Desde la Inhóspita Trinchera
LA LOCURA… del Mundo Contemporáneo
¿Es la locura enfermedad del alma?
¿O simple enfermedad vana locura?
¿Es enfermedad que no se cura?
¿O el alma que sin cura se aborrece?
O
¿Es el espíritu infantil que nunca crece?
¿O el crecer en demasía, la corrupción con creces?
¿Es crecer para sí todas las veces?
¿O padecer sin Dios muchas locuras?
O
¿Es el corazón del hombre que se anula?
¿O el corazón del ser que se envilece?
¿Es un ser que no ruega muchas veces?
¿Un ser sin corazón lleno de arrugas?
O
¿Es egoísmo, pasión, simple lujuria?
¿O el desgaste de neuronas simplemente?
O
Si es simple enfermedad banal locura,
O el crecer para sí todas las veces,
O quizás un ser sin corazón, lleno de arrugas,
O el desgaste de neuronas simplemente…
¡Qué triste el despertar del hombre ausente,
Al verse reflejado en criatura!
¡Qué tamaña necedad, qué vil locura,
Que arrastre el corazón a tal corriente!
¡Qué sentido cobra el vivir presente,
Sin poder escudriñar la añadidura!
¡Qué sentido tiene la premura,
De correr ante un mundo inexistente…!
O
Si es locura enfermedad del alma,
O el alma que sin cura se aborrece,
Si es padecer sin Dios muchas locuras,
O el corazón del ser que se envilece,
O
¡Que el loco es nada, y por ser nada se arrepienta!
El hombre que la Gracia se procure,
En bien del alma y que el pecado anule,
¡Y rebrote la paz del penitente!
¡Que en su rostro demuestre el ser paciente,
Y brote un manantial de Gracias puras,
Para el ser que sólo Dios nunca se muda,
Por él, por la vida, y por la muerte…!
O
O
Desde la Inhóspita Trinchera
