DÉJATE RESETEAR…
RESET
RESET: v. poner a cero; volver a empezar, reanudar, reengastar, restablecer, volver a arrancar; reposicionar, restaurar.
Muchos aparatos electrónicos tienen una función que sirve para resolver algunos problemitas de funcionamiento. Esa función es llamada RESET, en idioma inglés. En español se suele denominar a esa acción con el término «RESETEAR» interpretándola como reiniciar y también como RESTAURAR.
Este breve preámbulo nos ubica de lleno en aquello que queremos comentar en este trabajo. La función para «resetear» hace que, una vez activada, una computadora o un teléfono celular se reinicie. Sería un sinónimo de «resetear», entonces, reiniciar el equipo de que se trate.
Pues bien; como ya dijimos existe otra definición también muy cercana a RESETEAR. La tan utilizada por estos días «RESTAURAR».
Al resetear un equipo dado, se RESTAURAN sus funciones. Suele utilizarse cuando a uno de esos aparatos, por razones que muchas veces son inexplicables, se le antoja no responder, o funciona de modo inestable o con fallas. Al resetearlo, lo que se está haciendo es RESTAURARLO en las funciones que tenía el equipo previamente estipuladas y antes de cualquier uso que se le hubiere dado.
Por el uso de los aparatos electrónicos, muchas veces se producen cambios que pueden generar mal funcionamiento y la función RESET o RESTART o RESTAURAR, está prevista para esos casos.
Ahora bien. El mundo, la sociedad, también está diseñada para funcionar de un modo correcto.
En la medida que una sociedad no se aparta de la aplicación de la Ley Natural y de las Leyes Divinas, ese funcionamiento no generará mayores problemas que los normales, tratándose del género humano que, como muy bien sabemos, si bien ha sido redimido por Jesucristo, se encuentra en una situación de Naturaleza herida por el pecado original.
En todo caso, el RESET individual se obtiene pasando con cierta periodicidad por lo que es, sin dudas, un gran invento (tal vez uno de los más importantes en toda la historia) que lleva el nombre de CONFESIONARIO.
Se entiende que estamos diciéndolo en un cierto sentido, justamente en aquel que planteamos en el principio para este artículo.
Pero… ¿Las sociedades? ¿Tienen también un modo de ser RESETEADAS? ¿Existe algo así como un «confesionario» para las naciones o para las sociedades?
Algo así existía en otros tiempos. La Iglesia intervenía con determinados mecanismos para dirimir conflictos entre reinos o para sancionar a algún monarca pillo o demasiado ambicioso, o para solventar una andanada de conflictos entre poderes o situaciones insalvables. Hoy ya no.
No existe; primero porque no se usa. Declinado por completo el sentido católico de la Soberanía Social de Cristo, no reinando Cristo sobre las naciones, casi ningún Papa de la modernidad echa mano de ese recurso desde hace ya mucho tiempo y los que lo hicieron fueron desoídos.
En cuanto a los «Papas» Modernistas de la Iglesia Conciliar… bueno, está de más decir que ni tan siquiera vale la pena hacer una mención a ellos, en este aspecto, como en muchos otros.
Muy bien.
Pero… no pudiendo entonces la Iglesia (por hallarse impedida) para llevar a cabo el reseteo de las cuestiones humanas…, ¿quién lo hace?, ¿quién se reserva o se aprovecha de ese vacío y se toma las atribuciones de reemplazarla?
El poder.
Parece un concepto demasiado abstracto. EL PODER, así y sin más explicaciones puede entenderse en muchos sentidos. Pero no.
Hablamos del Poder de este mundo. El Poder Mundano. Un poder sobre el cual estamos adecuadamente advertidos. Hemos sido especialmente advertidos por Dios mismo. Existen incontables lugares en la Palabra de Dios donde se hace mención de ese poder y de lo que ese poder representa. Sabemos que entre el poder mundano y Dios, Nuestro Señor, hay una enemistad definitiva; de un antagonismo tal que no es posible, en tanto que se sea amigo del poder mundano, mantener una relación de amistad con Dios.
Pues bien.
Decíamos que, existiendo una imposibilidad concreta de una intervención de la Iglesia, los problemas, conflictos y situaciones encontradas o enojosas reclaman la intervención del PODER.
El Poder que gobierna hoy en todo el mundo es enemigo de Dios. No hace falta dar muchas vueltas a la cosa ya que todo lector avisado sabe de lo que estamos hablando.
No es necesario tampoco decir que entre aquellos individuos o aquellos estamentos políticos, sociales, institucionales a nivel mundial colocamos también al Estado Vaticano con todos sus funcionarios, a la denominada Iglesia Conciliar, con todos sus representantes a todo nivel; a todas o prácticamente todas las entidades intermedias o intermediarias de los favores del PODER MUNDANO, a las falsas religiones, a las sectas, etc etc.
Como puede verse, solamente queda fuera de ese tremendo marco, gigantesco por cierto, la IGLESIA CATÓLICA.
Se me dirá… «pero, ¿dónde está la Iglesia Católica?
Responderé: «Allí donde haya algunos reunidos en el Nombre de Jesucristo».
Se me dirá nuevamente… «Pero, los romanos conciliares, los modernistas, los protestantes, muchas sectas se reúnen en el Nombre de Jesucristo».
Responderé: Sí, pero NO.
Lo hacen, es verdad. Se reúnen en el Nombre de Jesucristo pero NO HACEN lo mandado por Jesucristo.
Para no abundar en detalles nos quedaremos solamente con un ejemplo, el de la Iglesia Conciliar.
La Iglesia Conciliar, cualquier curita u obispo de ella, mencionan a Jesucristo, claro. El líder de dicha secta también lo hace. Pero no alcanza. Es decir… más bien SOBRA.
Jesucristo no es Aquel que CADA UNO SE FORJA EN SU CONCIENCIA.
Jesucristo no es Aquel del que CADA CUAL CREE LO QUE LE PARECE.
Jesucristo no es Aquel sobre el que SE PUEDE DECIR CUALQUIER COSA QUE AGRADE O LE CAIGA BIEN AL MUNDO O A CIERTAS PERSONAS.
En suma: Jesucristo no admite una utilización DEMAGÓGICA y UTILITARIA de Su Persona, de Su Doctrina y de su Historia.
Jesucristo ES DIOS.
Y DIOS NO CAMBIA.
Jesucristo, Nuestro Señor, es EL MISMO, AYER, HOY y SIEMPRE.
Lo que hace Jorge Mario Bergoglio es una utilización del Nombre de Jesucristo, pero NO PREDICA al verdadero Jesucristo.
DÉJATE RESETEAR…
«Si te dejas RESETEAR por Bergoglio, te olvidas de esas cosas que te entristecen. Dejas de mirar al otro como diferente. Dejas de juzgar a los gay´s. No seas un cristiano que mira el piso. Se humilde. No seas pelagiano. DÉJATE RESETEAR»… podría ser fácilmente un slogan bergogliano. Después de todo Bergoglio quiere que nos dejemos «misericordar»; no es tan distinto. Suena parecido y hasta creo que es menos estúpido, si se mira bien.
Bergoglio, DICE que el objetivo y la razón de ser de la Iglesia (se refiere a la Iglesia Conciliar que para él es la Iglesia Católica), es dar testimonio de Jesús. (Ellos prefieren decir así… Jesús. No les agrada para nada el nombre de JESUCRISTO. Pero si se menciona solo «Jesús» no crea demasiados problemas; es más aceptable al Poder Mundano y por supuesto a los judíos. Un judío nunca va a mencionar la palabra JESUCRISTO, no puede, porque CRISTO significa UNGIDO… y eso SOLAMENTE es aplicable al MESÍAS, al Esperado de la Naciones y eso… no puede aceptarlo el judaísmo. Pero Jesús sí. Hay muchos «Jesuses» en Israel hoy día; siempre hubo, de manera que ese no es un problema. El problema es CRISTO, CRISTO JESÚS).
Véase lo impiadoso y herético de esta frase de Bergoglio recientemente publicada:
«La Iglesia, créame, a pesar de todos los retrasos, errores, infidelidades y pecados que haya cometido y que todavía puedan cometer los que la componen, no tiene otro significado ni otro propósito que el de vivir y dar testimonio de Jesús».
Merece un comentario: Según el insolente Bergoglio la Iglesia tiene RETRASOS, ERRORES, INFIDELIDADES y PECADOS. Consecuencia: Bergoglio niega el Símbolo de los Apóstoles. En el credo decimos que creemos en la Iglesia Una, SANTA, Católica y Apostólica.
Porque, o es SANTA, o ha cometido todos esos delitos de los que él habla.
Bergoglio NO ACLARA. Bergoglio PERMITE que los hombres piensen que la IGLESIA NO ES SANTA. Porque él está hablando de LA IGLESIA; luego dice que los hombres que la componen pueden cometer todavía esos mismos delitos. Pero la forma en que ha dicho lo anterior es totalmente impiadosa e inconveniente.
¿De qué RETRASOS habla? ¿Cuáles PECADOS e INFIDELIDADES?
Dicho del modo como lo hace Bergoglio alimenta aún más la IMPIEDAD ya reinante; confirma en el error a los impíos; afirma lo que el mundo dice en contra de la santidad de la Iglesia; le hace el juego a los enemigos de siempre. Sencillamente, Bergoglio ofende a Dios y a su Iglesia. Y eso es un CONTRA-TESTIMONIO. Todo lo contrario de lo que después pretende afirmar.
Bergoglio es un insolente y un vulgar, como ya sabemos; pero también llega a extremos de vileza inusitados como puede verse.
Pero tiene su lógica; después de todo, el mal, el bien, todo es relativo a la respectiva disposición de la conciencia de cada uno, según viene enseñando el mismo Bergoglio. La medida ya no es la Verdad Revelada, sino lo que cada uno, en el ejercicio de la Libertad de su Conciencia, quiera ver o no quiera ver, negar o aceptar.
La cuestión es que Bergoglio, sutilmente, ambiguamente, con esa manera confusa que tiene todo modernista cabal, y por tanto hereje, para expresarse, continuamente va tirando por acá, por allá, por aquel y por el otro lado, frases que pueden ser interpretadas de muchas maneras distintas.
Díganme si no es cierto que en eso Mons. Fellay se le está pareciendo muchísimo; desde antes que Bergoglio se pusiera el disfraz. Desde mucho antes. Estaba Ratzinger sentado en el Trono y ya Mons. Fellay hacía cosas parecidas. Escribía declaraciones que podían ser leídas con lentes de colores y de esa manera ser interpretadas de modos distintos. Y es completamente lógico que lo hiciera, porque desde el momento en que el diablo le entró en el cuerpo y comenzó a consumar su traición contra la Tradición, comenzó a mostrarse cada vez más y más parecido a aquello en lo que desea convertirse: EN UN MIEMBRO DE LA IGLESIA CONCILIAR.
En un artículo anterior hablábamos de la RESISTENCIA. Mons. Fellay, también era miembro de la RESISTENCIA. Un día dejó de serlo y se convirtió en lo que es ahora.
Por estos días, en la FSSPX también se reúnen a diario en el Nombre de Jesucristo, como lo hacen otros en muchas sectas o falsas religiones pseudo cristianas, pero, NO SE REÚNEN EN ESPÍRITU DE VERDAD, por lo cual Jesucristo, por muy mencionado que sea…, está ausente.
Tanto en Bergoglio, como en Mons. Fellay prevalecen otros intereses. NO LOS DE CRISTO.
Pero, esto parece una digresión, se me dirá.
Responderé que no.
Lo que estamos haciendo es tratar de pensar junto con el lector. Como el lector lo haría o lo hace, o como nos gustaría hacerlo en persona. De allí esta suerte de estilo coloquial.
Por eso ahora vamos a volver hacia atrás, y retomar aquello de la función «RESET».
¿Quien «reseteará» la compleja e inédita situación por la que atraviesa la sociedad humana, y las ALMAS por estos días?
Porque a fuer de ser sinceros, vemos con cierta angustia el conflicto de Siria. Entre las muchas otras tremendas situaciones que se viven en el mundo es una de las más graves. Y vemos que el Poder Mundano intenta apretar el BOTÓN RESET.
El PODER que está detrás de tipos como BARAC OBAMA, especula, ensaya, prueba, insinúa y lanza bravatas procurando ver hasta dónde puede llegar.
Entiéndase que ese PODER continua impertérrito su desaforada carrera para la instauración de un Gobierno Mundial y un STATUS POLÍTICO, SOCIAL, GLOBAL, UNIVERSAL y fundamentalmente ANTICRISTIANO.
Jorge Mario Bergoglio es FUNCIONAL con ese objetivo, que no es otro que el objetivo de la Sinagoga de Satanás. Es funcional, como lo han sido TODOS los llamados «Papas» Conciliares, el Concilio Vaticano II, y lo que vino luego de la realización del mismo.
Cuando esos poderes mundanos «RESETEAN», son los siervos obedientes del PODER REAL los que lo hacen, y es entonces cuando pasa lo que pasó en LIBIA, o en IRAK, por ejemplo.
Cuando el Poder Mundano RESETEA, pasa lo que ocurrió después del Concilio Vaticano Segundo. Es lo mismo: DESTRUCCIÓN.
No puede ser de otro modo ya que quien está detrás del PODER MUNDANO, quien lo inspira y se vale de él, no es otro que aquel que fue «Homicida desde el Principio».
Nuevamente se nos viene a la cabeza la triste figura de Mons. Fellay. Del mismo modo que cuando hablamos de la Pasión de Cristo, suele venírsenos a la cabeza la triste memoria de JUDAS. Pobre JUDAS y pobre Mons. FELLAY. Pobres, en verdad. Y por cierto, con una horca por destino.
Ahora bien. La función de RESETEADO de la humanidad en su conjunto es tenida en cuenta por el Poder Mundano como un recurso a ser utilizado apenas alguna situación comprometa, ponga en riesgo o al menos retrase su planificada agenda.
Lo estamos viendo con toda claridad en el caso de SIRIA.
Dada la difícil y compleja situación por la que atraviesa el mundo entero, con una crisis económica global que parece haber alcanzado el carácter de crónica, no sería nada extraño que algo muy malo pudiera ocurrir. Las guerras han sido demasiadas veces de gran utilidad para salir de una crisis económica. Pero esta crisis es global. En fin, las conclusiones parecen obvias. Todo puede suceder.
Pero como lo que nos importa es definir esto de la función RESET, sigamos con lo nuestro.
Ninguno de los Poderes Mundanos contempla ni tan siquiera por un momento que esa función pudiera escaparse de sus manos.
La gran noticia para nosotros es que por encima de los perecederos Poderes Mundanos alentados por el Ángel Caído, hay otro PODER; el PODER de Dios Altísimo.
Dios Todopoderoso.
Hace muchos siglos; mucho antes de que se inventasen tantos aparatos que tienen la particularidad de sufrir desperfectos de funcionamiento y de que se inventase la función RESET para RESTAURAR sus funciones, San Juan inspirado por el Espíritu Santo, escribió en la Isla de Patmos un Libro en el cual narra ciertos acontecimientos previstos para cuando llegase una época en la cual, los hombres cansados de la VERDAD, se hubieran dado a los cuentos y las fábulas y como consecuencia a la IMPIEDAD.
Esos tiempos parecen haber llegado, ya que si se mira con detenimiento, por no haber amado la Verdad muchos han sido abandonados a las pasiones más vergonzosas; los estados nacionales gradualmente y salvo honrosas excepciones van acomodando sus legislaciones promoviendo vicios nefandos e inclusive persiguiendo y castigando a todo aquel que se oponga.
Para cuando llegaran esos tiempos, San Juan preveía el advenimiento de momentos dramáticos, claro, y él les puso muchos nombres. Los definió con imágenes tremendas y bellas a la vez: Tubas, fialas, sellos…, en fin una sinfonía de imágenes con las que Dios ha querido advertir a los que aman la Verdad, y además alimentar la esperanza de esos siervos del Cordero.
Solemos hablar del humor de Dios.
Pues que en verdad va a ser digno de ver, llegado el momento, cuando el PODER MUNDANO a fuerza de tantos RESET impíos y plagados de corrupción, abominaciones y destrucción, haya puesto todas las cosas y a casi todos los hombres a los pies del Anticristo, ALGUIEN apriete el BOTÓN DEL «MASTER RESET», mientras que en toda la redondez de la tierra, y aún más allá, en todos los rincones lejanísimos de esa inmensa criatura que llamamos Universo se escuche un cántico inefable y bellísimo:
¡Aleluya! La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios; porque fieles y justos son sus juicios, pues Él ha juzgado a la gran ramera, que corrompía la tierra por su prostitución, y ha vengado sobre ella la sangre de sus siervos.
¡Aleluya! Amén ¡Aleluya!
¡Aleluya! Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, pequeños y grandes.
¡Aleluya! Porque el Señor nuestro Dios, el Todopoderoso, ha establecido el reinado.
¡Regocijémonos y saltemos de júbilo!, y démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y se le ha dado vestirse de finísimo lino, espléndido y limpio, porque el lino finísimo significa la perfecta justicia de los santos.
¡Dichosos los convidados al banquete nupcial del Cordero!
Aquel que estaba sentado en el Trono dijo: «HE AQUÍ QUE YO HAGO TODO DE NUEVO».
¡¡¡ RESET !!!
Y…
CIELOS NUEVOS Y TIERRA NUEVA
DIVINA manera de RESETEAR…
Vaya forma de RESTAURACIÓN definitiva…
Para meditar en paz y sosiego, en la tranquilidad del recogimiento que debemos tratar de darnos cada día.
Porque el PODER MUNDANO podrá RESETEAR muchas veces, pero jamás lo hará de manera tan sublime como definitiva.
Venga la Gracia, pase este mundo, ¡Ven Señor Jesús!
