RESPUESTA DE LA SEMANA

EN HONOR A LA VERDAD

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El estar sentado a la derecha del Padre, ¿le conviene a Cristo en cuanto Dios?

Fundamento Teológico

Santo Tomás

SUMA TEOLÓGICA

Parte Tercera – Cuestión 58

Artículo 2

Objeciones por las que parece que el estar sentado a la derecha de Dios Padre no le conviene a Cristo en cuanto Dios:

1ª. Cristo, en cuanto Dios, es la derecha del Padre. Ahora bien, no parece ser lo mismo la derecha de uno y aquel que está sentado a la derecha de aquél. Luego Cristo, en cuanto Dios, no está sentado a la derecha del Padre.

2ª. En Mc., 16, 19 se dice que el Señor Jesús fue elevado al cielo, y está sentado a la derecha de Dios. Pero Cristo no fue elevado al cielo en cuanto Dios. Luego, en cuanto Dios, tampoco está sentado a la derecha de Dios.

3ª. Cristo, en cuanto Dios, es igual al Padre y al Espíritu Santo. Por consiguiente, si Cristo, en cuanto Dios, está sentado a la derecha del Padre, por igual motivo el Espíritu Santo estará sentado a la derecha del Padre y del Hijo, y el mismo Padre lo estará a la derecha del Hijo. Tal cosa no se encuentra en ninguna parte.

Contra esto está lo que dice el Damasceno: Llamamos derecha del Padre a la gloria y el honor de la divinidad, en la que el Hijo de Dios existió eternamente como Dios y como consustancial al Padre.

Respondo que por el término derecha se puede entender tres cosas:

– primera, según el Damasceno, la gloria de la divinidad;

– segunda, según Agustín, la bienaventuranza del Padre;

– tercera, según este mismo autor, la potestad judicial.

Y el estar sentado designa la habitación, la dignidad real, o la potestad judicial.

Por lo cual, estar sentado a la derecha del Padre no es otra cosa que compartir junto con el Padre la gloria de la divinidad, la bienaventuranza, y la potestad judicial; y esto perpetuamente y como rey.

Todo esto le conviene al Hijo en cuanto Dios.

De donde resulta evidente que Cristo, en cuanto Dios, está sentado a la derecha del Padre; pero de suerte que la preposición a, que es transitiva, sólo supone la distinción de personas y el orden del origen, pero no un grado de naturaleza o de dignidad, porque ninguno se da en las personas divinas, como quedó expuesto en la Primera Parte (q.42 a.3 y 4).

Respuesta a las objeciones:

1ª. Al Hijo se le llama derecha del Padre por apropiación, como se le llama también virtud del Padre (cf. I Cor., 1, 24). Pero «derecha del Padre», según los tres significados señalados anteriormente, es algo común a las tres Personas.

2ª. Cristo, en cuanto hombre, fue elevado al honor divino, el cual está expresado en el predicho «estar sentado». Sin embargo, ese honor divino le conviene a Cristo en cuanto Dios, no por elevación de ninguna clase sino por su origen eterno.

3ª. No puede afirmarse de ningún modo que el Padre esté sentado a la derecha del Hijo o del Espíritu Santo, porque el Hijo y el Espíritu Santo proceden del Padre, y no al revés. Sin embargo, puede decirse con propiedad que el Espíritu Santo está sentado a la derecha del Padre o del Hijo, en el sentido antes mencionado; no obstante, por una cierta apropiación se atribuye al Hijo, a quien se adjudica la igualdad, como dice Agustín: En el Padre está la unidad, en el Hijo la igualdad, en el Espíritu Santo la conexión entre la unidad y la igualdad.

De un total de 62 respuestas:
48 contestaron SI  
13 contestaron NO 
1 contestaron OTRO

Según esta estadística la mayoría contestó CORRECTAMENTE.

Insistimos en la importancia de conocer la doctrina de nuestra Iglesia para conservar intacta nuestra fe como nos ha sido mandado por Nuestro Señor y, de esta manera, no correr el riesgo de ser engañados por los errores, que pueden llevarnos a una eternidad sin Dios.