¿Y EL PUNTO DE LLEGADA? – APOSTILLAS AL SERMÓN DE MONS. FELLAY DEL 29 DE JUNIO DE 2012

APOSTILLAS PARA LA REFLEXIÓN

Con ocasión de las ordenaciones sacerdotales del pasado viernes 29 de junio, Monseñor Fellay expresó en su Sermón:

Podríamos decir que hasta ahora, las cosas están en punto muerto. En el sentido de que, efectivamente, hubo idas y venidas, intercambio, negociaciones, ofertas, sin embargo, estamos en el punto de partida, condición en la que ya habíamos dicho que no podíamos ni aceptar ni firmar. Estamos ahí, eso es todo.

Este párrafo concentró la atención de muchos. También la nuestra, y mereció algunos comentarios.

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Apostilla 1ª

Todo indicaría (condicionado a la sinceridad de lo manifestado por su Excelencia) que Monseñor Fellay ha rechazado el ofrecimiento de Roma.

Esto coincidiría (condicionado a la sinceridad del Secretario General y a la de su Superior General) con lo manifestado en la Carta dirigida el 25 de junio a todos los Superiores Mayores de la FSSPX, firmada por el Secretario General, el Padre Christian Thouvenot:

Como ustedes saben, nuestro Superior General respondió a la carta del Cardenal Levada del 16 de marzo, en la cual este trataba de imponer el Preámbulo doctrinal del 14 de septiembre de 2011.

Por esta respuesta, fechada el 15 de abril, intentaba forzar el atasco creado por el Preámbulo en cuestión.

El 13 de junio de 2012, el Cardenal Levada devolvió a nuestro Superior General su texto de abril, corregido de tal suerte que retoma en substancia las propuestas de septiembre de 2011.

Monseñor Fellay lo hizo saber entonces que él no podía firmar este nuevo documento, que es manifiestamente inaceptable.

¡El próximo Capítulo General permitirá el análisis de todo el expediente!

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Apostilla 2ª

Las cosas están en punto muerto

Estamos en el punto de partida

Monseñor Fellay no podía firmar este nuevo documento, que es manifiestamente inaceptable

Ante todo, más allá del valor que tengan en sí mismas aquellas otras palabras de Monseñor Fellay contenidas en su Carta del 14 de abril a los otros tres Obispos de la FSSPX, deseo aplicárselas a él mismo, simplemente como réplica y retornándole el argumento:

Su Excelencia, al leerlo, uno se pregunta seriamente si usted cree todavía que esta Iglesia visible, cuya sede está en Roma, es realmente la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo…

Monseñor, para usted, ¿Benedicto XVI es aún Papa legítimo? Si lo es, ¿Jesucristo puede todavía hablar por su boca?

Si el Papa expresa una voluntad legítima respecto a la FSSPX que es buena, que no da una orden en contra de los mandamientos de Dios, ¿tiene usted el derecho de no atenderlo, de abofetear esa voluntad con un revés de mano?

O aquellas palabras de abril no tienen más valor que meter miedo a los tres Obispos y desacreditarlos ante sacerdotes y fieles con el fantasmón del sedevacantismo, o todo indicaría que Monseñor Fellay desconoce la autoridad de Benedicto XVI…

¿Habrá declarado la Sede Vacante?

¡Qué turbación y consternación está sembrando!

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Apostilla 3ª

Estamos en el punto de partida, condición en la que ya habíamos dicho que no podíamos ni aceptar ni firmar.

Monseñor Fellay no podía firmar este nuevo documento, que es manifiestamente inaceptable.

Esto confirma lo que tantas veces ha demostrado Radio Cristiandad: por voluntad de sus actuales Superiores, la FSSPX se encuentra hoy en una situación diametralmente distinta de la que se hubiese dado de haberse seguido el planteo de Monseñor Lefebvre.

En efecto, se ha invertido la situación: después de las consagraciones episcopales de 1988, Monseñor Lefebvre dejó establecido que, si la Roma anticristo y neomodernista deseaba restablecer el diálogo, él pondría las condiciones en un plano doctrinario.

Hubiese sido la Roma ocupada por el modernismo la que hubiese estado obligada a responder sobre su conformidad o no con el Magisterio Infalible de la Iglesia.

Ahora, en cambio, es la FSSPX la que debe responder a un Preámbulo Doctrinal propuesto por esta Roma anticristo y neomodernista.

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Apostilla 4ª

Se sabe que después de la respuesta del 15 de abril 2012, enviada por Monseñor Fellay a Roma, el Vaticano aseguró que el texto era satisfactorio y que sería aceptado en ese mismo estado sin modificaciones.

Conforme a lo publicado por muchos medios de información, la Congregación para la Doctrina de la Fe, en su reunión de la Cuarta Feria de mayo, aprobó el texto definitivo propuesto por Monseñor Fellay en su carta de abril.

Todo estaba preparado, pues, para que cuando Monseñor Fellay se presentase en Roma, el 13 de junio, su propuesta fuese tomada como base del acuerdo entre la FSSPX y el Vaticano.

El Padre Michel Koller sabía muy bien de qué hablaba cuando en su sermón del domingo 10 de junio dijo:

Como la mayoría de ustedes saben, habrá esta semana documentos firmados en Roma para reconocer a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, dándole una Prelatura Personal, es decir, que vamos a depender directamente del Papa.

El Padre Alain Nély, Segundo Asistente, estaba al tanto de todas estas cosas y las confirmó durante la cena del viernes 8 de junio con Amigos y Benefactores de la Fraternidad en París.

Sin embargo, Monseñor Fellay y su acompañante, el Padre Pflüger, se encontraron frente una gran sorpresa: se habían añadido nuevas condiciones, al parecer inaceptables…

Así se entiende un poco lo dicho Monseñor Fellay en su sermón:

Podríamos decir que hasta ahora, las cosas están en punto muerto. En el sentido de que, efectivamente, hubo idas y venidas, intercambio, negociaciones, ofertas, sin embargo, estamos en el punto de partida, condición en la que ya habíamos dicho que no podíamos ni aceptar ni firmar. Estamos ahí, eso es todo.

Pero…

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Apostilla 5ª

Analicemos, pues, esta frase del sermón episcopal:

Estamos en el punto de partida, condición en la que ya habíamos dicho que no podíamos ni aceptar ni firmar.

¿Cuál es el punto de partida?

Ciertamente no es la Carta Abierta de todos los Superiores de la FSSPX al Cardenal Gantin, del 6 de julio de 1988. Esto pertenece a la prehistoria de la Fraternidad, y es considerado como un pecado de juventud

¿Será, entonces, la Carta de Menzingen, del 25 de junio de 2012, firmada por el Padre Christian Thouvenot?

Como ustedes saben, nuestro Superior General respondió a la carta del Cardenal Levada del 16 de marzo, en la cual este trataba de imponer el Preámbulo doctrinal del 14 de septiembre de 2011.

Por esta respuesta, fechada el 15 de abril, intentaba forzar el atasco creado por el Preámbulo en cuestión.

El 13 de junio de 2012, el Cardenal Levada devolvió a nuestro Superior General su texto de abril, corregido de tal suerte que retoma en substancia las propuestas de septiembre de 2011.

Monseñor Fellay lo hizo saber entonces que él no podía firmar este nuevo documento, que es manifiestamente inaceptable.

¡El próximo Capítulo General permitirá el análisis de todo el expediente!

Esto nos remontaría, simplemente, a la Carta del 15 de abril… Ver más abajo, Apostilla 8ª.

Pero, si hemos de creer lo que dice la presente Carta, teniendo en cuenta lo que hemos visto en la Apostilla 4ª, se seguiría que habría una oposición entre Benedicto XVI (que aprobó el texto de la propuesta del 15 de abril) y la Congregación para la Doctrina de la Fe (que retoma en substancia las propuestas de septiembre de 2011).

Dadas esas condiciones, ¿qué determina la dirigencia de la FSSPX? ¡El próximo Capítulo General permitirá el análisis de todo el expediente!

¿Por qué no haberlo adelantado a los primeros días de abril, antes de responder con la Carta del 15?

¿Por qué no haber esperado al Capítulo de julio, en lugar de tomar la iniciativa por propia cuenta?

¿Qué planteará Monseñor Fellay al Capítulo? Seguramente lo ya expresado con anterioridad:

Personalmente, yo hubiera querido esperar un poco más de tiempo para ver las cosas más claras, pero una vez más, realmente parece que el Santo Padre quiere que suceda ahora. El movimiento del Santo Padre, porque realmente viene de él, es genuino. Si este reconocimiento sucede es gracias a él. Definitivamente solo a él.

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Apostilla 6ª

¿Cuál es el punto de partida?

¿Acaso lo expresado por Monseñor Fellay en los sermones de Austria, el 17 y 20 de mayo de 2012?

Roma nos ha ofrecido una solución, mejor diríamos un reconocimiento.

La estructura que se está ofreciendo a la Fraternidad es de hecho enteramente apropiada.

Esto es, si realmente esto se lleva a cabo, ustedes no sentirán ninguna diferencia entre antes y después.

Contamos con la ayuda de Dios. Estamos dispuestos a asumir los costos. Hágase Su voluntad.

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Apostilla 7ª

¿Cuál es el punto de partida?

¿Tal vez las declaraciones del 11 de mayo de 2012 de Monseñor Fellay a Catholic News Service (CNS)?

Mucha gente tiene un entendimiento del Concilio que es un mal entendimiento. Ahora tenemos autoridades en Roma que lo dicen. Nosotros hemos visto en las discusiones que muchas cosas que hemos condenado como pertenecientes al concilio, no son de hecho del concilio, sino del común entendimiento de éste.

La libertad religiosa es utilizada de muchas maneras, y viendo de cerca yo realmente tengo la impresión que no muchos conocen lo que realmente el Concilio dijo al respecto. El Concilio presenta una libertad religiosa de hecho muy, muy limitada. Muy limitada.

Si bien Monseñor Fellay se ha quejado de que sus palabras han sido sacadas de contexto (¡una vez más!… ¡qué desventurado, el pobre!), sin embargo, la Casa General ha juzgado que el extracto de seis minutos es suficientemente positivo, dado que ha permitido que sea reproducido en los sitios oficiales de la FSSPX.

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Apostilla 8ª

¿Cuál es el punto de partida?

¿La Declaración Doctrinal enviada a Roma por Monseñor Fellay el 15 de abril de 2012?

Según las propias palabras del Primer Asistente, el Padre Pflüger, en su conferencia del martes 5 de junio de 2012, en la escuela Saint-Joseph-des-Carmes, la substancia del contenido de la propuesta de Monseñor Fellay expresa:

Toda la Tradición de la fe católica debe ser el criterio y la guía de comprensión de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, el cual, a su vez, ilumina algunos aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia, presente implícitamente en ella, no formulados todavía. Las afirmaciones del Concilio Vaticano II y del Magisterio Pontificio posterior relativos a la relación entre la Iglesia Católica y las confesiones cristianas no católicas deben ser entendidas a la luz de toda la Tradición.

Esta Declaración Doctrinal ha sido ya suficientemente estudiada.

Ella admite como «enseñanzas» todos los enunciados del Concilio Vaticano II, quedando sólo alcanzar la «comprensión». Esto equivale a decir que, de acuerdo con la Declaración, el problema no es tanto el mismo Concilio, sino ciertas interpretaciones erróneas que se le han dado.

Esta Declaración sostiene, además, la iluminación recíproca de la Tradición y del Concilio Vaticano II; dicho con otras palabras, hace suya la hermenéutica de la continuidad, tan querida por Benedicto XVI.

¿Cuáles son esos «aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia» supuestamente iluminados por el Concilio Vaticano II?

¿«Iluminación», has dicho? Este lenguaje no es el de la Verdad. No puede ser el de la Fraternidad.

Para ver el análisis completo de este «punto de partida», remitirse al enlace:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2012/06/29/analisis-de-la-declaracion-doctrinal-texto-completo/

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Apostilla 9ª

¿Cuál es el punto de partida?

¿La Carta del Consejo del 14 de abril a los otros tres Obispos?

En la Fraternidad se va en camino de convertir los errores del Concilio en superherejías; es una especie de mal absoluto, peor que todo, de la misma manera en que los liberales han dogmatizado este concilio pastoral.

Se endosa a las autoridades actuales todos los errores y todos los males que se encuentra en la Iglesia, olvidando que ellas intentan al menos en parte liberarse de los más graves (la condenación de la «hermenéutica de la ruptura» denuncia errores muy reales).

En la cuestión más crucial de todas, la posibilidad de sobrevivir en las condiciones de un reconocimiento de la Fraternidad por parte de Roma, nosotros no llegamos a la misma conclusión que ustedes.

Existe una colección de textos y declaraciones de Monseñor Fellay sobre el Concilio Vaticano II que muestran un cambio de dirección respecto del mismo. Ver, entre otros, los contenidos en las Apostillas 10ª, 11ª, 12ª y 13ª

Para limitarnos a la Carta del 14 de abril, ella acusa a los otros tres Obispos de hacer de los errores del Concilio Vaticano II superherejías, cuando durante 30 años, como mínimo, la FSSPX sostuvo que el Vaticano es una superherejía, e incluso la peor calamidad de la historia de la Iglesia.

Como cereza del postre, esta Carta apela indirectamente a la hermenéutica de la continuidad de Benedicto XVI…

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Apostilla 10ª

¿Cuál es el punto de partida?

¿Lo manifestado en el Comunicado Oficial del 12 de marzo de 2009?

Lejos de querer detener la Tradición en 1962, deseamos considerar el Concilio Vaticano II y el Magisterio post-conciliar a la luz de esta Tradición, que san Vicente de Lérins ha definido como «lo que ha sido creído en todas partes, siempre y por todos» (Commonitorium), sin ruptura y en un desarrollo perfectamente homogéneo.

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Apostilla 11ª

¿Cuál es el punto de partida?

¿Lo contenido en la carta de Monseñor Fellay del 15 de diciembre de 2088 al Cardenal Castrillón Hoyos, y retomado en la Carta a los Fieles del 24 de enero de 2009 (leída en casi todos los Prioratos del mundo, salvo en el Caribe)?

El decreto del 21 de enero cita la carta del 15 de diciembre pasado al Cardenal Castrillón Hoyos, en la que expresaba (…): Estamos prestos a escribir con nuestra sangre el Credo, a firmar el juramento anti-modernista y la profesión de fe de Pío IV; aceptamos y hacemos nuestros todos los concilios hasta Vaticano II, respecto del cual emitimos reservas.

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Apostilla 12ª

¿Cuál es el punto de partida?

¿Lo expresado por Monseñor Fellay en la entrevista al diario La Liberté, el 11 de mayo de 2001?

Da la impresión de que rechazamos todo el Vaticano II. Sin embargo, conservamos el 95%. Es más a un espíritu que nos oponemos, a una actitud ante el cambio presentado como premisa.

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Apostilla 13ª

¿Cuál es el punto de partida?

¿Lo escrito por el Superior General en la Carta a los Amigos y Benefactores Nº 60, de mayo de 2001?

Cuando decimos rechazar el Concilio, no entendemos por ellos dejar de lado totalmente la letra de todos los documentos conciliares que, por la mayor parte, contienen simples repeticiones de los que ha sido dicho en el pasado. Sino que atacamos un nuevo lenguaje, introducido en nombre de la pastoral del Concilio.

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¿Cuál es el punto de llegada?

No sólo Monseñor Fellay no aclara nada sobre cuál es el punto de partida al cual habría regresado la FSSPX el miércoles 13 de junio, sino que también, y especialmente, existe una absoluta incertidumbre sobre el punto de llegada…

Solamente ha revelado que está dispuesto a asumir los costos

Así nos lo prueba la Carta de Menzingen, del 25 de junio de 2012, firmada por el Padre Christian Thouvenot:

Por esta respuesta, fechada el 15 de abril, [nuestro Superior General] intentaba forzar el atasco creado por el Preámbulo en cuestión.

¡El próximo Capítulo General permitirá el análisis de todo el expediente!

Tal vez se analicen las Etapas del Plan…

En efecto, la Carta del 25 de junio no dice que el Superior General ya no piensa en un acuerdo entre la FSSPX y Roma.

Tampoco retoma ella ninguna de las frases de la Carta de julio de 1988, renunciando a comunicar con las autoridades romanas modernistas anticristos.

Lo más grave, no hay ninguna razón para creer que el acuerdo no se haya concretado. Es más, tenemos derecho a pensar todo lo contario…

Mientras tanto, el vehículo está allí, en punto muerto, pero al borde del precipicio al que Monseñor Fellay lo ha conducido… esperando que se ponga la primera velocidad y…

Cabe preguntarse, ¿qué más hay dentro de la Caja de Pandora?, de la cual habla Monseñor de Galarreta en su siniestro trabajo de 12 páginas que anda circulando por internet.

Pero esto será objeto de un próximo artículo.

Mientras tanto… todo va muy bien, conforme al plan…

Padre Juan Carlos Ceriani