Santo Tomás de Aquino

MEDITACIONESENTRESACADAS DE SUS OBRAS CUARESMA Jueves de la cuarta semana de CuaresmaMUERTE DE LÁZARO I. Lázaro, nuestro amigo, duerme (Jn 11, 11). Amigo, esto es: por los muchos beneficios y obsequios que nos prestó, y por eso no debernos faltarle en la necesidad. Duerme. Por lo que es necesario socorrerlo. El hermano se experimenta en … Continuar leyendo Santo Tomás de Aquino

SANTO TOMAS MORO-AGONIA DE CRISTO

I. SOBRE LA TRISTEZA, AFLICCIÓN, MIEDO Y ORACIÓN DE CRISTO ANTES DE SERCAPTURADO (MT 26, MC 14, LC 22, LO 18) La voluntad de Dios Padre «Volvióse de nuevo por segunda vez y rezaba repitiendo las mismas palabras: Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, hágase su voluntad. Regresó … Continuar leyendo SANTO TOMAS MORO-AGONIA DE CRISTO

Santo Tomás de Aquino

MEDITACIONESENTRESACADAS DE SUS OBRAS CUARESMA Miércoles de la cuarta semana de Cuaresma.EL AMIGO DIVINO Enviaron, pues, sus hermanas a decir a Jesús: Señor, he aquí que el que amas está enfermo (Jn 11, 3)Tres cosas se ofrecen aquí a nuestra consideración: La primera, que los amigos de Cristo son a veces afligidos corporalmente, Por esto … Continuar leyendo Santo Tomás de Aquino

PADRE LEONARDO CASTELLANI: UN RELENTE DE ROSAS

Conservando los restos CUARTO MISTERIO DOLOROSO EL VIAJE DE JESÚS HACIA EL CALVARIO Alrededor de las doce del día fue Nuestro Señor crucificado; y murió alrededor de las tres de la tarde. Cuando le anunciaron la muerte, Pilatos se extrañó de lo pronto; mejor podría haberse extrañado que no hubiese muerto antes. Tres veces cayó … Continuar leyendo PADRE LEONARDO CASTELLANI: UN RELENTE DE ROSAS

Santo Tomás de Aquino

MEDITACIONESENTRESACADAS DE SUS OBRAS CUARESMA Martes de la cuarta semana de CuaresmaEJEMPLO DE CRISTO CRUCIFICADO Cristo tomó la naturaleza humana para reparar la caída del hombre. Fue, por lo tanto, necesario que Cristo padeciese y ejecutase según la naturaleza humana todo aquello que puede darse como remedio contra la caída del pecado. El pecado del … Continuar leyendo Santo Tomás de Aquino