Un proyecto de ley sobre el trabajo dominical genera controversia en Francia

Obispos franceses difundieron comunicado en el que defienden al domingo como día de descanso y de dedicación a la familia, además de día de contemplación espiritual y de Eucaristía para los cristianos. El debate parlamentario, postergado para enero.

 

El gobierno francés postergó para enero el examen del proyecto de ley para instituir el trabajo dominical, muy cuestionado por la oposición y los sindicatos.

El primer ministro, Francois Fillon, anunció la postergación después de haber constatado la ausencia en la Asamblea Nacional de muchos legisladores de la mayoría oficialista, del partido UMP, que se oponen a la iniciativa.

El proyecto del gobierno de Nicolas Sarkozy fue criticado por la oposición socialista y por jefes de la Iglesia católica, que publicaron un documento crítico hacia el proyecto.

El gobierno estaba frente al riesgo de hallarse en minoría incluso en las votaciones sobre el procedimiento respecto del proyecto.

No obstante, trascendió en fuentes gubernamentales que el anuncio de Fillon no fue bien recibido por Sarkozy, que pretendía que el proyecto de ley fuese discutido antes de Navidad.

Sarkozy intentó en vano que se hicieran presentes los diputados oficialistas, pero no lo logró porque muchos viajaron a sus distritos de origen.

El mensaje episcopal sobre el significado cristiano y humano del descanso dominical
«El domingo, en riesgo en la vida actual», es el título del documento que los obispos franceses han hecho público el pasado lunes 15 de diciembre, con ocasión del proyecto de ley francés sobre el trabajo en domingo.

El documento ha sido elaborado por el Consejo para las cuestiones familiares y sociales de la Conferencia de los obispos de Francia.

Los obispos aducen razones tanto sociales como antropológicas para argumentar la importancia del día de descanso semanal en la cultura occidental y para el bienestar de las familias.

Por un lado, afirman, es necesario «un tiempo para descansar, vivir en familia, tener una vida social y disfrutar de diversas actividades culturales y deportivas etc.», escapando de las constricciones impuestas por el trabajo durante el resto de la semana.

Respecto a las razones sociales que aconsejan no eliminar el día de descanso semanal, los prelados advierten que la economía y el trabajo «no pueden tener la última palabra en la vida social», y recuerdan que cuando se reguló por última vez esta cuestión, en el año 1906, se afirmaba que el domingo supone «una experiencia social que es importante respetar».

Los defensores de la consideración del domingo como día laborable, precisan los obispos, son sobre todo las grandes superficies comerciales, que pretenden así «dinamizar la economía»; pero, advierten, esta medida está «lejos de ser eficaz», porque el problema «tiene que ver más con el poder adquisitivo real de los consumidores», añaden.

Además, para los trabajadores, las ventajas salariales del trabajo extraordinario desaparecerán, «a menos que se recurra a empleos a tiempo parcial, que continúen reforzando las situaciones de estado precario de muchas familias».

Finalmente, advierten, borrar el carácter particular del domingo «es un camino fácil que, con el pretexto del liberalismo, le retira al hombre una indicación objetiva, inscrita en el tiempo, de su dimensión espiritual».

«La apertura de las tiendas el domingo volvería a banalizar este día y a hacer pasar las leyes del comercio por encima de la dimensión amistosa, familiar y espiritual de la existencia. Esto acentuaría la atomización de la sociedad francesa», subraya el Consejo para las cuestiones familiares y sociales de la Conferencia de los obispos de Francia.

El domingo para los cristianos
Para los cristianos, el domingo es el día del descanso y también de la liberación del mal mediante la resurrección de Cristo. «La asamblea dominical celebra con anticipación el ‘banquete celeste’ y la esperanza de la vuelta del Señor. La misa del domingo expresa a la vez el sentido y la finalidad de la vida de los cristianos», explica el documento.

Desde los primeros siglos, el significado del domingo como día de la Eucaristía «precedió la instauración del domingo como día de descanso semanal», la cual «permitió enriquecer la celebración de día del Señor» como «día dedicado a la familia y a la contemplación espiritual».

Actualmente, ante la amenaza de desaparición del descanso dominical, advierten los obispos, «los cristianos, guardando el domingo, hacen un llamamiento profético: el hombre no vive solo de pan».

La Iglesia, al defender el domingo, no sólo «manifiesta su voluntad de que los cristianos vivan ese día en condiciones favorables», sino también «desea prestar un servicio a toda la sociedad, para que pueda encontrar un camino que permita hacer la vida humana cada vez más humana».

Fuente: Zenit y ANSA

3 comentarios sobre “Un proyecto de ley sobre el trabajo dominical genera controversia en Francia

  1. Algo que escribió una amiga y lo distribuyó. Es muy bueno y nos muestra una realidad

    Argentina bien vale una misa …

    Los medios nos informan que, el lunes 22, la Presidente Cristina Kirchner, los representantes del Poder legislativo y del Poder judicial, conmemorando los 30 años de la mediación papal por el conflicto del Beagle que evitó la guerra entre Argentina y Chile, dos países hermanos por ser cristianos, asistieron a una misa en la Basílica de Luján.

    Como hija de la Iglesia quisiera hacer una reflexión sobre este latigazo a la genuina fe, espectáculo capaz de demoler la moral de un ángel…

    Sabemos que en siglo XVI Francia se desangraba en un largo enfrentamiento civil debido a la expansión de los calvinistas en su territorio. Enrique IV (nacido Enrique III de Navarra) y educado en el calvinismo por su madre (la reina Juana de Navarra) era protestante primero, y heredero al trono francés, después. Pero tener un rey protestante era inaceptable para los católicos franceses. Enrique intentó entonces acceder al poder con la guerra, la diplomacia y engaños políticos. Finalmente eliminó el impedimento al trono abjurando del protestantismo. Fue entonces cuando, en un acto político el 25 de Julio de 1593 «se convirtió» al catolicismo siendo coronado en la Catedral de Chartres un año después. Ante sus partidarios se justificó diciendo aquella célebre frase: «Paris bien vale una misa»…con lo que quiso decir que seguía siendo protestante, pero se maquilló de católico para llegar al poder.

    Cinco siglos después el gesto de Enrique IV sigue en plena vigencia…

    Nuestra querida Argentina agoniza herida de muerte debido a la apostasía de sus gobernantes… Despreciado tanto el honor de asistir al entierro de S.S Juan Pablo II representando a una Patria que nació católica como la distinción de besarle el anillo a su sucesor S. S Benedicto XVI el día de su asunción… Entregada la totalidad de la educación a los enemigos de Jesucristo… Avasallados Sus derechos divinos sobre las almas impidiendo que El reine en los corazones y las mentes de las futuras generaciones aniquilando la inocencia, imponiendo la educación sexual integral obligatoria desde los 5 años y la perspectiva de género en lugar de la virtud… Aniquilado entonces el derecho espiritual de la Iglesia sobre todos sus bautizados… El derecho natural de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones religiosas… Pulverizada la patria potestad… Convertida la Universidad en generadora de medios de subsistencia (y de jóvenes ateos y subversivos en cuyos oídos zumba la doctrina marxista) y no de hombres plenos, llenos de sabiduría… Fogoneado el pueblo para reclamar sólo sus derechos y jamás hablarle de sus deberes… Utilizados diabólicamente los medios de comunicación como instrumentos para acelerar la revolución cultural diseñada por el marxista Antonio Gramsci para crear al hombre «nuevo», sin Dios, sin Patria, sin familia, sin principios, sin raíces y hasta sin sexo determinado por la naturaleza…. Lanzado un misil al Génesis para callar que : «Dios los creó varón y mujer»… Atacado el campo y hambreada la población campesina para desarraigarla y extirparle a la Patria el útero que genera hombres en contacto con la realidad, llenos de sentido común, sanos y tradicionales… Confiscada su producción, forzándolos a partir a las ciudades para manejarlos, mientras se entregan los bienes naturales al Nuevo Orden Mundial… Arrasado el Martín Fierro que reza: «Debe el gaucho tener casa, escuela, iglesia y derechos»… Amenazada la libertad de conciencia de millones con las tenazas legales que acechan con la despenalización de la droga, el juego, el aborto y la eutanasia… Demolidas las instituciones que arman el cuerpo social de la Nación… Desprestigiadas las Fuerzas Armadas llamadas a defender la Patria física y espiritual … Zarandeado el histórico Tedeum para quebrar la tradición histórica … Utilizada la Catedral de Buenos Aires como baño público por la Madres de Plaza de Mayo quienes dijeron que Juan Pablo II «es un cerdo y debe quemarse en el infierno»… Puesto diabólicamente un preservativo gigante en el obelisco, diócesis del Cardenal Bergoglio, monumento por el cual hubo que demoler primero la iglesia de San Nicolás de Bari que albergaba el Santísimo Sacramento, y en cuyo atrio fué izada por primera vez la Bandera nacional… Subvertida la Justicia que, atea, desprecia la pedagogía divina del premio y del castigo, enjaulando a la ciudadanía honesta y atemorizada tras rejas o alarmas pero soltando a los delincuentes… Destrozadas las relaciones laborales con leyes marxistas que convierten a los empleados en enemigos de sus patrones… Inexistente la Patria federal, ignorada la autonomía de las provincias… Confiscadas las jubilaciones de millones de argentinos… nuestros gobernantes, responsables de esta subversión social, peleados entre sí (pero separados por el arte del protocolo), también asisten a misa…porque la Argentina bien vale una misa…

    Una parodia capaz de aniquilar la moral de un ángel…

    Nuestra Patria naufraga y los adictos al poder intentan permanecer al congraciarse con la Iglesia.

    Rogamos a la Santísima Virgen de Luján baje sus ojos ante esta nueva ofensa en su propia casa, pero sostenga en estos tiempos a los católicos de genuina fe. Que conservemos el juicio claro en medio de esta confusión. Que nos asista para seguir creyendo que Nuestro Señor Jesucristo aún duerme en la barca de Pedro como hace 2.000 años en el lago de Tiberíades. Pero que, como Dios también tiene Su honor, estaría pronto a despertarse, si la Argentina católica le implorase genuinamente diciéndole: «¡ Señor, sálvanos que perecemos !»…
    Marta O.

  2. hola paertenesco a la iglesia adventista del septimo dia, no me sorprende el cambio del sabado al domongo, de hecho esta escrito, tendremos un solo dia para adorar a Dios, y los hijos de Dios que no esten de acuaerdo seran perseguidos, se acerca el tiempo del fin Jesús ya viene por sus hijos, no me parece justo que te impongan un dia, hay que adodrarlo todos los días y cada segundo, pero la iglesia católica cree que poniendo un día solo seremos salvos. Cuanta ipocresía…

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