MARIAN T. HORVAT: LA REPRESENTACIÓN DEL PECADO

Misterios de iniquidad

EL BÚHO: SÍMBOLO DE LOS MASONES

Fui con un amigo a la venta de una propiedad en un barrio exclusivo del condado de Los Ángeles. Era una hermosa casa de estilo español, decorada con buen gusto, con muchos recuerdos europeos y figuritas francesas, que era nuestro punto de interés.

Una pintura, sin embargo, rompió esa armonía general: un gran dibujo a tinta de un búho en un lugar de honor sobre la chimenea en la sala principal.

“Bueno, deben haberles gustado mucho los búhos para poner este aquí”, comentó mi amigo.

Respondí: “Creo que esto no es una cuestión de gusto, es una cuestión de fidelidad a una creencia religiosa. Probablemente el dueño era un masón. El búho es un símbolo de los Illuminati y de los masones desde hace mucho tiempo”.

Búho cornudo en manuscrito medieval, símbolo de algo maligno

El simbolismo en el reino animal es algo que el mundo medieval entendió, pero que el hombre moderno ha perdido con su adoración por las llamadas ciencias naturales y los hechos positivos.

Después del pecado de Adán, ciertos animales mantuvieron más características paradisíacas y reflejaron de manera innata más la verdad, la bondad y la belleza de Dios. La nobleza del león, los altos horizontes del águila, la perseverancia y la laboriosidad de la hormiga, la fidelidad de la paloma…

Otras criaturas, sin embargo, representaron el pecado que había entrado en el mundo. Tales animales: la rana siempre escondida y pegada al suelo, la araña tejiendo sus trampas infernales para atrapar a las víctimas inconscientes, el murciélago chupando la sangre de los animales cuando duermen y sólo volando de noche porque está cegado por la luz del día, la falta de la seriedad del mono –considerada la peor bestia (turpissima bestia)– que, junto con la serpiente de lengua bífida, simboliza al mismo Satanás.

Estos animales eran recordatorios para el hombre en la tierra: el diablo siempre espía en la oscuridad, y acecha para atraerlo al pecado y la muerte del alma.

Los muchos animales, buenos y malos, talladas en piedra y madera que se encuentran en las iglesias medievales pueden decir poco al hombre moderno, pero hablaron mucho a las mentes de las personas que entendieron el simbolismo de las bestias.

La interpretación medieval del búho

¿Cómo entendieron los hombres medievales el búho? Para ellos, el búho simboliza el luto y la desolación, porque es un pájaro que vive en la oscuridad. Por lo tanto, representa a los pecadores que han dejado de vivir en la luz y han elegido las tinieblas del pecado.

Dado que se esconde en la oscuridad y evita la luz, el búho también llegó a simbolizar a Satanás, el Príncipe de las Tinieblas.

Los Bestiarios nos dicen que el búho es un ave inmunda, porque contamina su propio nido con su estiércol. Le encanta vivir alrededor de tumbas y estructuras en descomposición. Cuando el búho se aventura a salir a la luz del día, los otros pájaros lo atacan. La escena del búho acosada por otras aves es común en los manuscritos y a menudo está tallada en misericordias. Esto se entendía generalmente como la justa hostilidad de los justos hacia los impíos.

Para los hombres medievales el búho también representaba a los judíos, que habían rechazado a Jesucristo. El bestiario medieval Physiologus Latinus enfatiza este aspecto del nycticorax, traducido como cuervo nocturno o búho:

“Esta ave representa al pueblo judío, que rechazó a nuestro Señor y Salvador. Cuando vino a salvarlos, dijeron: No tenemos más rey que el César (Jn 19: 15), pero en cuanto a este hombre, no sabemos quién es (Jn 9: 29). Por eso aman las tinieblas más que la luz”.

Un salterio del siglo XIII contiene una imagen de San Francisco de Asís predicando a los pájaros; allí se ve un búho prominente sentado en una rama, que comúnmente se entendía como una representación de los judíos, un objetivo especial de conversión.

San Francisco predicando a los pájaros, entre ellos el búho,

Puede resultar confuso para la mente moderna encontrar que, en los bestiarios medievales, un pájaro cuya representación primaria era el mal podría, no obstante, tener un significado secundario que representa a Cristo o algo bueno.

Esta notable flexibilidad vino de la comprensión de que cada criatura creada por Dios podría representar algún aspecto de Él, aunque sea pequeño, y tener una cualidad que refleja a Cristo, quien se hizo hombre para salvar al mundo del pecado.

Por lo tanto, a pesar de las connotaciones negativas primarias, el búho también era el signo de la soledad y la meditación en los monasterios medievales, porque se sabía que permanecía en el mismo lugar durante mucho tiempo. Huye de la luz, en el sentido de que no busca la gloria de la alabanza humana. En esta misma interpretación, la lechuza aparece en ocasiones en escenas de ermitaños en oración.

Símbolo de los Illuminati y de la masonería

El simbolismo del búho con el conocimiento oculto y secreto tiene una larga historia. Desde los tiempos de los griegos y los romanos, el búho –gobernante de la noche– era un guardián de los inframundos habitados por los demonios. Un búho siempre estaba en el hombro de Minerva y Atenea, diosas de la sabiduría y el aprendizaje, que simbolizaba el conocimiento oculto de los dioses paganos.

Dado que los Illumninati pretenden ser los sabios gobernantes del planeta, manteniendo y transmitiendo el conocimiento secreto de las antiguas deidades, es decir, los demonios, el búho se convirtió en uno de sus símbolos. Su gran ojo que no parpadea representa el ojo que todo lo ve de los Illuminati que nunca se cierra.

Un búho se esconde en la esquina derecha del billete de un dólar

Debido a que los ojos del búho parecen no moverse, mueve su cuello para voltear la cabeza completamente para ver, otro signo de las sectas ocultas que, a través de sus agentes iniciados, pueden ver donde los hombres normales no pueden. Y, como el búho, los masones se reúnen en secreto, lejos de la luz del día.

Los masones también consideran al búho un símbolo de la reencarnación: como está despierto por la noche lo consideran un símbolo del alma que ha dejado un cadáver y permanece en la noche, esperando reingresar a otro cuerpo que está siendo concebido. Para ellos el búho simboliza la metempsicosis, que es su teoría de la reencarnación de las almas.

Así, el viejo búho de nuestros cuentos infantiles adquiere un aspecto más siniestro.

Éstas son algunas de las razones por las que le dije a mi amigo que probablemente el dueño de esa agradable casa de estilo español que visitamos era masón.

Búhos en manuscritos simbolizan a los pecadores y a los judíos

Fuente: https://www.traditioninaction.org/religious/f032_Owl.htm