![]() 24 de enero de 2014 |
![]() |
|
Escolios* de Nicolás Gómez Dávila |
|
EscolioTratándose del conocimiento del hombre, no hay cristiano (siempre que no sea cristiano progresista) a quien alguien tenga algo que enseñarle. (Escolios sucesivos, p. 95)* * * [Por favor prescinda de lo siguiente si lo anterior es claro para usted, como de hecho deseo] Comentario (con perdón de don Nicolás y de los lectores): Quizás algunos lectores no entiendan este escolio, pero lo más probable es que muchos lo lean como un gesto de arrogancia religiosa que choca a los oídos modernos, a la mentalidad de nuestros días tan contradictoria en sí misma: esa que con toda arrogancia afirma categóricamente y como verdad indiscutible que “no hay verdades” (¿en qué quedamos, pues?), para luego molestarse cuando alguien dice que no tiene nada que aprender de otros. (Si no hay verdades, ¿qué significaría “aprender”?). Así somos de paradójicos en nuestros días. Un cristiano es un discípulo de Jesucristo, es decir, alguien que ha recibido de Dios mismo toda la instrucción básica sobre el mundo, sobre su creador y sobre sí mismo: sobre lo que es, sobre su origen, y sobre su vocación. Dios es Su Maestro, y el único que lo conduce a buen puerto porque sabe qué es, cuál es el plan con él, y qué debe hacer para realizarlo. Cristiano progresista, en cambio, es aquél bautizado que ha perdido la fe en Cristo como Único Señor y tiene al mundo no como enemigo (de Dios y de su propia salvación), y por tanto como escenario de su lucha, sino como ámbito de solaz, amigo delicioso al que debe acomodarse según los vaivenes ininterrumpidos de la vida social. No puede ningún foráneo a la fe del cristiano, pues, venir a enseñarle algo sobre su origen, sobre su destino, sobre los medios para lograr su perfección y su eterna dicha: él, como cristiano, ya conoce todo eso en su verdad más radical. ¿Por qué el escolio de don Nicolás? Creo que por que los “cristianos”, desde hace un siglo, han adoptado por maestros vitales a todo tipo de gente que no es de Dios y que contradice a Dios en sus enseñanzas: a Darwin y toda la escuela evolucionista, a Freud y a todos los seguidores psicologistas, a Nietzsche y a todos los desesperados, y a todos los existencialistas, a Marx y a sus hijos revolucionarios, a los filósofos liberales, a los economistas capitalistas, a los maestros positivistas, a maestros iniciados en los misterios gnósticos (jaja), a cabalistas y astrólogos, a los yoguis, a todo tipo de orientalista, a teólogos liberales, comunistas, progresistas, liberacionistas… (la mayor parte de ellos apóstatas sin vergüenza). El mundo cristiano le ha prestado oídos, pues, a todo anti-cristo que seductor, y así es como casi todos han perdido la única fe que salva; y si la sal pierde su sabor… |
|
|
Sobre esta edición de los escolios y escolios publicados Sobre Nicolás Gómez Dávila |
|
| * Según la Real Academia Española de la Lengua, escolio (del lat. scholĭum, y este del gr. σχόλιον, comentario) es el sustantivo masculino para designar una «nota que se pone a un texto para explicarlo». | |


