SAN ALBERTO

MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

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 Hoy nos encomendamos a:

SAN ALBERTO, OBISPO Y MÁRTIR.

Natural de Francia y educado en las ciencias eclesiásticas, aprovechó tanto en ellas que por su ilustre ciencia, unida a sus relevantes virtudes, mereció ser elegido y consagrado
obispo de Lieja por el papa Celestino III. Llegó a ser temible a los herejes de su tiempo, pues la fuerza de su dialéctica, la energía y robustez de sus discursos, y la claridad y brillantez de su vastísima erudición le dieron tantas armas contra el error, que al fin los herejes se decidieron  deshacerse de un adversario tan formidable, asesinándole traidoramente a fines del siglo XII. La Iglesia le veneró en seguida como mártir, y sus reliquias fueron depositadas en la iglesia principal de Rheims, donde se veneran.

Leyenda de oro

DR. José Palau

Leer el Santo Evangelio del día  y catena aurea