TRANSPLANTES DE ÓRGANOS: RATIFICACIÓN DE LA IGLESIA A FAVOR

TRISTÍSIMO…

La Iglesia católica ratificó que mantiene sin cambios su doctrina sobre los trasplantes


El Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud reiteró que la muerte cerebral es condición necesaria para donar órganos. También reveló que Joseph Ratzinger, cuando era cardenal, se inscribió en una asociación de donadores.

La Iglesia Católica mantiene sin cambios su doctrina sobre los trasplantes, aceptando la muerte cerebral como condición necesaria para donar órganos, como demuestra el caso del papa Benedicto XVI, que cuando era cardenal se inscribió en una asociación de donadores.

La aclaración fue hecha este miércoles por el Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, luego de que ayer el diario oficial de la Santa Sede, Osservatore Romano, publicó un artículo de la historiadora Lucetta Scaraffia en el que se sostenía que la definición de muerte cerebral debía ser puesta en tela de juicio.

Fuentes del Consejo Pontificio subrayaron que siguen vigentes los principios de la carta para los operadores sanitarios promulgada en 1995, según la cual «para que una persona sea considerada cadáver es suficiente verificar la muerte cerebral del donador, que consiste en la cesación irreversible de toda función cerebral».

En el mismo documento se puntualiza que «una vez que la muerte cerebral es comprobada con certitud, después de las verificaciones debidas, es lícito proceder a la extracción de los órganos, así como sustituir artificialmente las funciones orgánicas necesarias para conservar la vitalidad de los órganos, en vista de un trasplante».

Por su parte, la asociación italiana de donadores de órganos subrayó que Benedicto XVI, por lo menos cuando era cardenal, se había unido a su organización, apoyando sus actividades.

En un mensaje publicado en el sitio en Internet de la asociación, el Papa sostiene que «es lícito adherir, espontáneamente y en plena consciencia, a la cultura de los trasplantes y de la donación de órganos».

Agregó: «Yo mismo estoy inscrito desde hace años en la asociación y llevo siempre conmigo el documento en el que está escrito que estoy disponible a ofrecer mis órganos a quien pueda necesitarlos, es un acto de amor».

Aún así, tanto el Consejo Pontificio como el director del Osservatore Romano, subrayaron que aunque las ideas contenidas en el artículo de Scaraffia no forman parte del Magisterio de la Iglesia, representan «un aporte importante» al debate sobre la evolución del concepto de muerte cerebral, que merece «una seria reflexión de parte de todos».

En ese sentido, el presidente del Consejo Pontificio, cardenal José Lozano Barragan, subrayó que aún aceptando el parámetro de la muerte cerebral, la Iglesia desea que se definan «signos cada vez más seguros y certeros» de la muerte, «en discusión con la comunidad científica internacional».

Pero la discusión prosigue, incluso dentro del mundo católico.

Es así que el Centro del Ateneo de Bioética de la Universidad Católica de Roma emitió hoy una nota en la que recuerda que «el criterio de certificación de la muerte en base a parámetros cerebrales es un paradigma científico que, dado el estado actual de nuestro conocimiento y si es aplicado escrupulosamente, es tan plausible como los criterios basados en parámetros cardio-pulmonares y resulta absolutamene compatible con una visión personalista del ser humano».

Para Paolo Becchi -profesor de Filosofía del Derecho y autor de un libro sobre los «Signos de la muerte», citado por Scaraffia en su artículo en el Osservatore Romano- «no es una exigua minoría de filósofos la que pone en duda el concepto de muerte cerebral, sino un número creciente de médicos, a nivel internacional».

Becchi subrayó además que el hecho de que el concepto de muerte cerebral sea «presentado casi como un artículo de fe, que debemos recoger dogmáticamente, debería motivarnos a reflexionar».

Agregó que «este artículo de fe se ha vuelto incluso un artículo de ley», una ley que sumada a «las ventajas conseguidas con la ley sobre los trasplantes de órganos a partir de un cadáver, han logrado que toda discusión ulterior quede invalidada».

Fuente: ANSA

19 comentarios sobre “TRANSPLANTES DE ÓRGANOS: RATIFICACIÓN DE LA IGLESIA A FAVOR

  1. Me alegra muchísimo que nuestra Iglesia, coherente consigo misma, esté a favor de la vida. Si se opone al aborto y a la eutanasia, ¿cómo no iba a estar a favor de mantener la vida a través de la donación de órganos de un cuerpo que, según la ciencia médica, es cadáver?
    Siempre fue más contrario a la caridad «ser más papista que el Papa» que ignorarlo…

  2. Es comprensible la aprobacion de la iglesia, los transplantes de organos pueden salvar la vida de millones de personas, siempre que se haga manteniendo la dignidad del donante, con esto me refiero a que se respeten sus deseos y se haga buen uso de los organos que donen voluntariamente con motivaciones altruistas. En cambio la iglesia debe condenar con toda su fuerza a esos viles mercaderes que hacen de los transplantes un negocio donde el dinero es lo unico que interesa, ¿cuantas personas se han visto perjudicadas por transplantes ilegales con tejidos y organos infectados de enfermedades de todo tipo? creanme, muchisimas.

  3. Todo lo que venga de Ratzinger es falso de toda falsedad.
    Josef Ratzinger deberia de terminar sus dias como lo que el practica:LOS HORNOS CREMATORIOS. A 1500 grados.
    La cremacion de Josef Ratzinger.
    Su ultimo pacto con el Demonio.

  4. Super-grave, te invito a rezar por la salud espiritual y temporal del Santo Papa, antes que maldecirlo o desearle un mal fin. Ello te dará mayores frutos y gracias.

    Sincera invitación.

  5. Me ha parecido pertinente y esclarecedor publicar la opinión del ex superior de la Fraternidad en EE.UU. al respecto de este tema:

    «There are some occasions in which it is clearly permissible, for example when a person has a pair of organs, only one of which is really necessary. One can be removed to transplant to another person, such as a kidney transplant. There are other cases in which it is permissible, for example when the organ can be taken when the person is clearly already deceased, such as eye corneal transplants.

    However, it is manifestly immoral to kill a person to take one of their organs, although that person would have died on his own within a short period of time. It is never permissible to kill one person just to help another. Only God has power over life and death.

    The problem arises because once a person has really died and his cardiac and respiratory functions have ceased for several minutes, then his organs will be damaged in such a way that they cannot be used for organ transplants. Hence the organs must be removed first.

    The big dispute presently concerns when a person is alive or dead. This involves the concept of brain death. The medical profession generally considers that when a person has been proven to be brain dead, for example by a flat EEG or by the absence of respiration when the respirator has been turned off, then he must be considered to be dead, despite the fact that his cardiac and respiratory functions are being artificially maintained. Consequently, it is permitted, so they say, to remove any or all organs from a person who is still breathing and whose heart is still beating, so long as they are proven to be brain dead. This has actually become big business, and a «living corpse» like this is worth probably more than $80,000 for its internal organs.

    This practice is not only disgustingly inhuman. It is manifestly anti-God and immoral. Death is the moment at which the soul leaves the body. This is known only to God, the creator of life. While a person is still breathing, even artificially, and while his heart is still beating, he has many signs of life. His body is being maintained in life by the circulation of blood. He is still a human being. It is true that if his brain is dead he will never think again, and he will not have the reflexes and reactions that depend upon brain function. However, this does not mean that he is not alive. It just means that there is a permanent irreparable impairment to his human activities. It is not for man to decide that he is not a man and that he is not alive. Consequently, he must be treated as a living person. Hence no essential organs can be removed until well after all respiration and cardiac action have ceased.» [Answered by Fr. Peter R. Scott]

    No tengo mayor comentario pues coincido plenamente con esta opinión.

  6. Maple:
    yo no maldigo a Ratzinger ni le deseo un mal fin.
    Simplemente recuerdo lo que el fomenta y practica:LOS HORNOS CREMATORIOS.
    El «intercambio» de organos humanos es una guarreria y ademas de resultados dudosos.EFICACIA DUDOSA Y NO DEMOSTRADA.
    Los cuerpos humanos no son intercambiables ni los organos tampoco como si de REPUESTOS DE AUTOMOVIL se tratase.
    La vida no se intercambia y la Salvacion tampoco.
    Quien quiera salvar su vida la perdera. (Jesus).

  7. Super_grave, cada domingo o cada día, comes tu propia condenación. Viva el Santo Padre! Viva la Iglesia, Santa, Católica y Apostólica!! Dios lo perdone, debe ser una pobre persona con una vida muy amargada y sin poder descargar su odio, entonces lo hace con la figura del Santo Padre, aunque no se lo dice a él sino en un foro y anonimamente. ¡Esos son valientes!
    Marcela

  8. Respecto a los transplantes, la persona debe estar viva para que se produzca la ablación, la extracciíon del órgano donado. Mi primo fue anestesista del Incu…. ¿Podrían decirme porqué? Cuando perdí una bebé, que ya estaba muerta en mi vientre, ante semejante dolor no me querían aceptar si no firmaba mi aprobación para la donación de mis órganos. Era joven, sana, no acepté, es más, afirmé que no y que prohibía a cualquier familiar que lo hiciera, tenía terror, dolor, parecía una película de esas de miedo en dónde no sólo me quitaban mi hija sino los órganos. Tuvieron que aceptarme porque llegó mi médico. El Sanatorio es privado y aún está en Córdoba. Ojo, no es el Sanatorio Privado. Fue una pesadilla, varias empleadas me seguían mientras caminaba por el dolor de las contracciones para conseguir su objetivo. Marcela

  9. noentienden que en la cremacion en el fondo es un problema de dinero mas alla que hay mucha gente que no puede pagar un lugar , pero lo primero es que son avaros COMO DICE EL EVANGELIO O DIOS O EL DINERO segundo ellos niegan a la muerte , pero despues de cremarlo CAEN y terminan llevandolo a una iglesia ESTRISTE TERMINAR EN ESTA VIDA Y NO TENER UN LUGAR DONDE SER RECORDADO , y los que dicen YO LO LLEVO EN EL CORAZON SE ENGAÑAN

  10. Esti Tomás, es mentira lo que dices y no quites la esperanza de muchos que llevan en su corazón a los seres queridos fallecidos. Si visitas el cementerio, bueno… visitas un cadaver en descomposición, si visitas tu corazón y tu memoria, lo verás y hasta reirás y llorarás en el recuerdo. Una foto basta para que una catarata de cosas vividas se hagan presente. Tu ser amado está con Dios, no lo busques en otro lado, en esta tierra ya no está.
    LUISE

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