JORGE DORÉ: ¿CRUCIFIJO O TROFEO DIABÓLICO?

¿Crucifijo o trofeo diabólico?

Por Jorge A. Doré

Entre las monstruosidades “artísticas” que pululan en la antesala del infierno en que se ha convertido el Vaticano, plagado de símbolos masónicos y cabalísticos y donde campea a sus anchas, –con la gustosa aprobación de la mayoría–, la religión del Anticristo, parece haber entrado en escena (no sabemos por obra de quién, pero en realidad no importa) otra genialidad atribuida al arte moderno. Un nuevo y extraño crucifijo que parece haber despertado expresiones de inusitado interés y satisfacción tanto en los ojos de Ratzinger como en los de Bergoglio.

Figura 1

Figura 2

Este simulacro de crucifijo incapaz de despertar la menor piedad ni siquiera en un robot con latido de reloj, huele mal. Y por el olor es que hemos decidido ahondar un poco en su esotérico contenido, como si deshojáramos una alcachofa para descubrir el mundo que se halla en su interior.

Dejando a un lado que esta pieza no mueve en absoluto a la devoción y a la meditación en los sufrimientos de Cristo en mentes cristianas, sí podemos asegurar que es un artículo que inspira hondas meditaciones en los cerebros que han sido formados en el inframundo del ocultismo, de cuya simbología está maléficamente cargado.

Después de comprobar que los dos seudopapas de turno, –ambos caras de aquellas monedas con que Judas traicionó al Señor–, aprueban el artefacto, nos disponemos a analizarlo y lo primero que nos llama la atención sobre el mismo es la mezcla de texturas y materiales. No habiendo tenido acceso al crucifijo completo por estar en manos de sus admiradores, será imposible hacer un análisis más profundo del mismo, pero por lo menos mencionaremos lo que presenciamos, a primera vista, ser ciertas anomalías:

1- Lo que sería la parte derecha del crucifijo (es decir, desde el punto de vista de Cristo crucificado), hay una tira sinuosa que va desde la base de la cruz hasta el travesaño de la misma, que simboliza una serpiente desplazándose, representando la acción satánica.

Figura 3

Debemos en este punto, recordar que en el ritual del grado 25 del Antiguo y Aceptado Rito Escocés, se aprende la comparación entre Cristo y Satanás, ambos representados por la serpiente de Bronze, serpiente que eventualmente debe reemplazar a Cristo. El título del masón en este grado es el de “Caballero de la Serpiente de Bronce”, que rinde culto a la serpiente satánica, la cual sustituye a Cristo en la Cruz.

2- La parte izquierda del crucifijo representa un cuerno, símbolo de poder, cuya textura imita en la multiplicidad de sus anillos (no sabemos cuántos, pero seguramente su número debe obedecer a algún número cabalístico.) Este cuerno simboliza el poder de Baphomet, representación de Lucifer adorada por los masones de altos grados. Esta sección del crucifijo es dorada, simbolizando realeza, dignidad, autoridad, poder, y mando del mal.

Figura 4

Figura 5

Estos dos elementos, (serpiente y cuerno) rematados por el travesaño de la cruz, construyen un espacio triangular que enmarca la silueta de la cabeza de Baphomet.

Figura 6

Váse la imagen completa de Baphomet en la siguiente imagen

Figura 7

La figura a continuación representa la cabeza de Baphomet ya en posición sobre la cruz. Como puede apreciarse, el pentagrama de la frente de Baphomet encaja perfectamente sobre la piedra azul que representa la cabeza de Cristo, para lo cual hemos dado a la cabeza de Baphomet una cierta transparencia.

Figura 8

Figura 9

El azul de la piedra o cristal, es el color que caracteriza a los tres primeros grados de la masonería (cada masón se inicia en una Logia Azul en sus primeros tres grados de Aprendiz, Compañero y Maestro. Color que además simboliza la fraternidad masónica y además, es el color del maestro masón, amén de tener numerosas connotaciones en antiguos cultos paganos.

La estrella de cinco puntas de Baphomet, que cae sobre la frente de Cristo crucificado simboliza la sustitución de Cristo por Satanás, quien se impone a Dios. En la figura 10 puede apreciarse la piedra azul sobre la frente de Baphomet indicando la apertura del tercer ojo del mundo por la falsa luz de Baphomet, o sea, el pensamiento diabólico “convirtiendo” la tierra.

Figura 10

Al mismo tiempo, el triángulo o espacio que forma el travesaño horizontal de la cruz en conjunción con los brazos de Cristo, luce en el medio la piedra o cristal azul que simboliza el Ojo de Lucifer centrado en un triángulo invertido que representa la trinidad masónica.

Figura 11

Haciendo un recuento final y sacando conclusiones de todo lo anteriormente citado, nos encontramos con un crucifijo que a los ojos profanos puede parecer una obra de arte moderno más, pero para el iniciado significa el triunfo de Satanás sobre Cristo mediante Su suplantación; un reflejo fiel de lo acontecido a la Iglesia Católica después del conciliábulo del Vaticano II donde, en los mismos lugares de culto que antaño, ha florecido una religión falsa y diabólica, impostora de la verdadera religión católica.