Desde la inhóspita trinchera: NO REVISTEN LA MENOR SERIEDAD

Desde la inhóspita trinchera

NO REVISTEN LA MENOR SERIEDAD

El artículo de Syllabus transcripto por Non Possumus titulado «Fantasía», estima en su primer párrafo que la Nueva Fraternidad no reviste actualmente la menor seriedad, ya que, luego de aceptar el Motu proprio ratzingeriano, era evidente que llegaría a promover el «rito extraordinario», como lo anuncia el sitio oficial de Alemania en el priorato de Múnich.

También dice que la prensa oficiosa de dicha Fraternidad en América del Sur publicita o invita a una «Cruzada» para «restaurar la Cristiandad», y que su Superior, Padre Bouchacourt, recluta a sus miembros para dicho fin.

Para probar la falta de seriedad y lo fantasioso del caso, el bloguero toma una cita del padre Bouchacourt de una carta que le enviara oportunamente a una feligresa de Uruguay, que le formulara algunas preguntas referidas a la intención de la cruzada de 2008.

Esta información está tomada, mal que les pese (y como tantas otras veces en el pasado…, y así será en el futuro…) del Blog Radio Cristiandad.

Pero el bloguero hace rápidamente la debida aclaración; dice que lo hace en virtud de servirse de una noticia que puede hacer comprender mejor a los fieles las ambigüedades de los superiores de la Nueva Fraternidad. Quiere dejar bien en claro que de ninguna manera se sospeche que hay algún acercamiento con el blog Cretino, el cual constantemente los ataca porque los considera también ambiguos, y quizás con mayor culpa, ya que responden a una supuesta «resistencia» al liberalismo de la Nueva Fraternidad, confundiendo de este modo aún más a los fieles.

Hay muchos documentos valiosos publicados por Radio Cretinidad que a los fieles le vendrían muy bien, objetivamente hablando; y como bien dice, pueden ser recíprocos, ya que también Syllabus y Non Possumus tienen muchos de gran valor.

La diferencia consiste en la aclaración que se hace, como dejando entrever que de ningún modo estarían dispuestos a reconocer la Resistencia (la verdadera), ni a sus integrantes, que denuncian, no sólo las ambigüedades de la Nueva Fraternidad, sino también las de Monseñor Williamson y sus seguidores; como por ejemplo, la aceptación del Motu Proprio, objeto, ahora…, de parte de la crítica del bloguero de Syllabus.

Podrían esgrimir el arrepentimiento de Monseñor Williamson al favorecer, aceptar, promover y agradecer dicho documento; pero…, de existir…, eso lo sabrán solamente aquellos que le acompañan…

Sin embargo, habría que comunicarle a Monseñor que muchos somos los que no compartimos esa y otras ambigüedades, y que, por lo mismo, su arrepentimiento debería ser público, como se le exige también al pobre Padre Bouchacourt, a Monseñor Fellay y hasta los mismísimos Jorge Mario, Joseph o Károl.

¡Quién sabe si los de su entorno no saben (o sabían) de lo arrepentidos que están (y estaban) de haber llevado adelante el encuentro ecuménico de Asís!

El problema es que, en el caso que nos ocupa, al tratarse de hombres públicos y al depender de ellos, nada más ni nada menos, que la salvación de cada uno de nosotros, deben hablar fuerte y claro, tratando de unir la resistencia en la VERDAD.

Y a estas alturas no pueden darse el lujo de callar por la soberbia o por la pusilanimidad que a muchos los embarga; y, menos que menos, ocultar información por el sólo hecho de perder «clientes».

La conclusión es que son tan ambiguos como la Neo Fraternidad y que no revisten la menor seriedad.

Más allá de lo escrito en una carta por el Padre Bouchacourt, que lo deja al descubierto (ya que el hombre es dueño de las palabras que calla y esclavo de las que pronuncia); lo concreto es que, tanto ustedes como yo, y fieles y sacerdotes, hemos iniciado un combate, al igual que Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer y tantos sacerdotes y fieles de la primera y última hora hace ya muchos años.

En cierta manera, es una especie de «Cruzada» en defensa de la fe, que algunos consideramos como un deber, más allá de hacerlo público. Y como bien el artículo, el no cumplir (no digamos con nuestros dichos públicos) con lo que nos dicta la conciencia significa o cobardía, o falta del sentido del honor de nuestra parte, o simplemente estamos de acuerdo con la declaración conciliar Nostra Aetate y las otras.

Entonces, luego del affaire ratzingeriano y la oficiosa Prensa Feleciana, que lo dejó tan mal parado, de sus declaraciones políticamente correctas, de sus aceptaciones del Motu Proprio y del levantamiento y agradecimiento de las excomuniones, de sus silencios ante los fieles, de su descalificación para con los sacerdotes, supuestos «Cruzados» que se oponen a la posición «reconquistadora» (como la de Kristallnacht), de sus contradicciones, idas y vueltas en las intenciones (de ésta otra Cruzada) publicadas en sus blogs; etc, etc, etc, se invita a los fieles a embanderarse y tomar la espada (¿de la verdad o la ambigüedad?) para restaurar la Cristiandad».

¿Hasta dónde piensan llegar con esta estulta fantasía que niega la realidad? ¿Y hasta dónde los sacerdotes y fieles van a seguir tolerando esta mentira, cuando la verdad brota por todas partes para negar el discurso conciliador y falaz de las autoridades de la falsa resistencia?

¿Y hasta cuándo, digo yo, van a seguir negando el discurso conciliador y veraz con la auténtica resistencia?

Sí, a no negarlo, hay una «Cruzada»; porque los Católicos pueden ser también a su «modo» «Cruzados», en la obsesión que tienen en defender la VERDAD.

Monseñor Williamson no ha cedido nunca en su determinación por la «Reconquista».

Pero esa cruzada y esos cruzados, TIENEN la imagen belicosa e intransigente que se les da.

Sí, esa Cruzada de la resistencia, no tiene otra imagen para ofrecer que ésta:


En Cristo y María

¡Santo año Nuevo!

Desde la Inhóspita Trinchera