TAN IMPOTENTES COMO SIEMPRE.

El sitio Non Possumus ha publicado una “defensa” del Obispo de Kent, la que comienzan diciendo: “Un lector nos ha reenviado el siguiente correo electrónico, en cuyo texto hemos suprimido la traducción al francés y hemos agregado algunos comentarios en color rojo

Como era de esperarse, el artículo que mencionan como recibido por correo, está tijereteado; le faltan el principio y el final (además del cercenamiento de la versión francesa). No sabemos si la poda es de quien les reenvió el correo, o de los propios interesados (¿interesados en qué?) de Non Possumus, pero como nosotros también recibimos el mensaje, de su remitente original (Alejandro Sosa Laprida), lo reproducimos íntegro para luego comentar algunas cuestiones:

Chers amis: Je me permets de vous transférer un courrier que je viens de recevoir de la part de Monsieur l’Abbé Altamira, car il me semble de la plus haute importance. J’ai ajouté en pièce jointe un document dont je suis l’auteur et que je m’obligeais à garder privé depuis plusieurs mois, dans l’espoir que la situation puisse changer. Malheureusement, cela n’a pas été le cas…
Je vous salue très cordialement dans le Seigneur. Alejandro.

Enviamos sermón Domingo 9º post Pentecostés y una noticia grave sobre Mons. Williamson. Los saludamos en María Santísima.

Monseñor Williamson y la misa moderna

*Esta filmación muestra palabras de Mons. Williamson diciendo de ir a “la misa moderna”. Nos parece esto algo muy grave de parte de Monseñor

*Se puede ver este video en el link que sigue:

https://www.youtube.com/watch?v=vzI4WKwDlPk

*No aprobamos el estilo un poco “burlesco” que tiene el video (aproximadamente luego de la mitad), pero vemos —de cualquier manera— que la información que ellos difunden es veraz.

*Las palabras de Monseñor duran unos 12 minutos, todo el video unos 30.

-Minuto 0:55 “There´s the principles and then there´s the practice”: “Están los principios y después está la práctica”.

“Il y a les principes et après il y a la pratique”

-Minuto 6:46 “There have been eucharistic miracles with the novus ordo mass”: “Han habido milagros eucarísticos con la misa moderna”.

“Il y a eu des miracles eucharistiques dans la messe moderne”.

-Minuto 8:56 “There are cases when even the Novus Ordo Mass can be attended with an effect of building one´s faith instead of losing it”:“Hay casos en que incluso se puede asistir a la misa moderna con un efecto de construir la fe de uno en vez de perderla”.

“Il y a des cas dans lesquels on peut assister à la messe moderne avec le résultat de fortifier sa propre foi au lieu de la perdre.”

-Minuto 9:53 “Be very careful, be very careful with the Novus… stay away of the Novus Ordo, but exceptionally… if you´re watching and praying even there you may find the grace of God, if you do make use of it in order to sanctify your soul”: “Sea muy cuidadosa (nota: está hablando a una señora), sea muy cuidadosa con la moderna…, manténgase lejos de la misa moderna, pero excepcionalmente… si está vigilando y rezando aun ahí usted puede encontrar la gracia de Dios, si lo hace en orden a santificar su alma”.

“Soyez très vigilante (note: il s’adresse à une dame), soyez très vigilante avec la messe moderne…, restez éloignée de la messe moderne, mais exceptionnellement… si vous êtes vigilante et que vous priez, même là vous pouvez trouver la grâce de Dieu, si vous le faites dans le but de sanctifier votre âme.”

-Minuto 10:37 “Therefore, I would not say every single person must stay away from every single Novus Ordo Mass”: “Por lo tanto, yo no diría que cada persona debe mantenerse lejos de cada misa moderna”.

“Par conséquent, je ne dirais pas que chaque personne doive se tenir à l’écart de la messe moderne.”

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El texto del artículo se complementa con el siguiente archivo, que es el final truncado en el sitio No Podemos (a confesión de parte…):

A propos des déclarations troublantes de Mgr. Williamson

Los Impotentes, sin transcribir el archivo final, se dedican a criticar… ¡nada! porque junto a los textos desgrabados que transcriben no hay ningún agregado, ningún análisis del autor del post, ni de terceras personas; lo único que puede tomarse como argumento contra el Obispo Irretractable, es la frase del comienzo del artículo, que reproducimos:

*Esta filmación muestra palabras de Mons. Williamson diciendo de ir a “la misa moderna”. Nos parece esto algo muy grave de parte de Monseñor

Bueno, en realidad, hay otras críticas al Obispo del Condado… sus propias palabras.

Non Possumus se preocupa en todos los casos, de aclarar que la traducción no debe decir “misa moderna”, sino “misa Novus Ordo”; la incongruencia flagrante de esta aclaración se ve al final del artículo de Los Imposibilitados, donde leemos (tomado del “Breviario sobre la Hermandad San Pío X”), lo siguiente:

Consideramos equivalentes las expresiones “nuevo rito”, “nueva Misa”, “Misa de Pablo VI”, “Novus Ordo Missae”, etc., en referencia a la reforma litúrgica de 1969.”

Esta expresión no está comentada, criticada ni observada por Non Possumus, por lo que hay que considerar que adhieren a ella. Siendo así, ¿por qué la expresión “misa moderna” no es equivalente a “misa Novus Ordo”, inclusive teniendo en cuenta el “etc.”?

De todos modos, a buen entendedor, pocas palabras; si Los Autodesapoderados quieren especificar que en todos los casos el Obispo-Que-Nunca-Se-Desdice aludió a la misa Novus Ordo… peor para él. Lo innegable es que Alejandro Sosa Laprida se refiere a ese adefesio litúrgico cuando traduce “misa moderna”.

En la primera expresión episcopaliana que nuestro amigo rescata, Los Incapaces sugieren una interpretación malévolo-incongruente y otra no malévola-congruente. Las palabras del Obispo Kentiano son simples: “Están los principios y después está la práctica”; si en este sitio Nadapoderoso muestran dos caras de la expresión, es porque debe haber cola de paja: en cualquiera de las dos suposiciones que aquí plantean (malévola o no), los principios están separados de la práctica, divorciados.

Esto sólo puede significar que se observa en los hechos ese divorcio, y que de algún modo intencional (hipótesis malévola) o por dificultad (hipótesis no malévola) los principios no se aplican en la práctica.

Obsérvese que el Prelado Irreversible no menciona la separación entre principios y práctica, sino una distinción que también se da en el sano obrar: quien obra bien, primero asume los principios y entonces los pone en práctica. Si Los Automaniatados suponen dos hipótesis donde los principios no se aplican en la práctica, deben saber muchas cosas más que nosotros desconocemos.

Pasan de inmediato Los Desfuerzados a analizar la posibilidad de un milagro en una misa novus ordo; pero no es la posibilidad lo que menciona Ricardo, el Hijo de Guillermo, sino hechos concretos: “Han habido milagros eucarísticos con la misa moderna” (con la misa Novus Ordo, según Los Enclenques). Entonces, en lugar de pontificar sobre la Providencia Divina y su intervención milagrosa en las circunstancias, personas y acontecimientos que Dios disponga, más bien corresponde que demuestren qué milagros han ocurrido en las misas modernistas; dónde hubo intervención divina expresa durante la celebración de un rito que ofende severamente la gracia, la fe y al mismo Redentor.

¡No vayan a argumentar que en algunas misas novus ordo hay transubstanciación y eso es un milagro! Es de sentido común que Dios Nuestro Señor no podría producir un milagro de esta especie, porque para consagrar válidamente en la misa modernista, el oficiante (siempre que sea un sacerdote legítimamente ordenado) se ve obligado a realizar una serie de retornos al rito verdadero, al menos en lo esencial, que terminan por transformar la misa novus ordo en una Misa Tradicional; ergo, es imposible “milagrear” en el rito corrupto.

De todos modos queda planteado el desafío: demuestren (Los-Que-No-Pueden, o el Obispo que no se retracta) esos supuestos milagros.

De inmediato, y prosiguiendo con su impotencia inveterada, los abogados episcopalianos defensores de prelados demasiado verborrágicos, se meten en la cuestión de las mechas agonizantes y las cañas quebradizas, refiriendo al lacrimoso diálogo entre la señora que pregunta (provocando lágrimas propias) y el mitrado que responde (provocando sonrisas ajenas).

A la situación planteada por la señora responden los puntos 1 a 3 del Curso de Teología Moral que se vuelca luego del desarrollo de los comentarios a los dichos del Obispo de Kent; parece que la Impotencia de los autores es visual (no ven ni lo que ellos mismos escriben) además de intelectual: tienen la respuesta a la mano y no la toman… ¿serán mancos, también?

Comentando ya los dichos del minuto 9:53, Los Desvigorizados aluden a la ignorancia invencible, sustentando sus dichos en su propia ignorancia invencible: ¿Cómo se puede hablar de una “ignorancia invencible” de una persona que está planteando estas dudas con ánimo de definir su propia conducta? Precisamente la señora busca la verdad sobre el caso, y le pregunta a quien debería responderle con certeza de fe; si así hubiera hecho el prelado irrevocable, la ignorancia de la señora habría sido vencida. El sólo hecho de plantear la cuestión muestra que la mujer quiere vencer su ignorancia, lo que implica que su desconocimiento es derrotable.

¡Pobre señora! Primero cae en manos de un personaje que no se retracta, y luego es desmenuzada por quienes se declaran imposibilitados absolutos. Así, su ignorancia no sufre subjetivamente de invencibilidad (por causa de ella misma), sino que es provocada por sus “asesores”, ciegos que guían a otros ciegos…

Los mismos vicios afectan al último comentario de Los Impotentes, que deberían corregirse a sí mismos con el desarrollo doctrinal que despliegan luego, tomado del Curso de Teología Moral de la vieja FSSPX. Pero mejor que eso, dejemos hablar a Monseñor Lefebvre:

Declaracion sobre la Nueva Misa

† Marcel Lefebvre
Arzobispo
8 de noviembre de 1979

Respecto a la Nueva Misa, destruyamos de inmediato esta idea absurda: si la Nueva Misa es válida, se puede tomar parte en ella.

La Iglesia siempre ha prohibido a los fieles asistir a las Misas de los cismáticos y de los herejes, aunque sean válidas. Es evidente que no se puede tomar parte en Misas sacrílegas, ni en Misas que ponen nuestra fe en peligro.

Además, es fácil demostrar que la Nueva Misa, tal como ha sido formulada por la Comisión de la Liturgia, con todas las autorizaciones dadas por el Concilio de una manera oficial, y con todas las explicaciones dadas por Monseñor Bugnini, presenta un acercamiento inexplicable a la teología y al culto de los protestantes.

Así, por ejemplo, no aparecen muy claros, y hasta se contradicen, los dogmas fundamentales de la Santa Misa, que son los siguientes:

  • Sólo el Sacerdote es el único ministro;
  • Hay verdadero sacrificio, una acción sacrificial;
  • La Víctima es Nuestro Señor Jesucristo presente en la Hostia bajo las especies de pan y vino con su cuerpo, su sangre, su alma, y su divinidad;
  • Es sacrificio propiciatorio;
  • El Sacrificio y el Sacramento se realizan con las palabras de la Consagración y no con las palabras que preceden o siguen.

Basta enumerar algunas de las novedades para demostrar el acercamiento a los protestantes:

  • El altar transformado en mesa, sin el ara;
  • La Misa frente al pueblo, en lengua vernácula, en voz alta;
  • La Misa tiene dos partes: la Liturgia de la Palabra y la de la Eucaristía;
  • Los vasos sagrados vulgares, el pan fermentado, la distribución de la Eucaristía por laicos, en la mano;
  • El Sagrario escondido;
  • Las lecturas hechas por mujeres; la Comunión dada por laicos.

Todas estas novedades están autorizadas.

Se puede, pues, decir sin ninguna exageración que la mayoría de estas Misas son sacrílegas y que disminuyen la fe, pervirtiéndola.

La desacralización es tal que la Misa se expone a perder su carácter sobrenatural, su “misterio de fe”, para convertirse nada más que en un acto de religión natural.

Estas Misas nuevas no sólo no pueden ser motivo de una obligación para el precepto dominical, sino que además con relación a ellas hay que seguir las reglas de la Teología moral y del Derecho Canónico, que son las de la prudencia sobrenatural con relación a la participación o a la asistencia a una acción peligrosa para nuestra fe o eventualmente sacrílega.

¿Se debe decir entonces que todas esas Misas son inválidas? Desde que existen las condiciones esenciales para la validez, es, decir, la materia, la forma, la intención y el sacerdote válidamente ordenado, no se puede afirmar que sean inválidas.

Las oraciones del Ofertorio, del Canon y de la Comunión del Sacerdote que rodean la Consagración son necesarias para la integridad del Sacrificio y del Sacramento, pero no para su validez. El Cardenal Mindszenty en la prisión, que a escondidas de sus guardias pronunciaba las palabras de la Consagración sobre un poco de pan y de vino para alimentarse del Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor, realizó ciertamente el Sacrificio y el Sacramento.

Mas a medida que la fe de los sacerdotes se corrompa y que dejen de tener la intención que pone la Iglesia (porque la Iglesia no puede cambiar de intención), habrá menos Misas válidas.

La formación actual no prepara a los seminaristas para asegurar la validez de las Misas.

El Sacrificio propiciatorio de la Misa ya no es el fin esencial del Sacerdote. Nada más decepcionante y triste que oír los sermones o comunicados de los Obispos sobre la vocación, a raíz de una ordenación sacerdotal. Ya no saben lo que es un Sacerdote.

Para juzgar de la falta subjetiva de aquellos que celebran la Nueva Misa y de los que asisten a ella, debemos aplicar la regla del discernimiento de espíritus según las directivas de la teología moral y pastoral.

Debemos actuar siempre como médicos de almas y no como jueces y verdugos, como están tentados de hacerlo quienes están animados por un celo amargo y no por el verdadero celo. Los sacerdotes jóvenes han de inspirarse en las palabras de San Pío X en su primera encíclica y en los numerosos textos de autores espirituales como los de Dom Chautard, “El alma de todo apostolado”, Garrigou-Lagrange en el tomo II de “Perfección cristiana y contemplación”, y Dom Marmion en “Cristo, ideal del Monje”.

+ + +

Respuestas de Monseñor Mons. Lefebvre sobre el tema de la cuestión de la Misa del Indulto, al Padre Jacque Emily, publicadas en la revista canadiense “Communicantes” de la Fraternidad S. Pío X, nº 19, de agosto de 1985.

Nota: es a estas respuestas que erróneamente (una vez más) el Obispo de Kent se refiere en su conferencia. No se trata, pues, de la Misa Nueva, sino de la “misa insultada” (la Misa rezada utilizando el Indulto). Con más razón, si se tratase del Novus Ordo…

En primer lugar, he tenido ocasión de decirlo: el indulto ha sido un beneficio para nosotros…, ya que muchas personas han considerado que el Papa no se oponía ya a la celebración de la Misa de San Pío V, y que por consecuencia se podía asistir, volver a la Misa tradicional, al no existir ya aquel aspecto de la desobediencia (falso por otra parte). Por ello muchos se han unido a nosotros… Esto ha sido un primer resultado positivo por el que nos alegramos.

Pero otro resultado lamentable y desagradable es que un cierto número de sacerdotes han creído deber aceptar las condiciones para celebrar esta Misa regularmente con la aprobación del obispo… Ellos están obligados a aceptar que la nueva misa es tan válida como la Misa de S. Pío V: esto es a lo que siempre nos hemos rehusado, es a lo que siempre nos hemos opuesto porque consideramos que la nueva misa es peligrosa y por tanto mala, porque se la hizo dentro del espíritu ecuménico, disminuyendo la fe de los fieles y termina por darles un espíritu protestante

Desaconsejamos a los fieles asistir a las Misas de estos sacerdotes que han abandonado la lucha contra la nueva misa. Es muy peligroso que un día ellos sean obligados por su obispo a celebrar también la nueva misa, a celebrar las dos misas, y eventualmente concelebrar, a aceptar dar la comunión en la mano o a decir la misa de cara al pueblo; cosas todas, que nos repugnan absolutamente, y por consecuencia, desaconsejamos a los tradicionalistas ir a las Misas de estos sacerdotes… pensamos que no hay que ir a esas Misas, porque es peligroso afirmar que la misa nueva es tan válida como la tradicional. Poco a poco estos sacerdotes que aceptan esas condiciones tendrán las mismas tendencias que aquellos que dicen la nueva misa y un día, quizás ellos mismos la dirán y llevarán a nuestros tradicionalistas a la nueva misa.

Pienso que es mejor para estos fieles ir, si es preciso, una sola vez al mes o hacer un sacrificio todos los domingos para ir a la Misa tradicional, la verdadera Misa, que habitualmente a la nueva misa o a una misa ambigua… Es mejor permanecer fiel a la Misa de siempre, en toda su integridad.

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Estamos esperando la traducción íntegra del video protagonizado por el Obispo de Kent que se menciona en estos artículos, amén de la de este otro:

https://www.youtube.com/watch?v=0kTtOUdw9iw

Cuando las tengamos, ampliaremos el tema.