes, modas y costumbres diseñadas AD HOC, quienes ingenierizan la sociedad CORROMPEN A LOS NIÑOS Y JÓVENES en lo que puede considerarse la más gigantesca y monstruosa campaña mundial de corrupción que jamás haya existido.

Y téngase en cuenta, además, que para completar el MALTRATO UNICEF se inmiscuye en los sistemas educativos de todos los países del mundo, para monitorear la enseñanza; para obligar a las escuelas, públicas o privadas, a dispensar obligatoriamente ciertas ideas que DEBEN ser las de todos.

Se ha falseado la historia, como sabemos. Y sabemos quiénes la han falseado y por qué.

Pues bien, las escuelas tienen que enseñar esa falsa historia; machacar constantemente y verificar que no haya “desviaciones”; todo dentro de un sistema que se ha creado para que los niños queden impedidos (en su inmensa mayoría) de ser capaces de escapar al PENSAMIENTO UNICO.

Bombardeados de ese modo, por medios, entretenimientos, escuela, etc. Los niños sufren la peor clase de maltrato que pudiera imaginarse.

Sistemática y metodológicamente, los niños del mundo son “educados” en la ignorancia de la Verdad; en el desprecio de la misma, y si fuese posible en el odio hacia ella.

¿Maltrato infantil?

Por supuesto. Nunca antes de ahora lo hubo peor y es preciso ir a la fuente de todo.

De todo lo malo podríamos decir, y no nos equivocaríamos pero, para que no se diga que somos monotemáticos dejaremos que lo diga la siguiente imagen:

En la foto, “peligrosas” defensoras de la pérfida sociedad patriarcal.

Quedan mujeres que defienden la verdad.

¿Racismo…? Lo llamaría mejor, REALIDAD y REALISMO

Y una gran verdad, no tengan dudas; los judíos financian todo aquello que, de una manera u otra, contribuye mínimamente con el proceso que DISUELVE y corroe lo que todavía queda en pie por inercia o por el esfuerzo de unos pocos que defienden los valores tradicionales, una concepción trascendente de la vida, del origen y destino del hombre, y de la Creación.

Veamos ahora el otro lado. Allí están las otras; endemoniadas bestias que denigran la condición de mujer y también la humana.

Este tipo de ONGs femimarxistas, como puede generalmente corroborarse visitando sus sitios web, son financiadas a través de bancos y ONGs femimarxistas internacionales judías como por ejemplo Global Fund for Women entidad que es dirigida por dos judías y una mujer de color.

Martes 30 de mayo de 2017: “Un grupo de mujeres se manifestaron por completo desnudas para exigir medidas de contra la violencia de género. Lo hicieron frente al Congreso Nacional, la Casa Rosada y los Tribunales de Justicia”.

http://www.lanacion.com.ar/2028797-mujeres-se-manifestaron-desnudas-contra-los-femicidios-fren

te-al-congreso-la-casa-rosada-y-tribunales

Claro, las locas estas son muchas más; tiene que ver eso con “los signos de los tiempos”, sin dudas, pero también con lo dicho antes: cantidad de dinero aportado desde organizaciones que procuran la destrucción. El origen de dichas organizaciones y de las campañas que promueven es perfectamente conocido.

Son las que queman Biblias, y las que claman que “la única iglesia que ilumina, es la que arde”.

Quema de la Biblia, libro enemigo de la condición femenina como se sabe

La cuestión es que mientras la judería organizada destruye las familias y la “sociedad patriarcal“, mientras corrompe a nuestros hijos y arruina nuestra natalidad, en Israel el matrimonio homosexual es ilegal, y una familia ortodoxa puede tener muchos hijos; estas familias no trabajan, viven de ayudas del Gobierno, cortesía de los contribuyentes americanos. Sólo en ayuda militar, Israel se lleva más de 3.500 millones anuales del Gobierno judío en EEUU; un Estado parásito indiscutiblemente.

Sodomitas “educando” en el “progreso” a un niño adoptado.

De este MALTRATO INFANTIL no se habla…

Son organizaciones judías y personajes judíos, como SOROS, los que lideran, financian y promueven los movimientos homosexuales en Europa y en América, para, entre otras cosas, reducir la natalidad y en definitiva, reducir la población goyim a nivel mundial.

Últimamente han alcanzado notoriedad en la prensa los escándalos hollywoodense de pedofilia, ataques y abusos sexuales por parte de importantes productores y directores judíos; también actores de renombre están involucrados. La mayoría de los que son mencionados en las noticias difundidas como involucrados en los hechos denunciados, son judíos.

Siempre es lo mismo, y detrás de estas, como de otras, formas de corrupción, está el judío. No parecen tan lejanos los tiempos de la ZWI MIGDAL… Si acaso algún lector ignora a que me refiero, puede consultar aquí: FUENTE JUDÍA, o aquí: FUENTE NO JUDÍA.

Claro que no crean todo lo que dice la FUENTE JUDÍA, que se esfuerza, aunque infructuosamente, en “despegar” a la colectividad judía de aquel tiempo, de los “negocios” de la mafia judaica.

La FUENTE NO JUDÍA la hemos elegido ex profeso entre las que menos animosidad demuestran respecto de los judíos.

En fin, que terminamos este artículo hablando de la ZWI MIGDAL una organización judía que ocultaba detrás de una pantalla de aparente trabajo social, lo que fue una gigantesca red internacional de proxenetismo, que extendió sus tentáculos por todo el mundo, corrompiendo y prostituyendo con el fin de satisfacer la desenfrenada pasión por el dinero que caracteriza a los judíos; y habíamos comenzado con UNICEF que por su parte…

¡VAYA!… ¡Cuántas coincidencias!