Se viene la era de la Sodoma legalizada, preparándonos para la llegada del Otro, el hombre sin ley….
A orar sin cesar para que Cristo venga y ponga el orden en esta tierra……
La Cámara de los Lores aprobó una ley de igualdad sexual, que impide discriminar por orientación sexual en este y otros casos. Católicos podrían cerrar agencias de adopción.
La Cámara de los Lores respaldó este jueves un proyecto de ley del Gobierno británico que prohíbe discriminar a las parejas homosexuales en materia de adopciones y al que se opone rotundamente la Iglesia Católica.Tras un debate de unas tres horas sobre la llamada Ley de Igualdad, cuya entrada en vigor está prevista para el próximo abril, 122 pares votaron en contra, frente a los 168 que lo hicieron a favor.
La mayoría de la Cámara de los Lores apoyó la ley, pese a las reservas de numerosos pares conservadores y eclesiásticos, como el arzobispo anglicano de York, que abogaron por una modificación del texto legislativo.
El proyecto en cuestión, aprobado ya por la Cámara de los Comunes, prohíbe discriminar por razones de orientación sexual en cualquier actividad relativa a prestación de servicios y bienes de cualquier tipo, así como en la función pública.
Antes de la votación, el primer ministro británico, el laborista Tony Blair, acusó, durante su comparecencia semanal ante el Parlamento, a los detractores de la iniciativa legislativa de favorecer la discriminación de los homosexuales.
Sin embargo, Blair, quien supuestamente simpatiza con la jerarquía católica, admitió que resulta «difícil lograr un equilibrio» entre las posturas del Gobierno y la Iglesia.
La Iglesia Católica ha encabezado la campaña contra la nueva ley, que podría obligar a cerrar sus agencias de adopción ya que, si siguen aceptando financiación pública, no podrán discriminar a las parejas homosexuales que acudan a ellas.
La única concesión a la que está dispuesto el Ejecutivo es dar a los católicos un plazo de 21 meses de transición para que sus agencias de adopción vayan adaptándose poco a poco a la ley de igualdad.
La polémica estalló el pasado 23 de enero, cuando el primado católico de Inglaterra y Gales, el cardenal Cormac Murphy-O’Connor, advirtió en un carta de que la Iglesia Católica no aceptará a parejas homosexuales como padres adoptivos.
El cardenal, arzobispo de Westminster, se apoyaba en la doctrina católica para subrayar que las agencias de adopción dependientes de la Iglesia «no podrán tener en cuenta a parejas homosexuales como potenciales padres adoptivos».
«Creemos que se trataría de una discriminación ilógica, innecesaria e injusta contra los católicos obligar a las agencias de adopción católicas a actuar contra las enseñanzas de la Iglesia y sus propias conciencias», argumentó Murphy-O’Connor.
En su pulso con el Ejecutivo, la jerarquía católica recibió la solidaridad de sus colegas anglicanos.
Así, el primado anglicano y arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, ha llegado a manifestar que «los derechos de conciencia no pueden estar sometidos a una determinada legislación».
De hecho, numerosos anglicanos han suscrito esta semana una carta a sus obispos para que se opusieran al proyecto de ley del Gobierno laborista.
En una carta abierta enviada a los veintiséis obispos miembros de la Cámara de los Lores, más de una quinta parte de los seglares anglicanos del Sínodo General pedían a sus pastores que rechazaran la iniciativa.
Fuente: Valores Religiosos
