MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Parisio, confesor.
Nacio en Bolonia el año 1151 y fu desde niño espejo de santidad y portento de milagros. A la edad de doce años entro en la religión de monjes camaldulenses y se distinguió entre todos por su insigne humildad, y por la compunción y el fervor de su espíritu.
Elevado a las sagradas ordenes, se dedico con asiduo afán al ministerio de la predicación y conversión de las almas, obteniendo admirables triunfos en la dirección de las almas.
El don de profecía y el de milagros extendieron su fama, y de muy remotos países acudían a él los fieles para buscar su consejo y su intercesión. Se cuentan en su historia infinidad de paralíticos sanados, de enfermos colocados al borde del sepulcro, restituidos
a la salud, de herejes convertidos, de tempestades apaciguadas, y de toda clase de males conjurados por su mediación.
Por fin, este siervo de Dios, que no suspiraba sino por ir a reunirse con Jesucristo, lleno de méritos, acabo su peregrinación en este mundo, muriendo sántamente el día 11 de junio del año 1267. Su cuerpo fue enterrado en Bolonia, donde se le tiene aun en grandísima veneración.
LEYENDA DE ORO
DR. JOSÉ PALAU

