CONSERVANDO LOS RESTOS
SUMA TEOLÓGICA
IIIa Parte
Cuestión 73
EL SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA
Del mismo sacramento (II)
Continuación…
ARTÍCULO 4
¿Es conveniente dar a este sacramento varios nombres?
Objeciones por las que no parece conveniente que este sacramento sea denominado con varios nombres:
1ª. Los nombres deben responder a las cosas. Pero hemos visto que este sacramento es uno. Luego no debe ser denominado con varios nombres.
2ª. La especie no queda bien indicada con lo que es común a todo el género. Ahora bien, la eucaristía es un sacramento de la nueva ley, y es común a todos los sacramentos el que confieran la gracia, que es lo que se indica con el nombre de eucaristía, que significa buena gracia. Además, todos los sacramentos nos prestan un remedio en el camino de la vida presente, que es a lo que responde el nombre de viático. Igualmente, en todos los sacramentos se realiza algo sagrado, que es lo que se indica con el nombre de sacrificio. Y, finalmente, todos los sacramentos establecen una comunicación entre los fieles, que es lo que se significa con el nombre griego de synaxis, o con el latino communio. Luego estos nombres no están convenientemente apropiados a la eucaristía.
3ª. Hostia parece que es lo mismo que sacrificio. Luego si no es apropiado el nombre de sacrificio, tampoco lo será el de hostia.
Contra esto está el uso de los fieles.
Respondo que este sacramento tiene un triple significado:
Uno, con respecto al pasado, en cuanto que es conmemoración de la pasión del Señor, que fue un verdadero sacrificio. En este sentido se le llama sacrificio.
El segundo, con respecto al presente, y es la unidad eclesial, en la que los hombres quedan congregados por este sacramento. Y, en este sentido, se le denomina communio o synaxis. Y así, dice San Juan Damasceno que se la llama comunión porque por ella comulgamos con Cristo, por ella participamos de su carne y de su divinidad, y por ella comulgamos y nos unimos mutuamente.
El tercero es con respecto al futuro, en cuanto que este sacramento es prefigurativo de la fruición divina que tendremos en la patria y, en este sentido, se le llama viático, porque nos pone en camino para llegar hasta allí. Y, por esta misma razón, se le llama también eucaristía, o sea, buena gracia, porque la gracia de Dios, como se dice en Rom., 6, 23, es la vida eterna, o porque contiene realmente a Cristo, que es el lleno de gracia (Jn 1, 14).
También se le denomina en griego metalepsis, que quiere decir asunción, porque como dice San Juan Damasceno, por él asumimos la divinidad del Hijo.
Respuesta a las objeciones:
1ª. No hay inconveniente en que una misma cosa sea denominada con varios nombres atendiendo a las diversas propiedades o efectos.
2ª. Lo que es común a todos los sacramentos se le atribuye a éste por antonomasia, a causa de su excelencia.
3ª. A este sacramento se le denomina sacrificio por representar la pasión de Cristo, y se le llama hostia porque contiene al mismo Cristo, que es hostia de suavidad, como se dice en Ef., 5, 2.
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ARTÍCULO 5
¿Fue oportuna la institución de este sacramento?
Objeciones por las que parece que la institución de este sacramento no fue oportuna:
1ª. Dice Aristóteles que nos alimentamos de lo que somos. Pero el bautismo, que es una generación espiritual, nos da el ser espiritual, como dice Dionisio en II De Eccl. Hier. Luego el bautismo nos alimenta también. Luego no fue necesaria la institución de este sacramento como alimento espiritual.
2ª. Por este sacramento los hombres se unen a Cristo como los miembros a su cabeza. Pero Cristo es la cabeza de todos los hombres, aun de aquellos que vivieron al principio del mundo. Luego no debió diferir la institución de este sacramento hasta la cena del Señor.
3ª. Y también; a este sacramento se le llama memorial de la pasión del Señor, según las palabras de Mt., 26: Haced esto en conmemoración mía. Pero la memoria es de lo pasado. Luego no debió instituirse este sacramento antes de la pasión de Cristo.
4ª. Por el bautismo uno queda orientado hacia la eucaristía, que no se debe dar más que a los bautizados. Pero el bautismo fue instituido después de la pasión y de la Resurrección de Cristo, como consta en Mt., 28, 19. Luego la institución de este sacramento después de la pasión de Cristo fue inoportuna.
Contra esto está que este sacramento fue instituido por Cristo, del cual se dice en Mt., 7, 17 que todo lo hizo bien.
Respondo que fue oportuna la institución de este sacramento en la cena en que Cristo se reunió por última vez con sus discípulos.
Primero, por el contenido de este sacramento. Porque en la eucaristía está contenido sacramentalmente el mismo Cristo. Por eso, cuando Cristo estaba para ausentarse de sus discípulos con su presencia natural, se quedó con ellos con una presencia sacramental, de la misma manera que, en ausencia del emperador, se da a venerar su imagen. Por lo que Eusebio dice: Puesto que el cuerpo asumido había de ser arrebatado de su vista para subir a los cielos, era necesario que en el día de la cena consagrase para nosotros el sacramento de su cuerpo y de su sangre para que fuese siempre adorado en el misterio el cuerpo que una sola vez se entregó como rescate.
Segundo, porque sin la fe en la pasión de Cristo no pudo haber nunca salvación, como se dice en Rom., 3, 25: A quien Dios puso como propiciador por la fe en su sangre. De ahí que en todo tiempo haya habido entre los hombres alguna cosa que representase esta pasión del Señor. En el Antiguo Testamento el principal signo de ella era el cordero pascual. Por lo que dice el Apóstol en I Cor., 5, 7: Nuestra Pascua es Cristo inmolado.
Ahora bien, este signo ha sido reemplazado en el Nuevo Testamento por el sacramento de la eucaristía, que es conmemorativo de la pasión pasada, como aquél fue prefiguativo de la pasión futura.
Por lo cual, fue oportuno que al acercarse la pasión y recién celebrado el antiguo, fuera instituido el nuevo sacramento, como dice el papa San León.
Tercero, porque las últimas palabras, muy especialmente al despedirse los amigos, se graban más en la memoria, ya que entonces se inflama más el afecto hacia el amigo, pues las cosas que más nos conmueven se graban más profundamente en nuestro ánimo.
Así pues, porque, como dice el papa Alejandro, entre todos los sacrificios ninguno puede haber más importante que el del cuerpo y la sangre de Cristo, ni ninguna oblación mejor que ésta, por eso y para que le tengamos en mayor veneración, el Señor instituyó este sacramento en el momento de separarse de sus discípulos.
Y esto mismo es lo que dice San Agustín: El Salvador, para hacer comprender más profundamente la grandeva de este misterio, quiso imprimirlo al final en el corazón y en la mente de los discípulos, de los cuales iba a separarse para encaminarse a la pasión.
Respuesta a las objeciones:
1ª. Es cierto que nos alimentamos de lo que somos, pero no todo nos viene por el mismo camino. Porque aquello por lo cual somos, nos viene por generación, mientras que aquello por lo cual nos alimentamos nos viene de la ingestión. Por tanto, de la misma manera que por el bautismo somos engendrados en Cristo, así por la eucaristía ingerimos a Cristo.
2ª. La eucaristía es el sacramento perfecto de la pasión del Señor porque contiene al mismo Señor que ha padecido. Por eso no pudo ser instituido antes de la Encarnación, sino que entonces tenían solamente los sacramentos prefigurativos de la pasión del Señor.
3ª. El sacramento fue instituido en la cena para que en el futuro fuese el memorial de la pasión del Señor, una vez que Él la sufriera. Es por lo que dice expresamente hablando del futuro: cuantas veces hagáis.
4ª. La institución del sacramento responde al orden de la intención. Ahora bien, el sacramento de la eucaristía, aunque sea posterior al bautismo en la recepción, es primero en la intención. Y, por eso, fue instituido antes.
Pero también se puede responder que el bautismo ya había sido instituido en el mismo bautismo de Cristo, pues se lee en Jn., 3, 22 que algunos eran bautizados con el mismo bautismo de Cristo.
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ARTÍCULO 6
¿Fue el cordero pascual la principal figura de este sacramento?
Objeciones por las que parece que el cordero pascual no fue la principal figura de este sacramento:
1ª. A Cristo se le llama, según el Salmo 109, 4, sacerdote según el orden de Melquisedec porque Melquisedec representó el sacrificio de Cristo al ofrecer pan y vino (Gen., 14, 18). Ahora bien, es la semejanza lo que hace que una cosa pueda tomar el nombre de otra. Luego parece que la mejor figura de este sacramento fue la oblación de Melquisedec.
2ª. El paso del mar Rojo fue figura del bautismo, según lo que se dice en I Cor., 10, 2: todos fueron bautizados en la nube y en el mar. Pero la inmolación del cordero pascual fue anterior al paso del mar Rojo, al que siguió el maná, como la eucaristía sigue al bautismo. Luego el maná es una figura más expresiva de este sacramento que el cordero pascual.
3ª. El poder más grande de este sacramento es que nos introduce en el reino de los cielos, a modo de viático. Pero esto tuvo su máxima figura en el sacramento de la expiación cuando el Pontífice entraba una vez al año con la sangre en el Sancta Santorum, como afirma el Apóstol en Heb., 9, 7. Luego parece que aquel sacrificio fue una figura más expresiva de este sacramento que el cordero pascual.
Contra esto está que dice el Apóstol en I Cor., 5, 7-8: Nuestra pascua es Cristo inmolado. Así que celebremos la fiesta… con los ácimos de la sinceridad y de la verdad.
Respondo que en este sacramento se pueden considerar tres cosas: lo que es sacramentum tantum, o sea, el pan y el vino; lo que es res et sacramentum, o sea, el verdadero cuerpo de Cristo; y lo que es res tantum, o sea, el efecto de este sacramento.
Así pues, respecto de lo que es sacramentum tantum, la figura más importante de este sacramento fue la oblación de Melquisedec que ofreció pan y vino.
En lo que se refiere al mismo Cristo ya padecido, que es lo que se contiene en este sacramento, fueron figuras de él todos los sacrificios del Antiguo Testamento y, muy especialmente, el sacrificio de expiación, que era un sacrificio solemnísimo.
Y en lo que se refiere al efecto, la figura principal fue el maná, que contenía en sí todas las delicias, como se dice en Gal., 16, 20, de la misma manera que la gracia de este sacramento reconforta al alma con todos los deleites también.
Pero el cordero pascual prefiguraba este sacramento en estos tres aspectos.
En lo que se refiere al primero, porque se comía con pan ácimo, según la norma de Ez., 12, 8: comerán carne con pan ácimo.
En lo que se refiere al segundo, porque todos los hijos de Israel le inmolaban el día 14 de la luna, lo cual era figura de la pasión de Cristo, quien por su inocencia se llama cordero.
Y en lo que se refiere al efecto, porque la sangre del cordero pascual protegió a los hijos de Israel del ángel exterminador y los libró de la servidumbre egipcia.
Por todo lo cual, el cordero pascual es la figura principal de la eucaristía, porque la prefiguraba en todos estos aspectos.
Respuesta a las objeciones:
Y con esto se da respuesta a las objeciones.

