MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SAN PRÓCULO, OBISPO Y CONFESOR.
Fue el cuarto obispo de la ciudad de Verona. Cuando se encendió en Italia la persecución excitada por el emperador Maximiano, Próculo, que deseaba dar a su rebaño un ilustre testimonio del espíritu que le animaba, se fue a la cárcel donde estaban detenidos los santos mártires Fermo y Rústico, y allí confesó con ellos el nombre de Jesucristo. A pesar de esto no pudo conseguir la satisfacción de sus deseos y entonces emprendió un viaje a Jerusalén para visitar y adorar los lugares de nuestra redención. Sujetóse con esta ocasión a grandes penalidades y mortificaciones, y habiendo después vuelto a Verona, edificado a sus ovejas y obrado muchas maravillas, murió santamente por los primeros años del siglo IV. En su última vejez se conocían aun en sus carnes las señales de los tormentos que había padecido por la fe durante la sobredicha persecución.
Leyenda de oro
DR. José Palau

