DISIDENCIA CONTROLADA II: LOS FUNCIONALES AL SISTEMA

MIRANDO AL MUNDO

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En la primera parte (aquí), expusimos información sobre algunos personajes que han aparecido públicamente en estos últimos años a raíz de movilizarse en lucha contra la ley de asesinato del niño por nacer y la ley de instrucción de pornografía y sexología integral obligatoria.

Con el mismo espíritu, queremos mostrar, igual que en la primera parte, el error en la táctica del combate y como estas personas, de buenas intenciones, terminan siendo funcionales al sistema de ideologización.

Agustín Laje (politólogo, escritor y Lic. en Ciencia Política) y Nicolás Márquez (Abogado y escritor), ambos “católicos” y políticamente de derecha, se han convertido en abanderados de la lucha contra la imposición de las ideologías marxistas.

Como intelectuales, quieren ganar la batalla cultural con el sentido común, y así se presentan dando excelentes argumentos contra el relativismo, a quien quiera entrevistarlos o debatirles.

Creen en una estrategia hegemónica entre liberales, conservadores y nacionalistas que puede darle un sentido, no al pueblo, sino a la resurrección de la derecha.

Sus seguidores son, en su mayoría, jóvenes de entre 14 y 25 años, como también muchos católicos conocidos como “línea media” y tradicionalistas, quienes se sienten parte de un movimiento contrarrevolucionario.

Aquí podemos ver a Agustín Laje, en el mismo encuentro donde expuso la Dra. Brandolino, en Septiembre, cuando se formó el Frente Federal Familia y Vida, llamando a los presentes a unirse a pesar de sus diferencias, a hacer política y, por supuesto, a buscar dinero porque sin él, no hay política posible:

 

¿ES UNA LUCHA VERDADERA?

A pesar de que en uno de sus libros llaman a la sodomía como corresponde, y se manejan dentro del discurso de la contra-natura, en el ámbito público, como “católicos” y de derecha, no queriendo ser autoritarios, cometen al fin el mismo error que destacábamos en la primera parte del artículo.

En este extracto de una entrevista a un “homosexual, paleo-anarco, capitalista” Agustín Laje deja clara su postura (¿pública?) al respecto. El vídeo completo se puede ver aquí:

 

Transcripción:

-La ideología de género es un conjunto de ideas anti científicas que con propósitos políticos autoritarios desarraigan a la sexualidad humana de su naturaleza y la explican exclusivamente a partir de la cultura.

La homosexualidad no es necesariamente parte de la ideología de género, no es lo mismo la homosexualidad que el lobby LGBT.

Una persona, por su orientación sexual no se hace de inmediato parte de una ideología como lo es la ideología de género. Eso tenemos que tenerlo siempre muy en claro para distinguir lo que son las ideologías políticas de lo que son los individuos y sus orientaciones sexuales.

Hoy estamos con Juan Ignacio, vamos a tener un diálogo con él y lo primero que me gustaría es que le cuentes un poco al público, quién sos, qué haces y empezar a conversar un poco sobre tus ideas.

-Soy Juan Ignacio Seballos, tengo 18 años…

(Cartel de presentación: Juan Ignacio Seballos, Paleo-anarco capitalista, homosexual, crítico del lobby LGBT)

Lo mismo sucede con Nicolás Márquez, que en este extracto, tratando de desmitificar la homofobia, revindica el derecho a las libertades individuales (¿liberalismo?). Vídeo completo aquí:

 

Transcripción:

Hola, que tal, ¿cómo les va?, yo soy Nicolás Márquez y hoy quería referirme a un concepto, un vocablo muy habitual en esta batalla dura que venimos llevando con Agustín Laje, puntualmente desde que sacamos el Libro Negro de la Nueva Izquierda, en donde apuntamos fundamentalmente a quitar una de las caretas, de las máscaras de la izquierda moderna, del neomarxismo, de lo que hoy se conoce como el marxismo cultural y que es la ideología de género.

A todo aquel que se opone a la ideología de género, a todos los que nos oponemos a la ideología de género, los lobistas, los militantes los propagandistas, los ideólogos de esta embestida ideológica y psicopolítica, nos acusan de ser homofóbicos.

Quiero aclarar una cosa, entre paréntesis, oponerse a la ideología de género no implica en absoluto estar en contra de que, en la libertad personal, en el marco de la intimidad, cada uno haga lo que quiera. Nadie se opone a eso. Reivindicamos el derecho a que una persona mayor de edad, en el seno de su vida personal, de su actividad privada, de sus cuatro paredes, haga lo que le plazca. Siendo mayor de edad y no dañando derechos de terceros, voluntariamente, no teneos nada que objetar. Somos firmes partidarios de ese derecho inalienable a la intimidad, pero, sí nos oponemos a la ideología de género que es otra cosa…

Y en esta entrevista, como en muchas, ratificando lo mismo. Vídeo completo aquí:

 

Transcripción:

Márquez: Ahora, nada le quita en la legislación occidental, por suerte, que dos personas del mismo sexo quieran irse a vivir juntos, eso es un derecho adquirido.

Laje: Estamos a favor de eso

Márquez: Nadie está en contra ni de la libertad, ni del derecho irrestricto a vivir la intimidad como a uno le plazca…

Y dentro de la temática de la sodomía, se inclinan a separar la tendencia homosexual (que no ven buena, pero aceptan siempre y cuando no se les imponga, como vimos antes) de otras alteraciones morales (cambio de sexo, pedofilia, zoofilia, etc.), catalogando a éstas como trastornos mentales; y de esa manera quitando el peso moral de tales pecados que claman al cielo.

Dejamos aquí algunos links donde exponen estas ideas:

https://www.youtube.com/watch?v=mJzBMkJvO

https://www.youtube.com/watch?v=ZeSGGaGUP5I

Y como para terminar de entender su postura, este extracto del último vídeo de Agustín Laje, en el cual acepta, no sólo diversas escalas de valores respecto de la sexualidad, sino también los métodos anticonceptivos y las relaciones sexuales fuera del matrimonio:

Vídeo completo aquí

 

Transcripción:

Tenemos que comprender, primeramente que la sexualidad humana es tan rica porque consta de varias dimensiones; nuestra sexualidad tiene una dimensión biológica, una dimensión cultural y una dimensión moral.

Una educación sexual seria, rigurosa, científica y, sobre todas las cosas, respetuosa de los valores y convicciones de los demás, es aquella que educa en conocimiento biológico y se abstiene de moralizar a los niños en doctrinas particulares e ideológicas.

Enseñarles a los niños la anatomía y la fisiología de la sexualidad humana, cómo prevenir enfermedades de transmisión sexual, cómo evitar embarazos no deseados, todo ello constituye, efectivamente, una buena educación sexual.

Desde el punto de vista del derecho natural y de la doctrina católica, este lenguaje es inaceptable.

Ante todo, recordemos lo enseñado por el Papa Pío XI en su Encíclica Divini illius Magistri:

Peligroso en extremo grado es, además, ese naturalismo que en nuestros tiempos invade el campo de la educación en materia delicadísima, cual es la de la honestidad de las costumbres. Está muy difundido el error de los que, con pretensión peligrosa y con feo nombre, promueven la llamada educación sexual, estimando falsamente que podrán inmunizar a los jóvenes contra los peligros de la concupiscencia con medios puramente naturales, cual es una temeraria iniciación e instrucción preventiva para todos indistintamente y hasta públicamente, y, lo que es aun peor, exponiéndolos prematuramente a las ocasiones para acostumbrarlos, según dicen ellos, y como para curtir su espíritu contra aquellos peligros.

Yerran estos tales gravemente, al no querer reconocer la nativa fragilidad de la naturaleza humana y la ley de que habla el Apóstol contraria a la ley de la mente, y al desconocer aun la experiencia misma de los hechos, los cuales nos demuestran que, singularmente en los jóvenes, las culpas contra las buenas costumbres son efecto, no tanto de la ignorancia intelectual, cuanto principalmente de la débil voluntad expuesta a las ocasiones y no sostenida por los medios de la Gracia.

En este delicadísimo asunto, si, atendidas todas las circunstancias, se hace necesaria alguna instrucción individual en el tiempo oportuno, dada por quien ha recibido de Dios la misión educativa y la gracia de estado, han de observarse todas las cautelas, conocidísimas en la educación cristiana tradicional, que el citado Antoniano suficientemente describe, cuando dice:

Es tal y tanta nuestra miseria y la inclinación al pecado, que muchas veces de las mismas cosas que se dicen para remedio de los pecados, se toma ocasión e incitamento para el mismo pecado. Importa, pues, sumamente que el buen padre, mientras hable con su hijo de materia tan lúbrica, esté muy sobre aviso y no descienda a particularidades y a los diversos modos con que esta hidra infernal envenena tan gran parte del mundo, a fin de que no suceda que en vez de apagar este fuego, lo excite y lo reavive imprudentemente en el pecho sencillo y tierno del niño. Generalmente hablando, mientras dura la niñez, bastará usar de los remedios que con un mismo influjo fomentan la virtud de la castidad y cierran la entrada al vicio.

Y en cuanto a aquello de “educación sexual respetuosa de los valores y convicciones de los demás” tengamos en cuenta Instrucción sobre la “moral de situación” de la Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio del 2 de febrero de 1956:

Contrario a la doctrina moral y su aplicación que es tradicional en la Iglesia Católica, se ha empezado a difundir en el extranjero en muchas regiones, incluso entre los católicos, un sistema ético que va generalmente con el nombre de una cierta “moral de situación”.

Los autores que siguen este sistema sostienen que la norma decisiva y última de la conducta no es el orden objetivo correcto, determinado por la ley de la naturaleza, sino un cierto juicio íntimo y la luz de la mente de cada individuo.

Según estos autores, el concepto tradicional de la “naturaleza humana” no es suficiente; sino que debe recurrirse al concepto de naturaleza humana “existente”, que en muchos aspectos no tiene valor absolutamente objetivo, sino sólo un valor relativo y, por tanto, inconstante.

Por lo tanto, muchas cosas que se consideran comúnmente hoy en día como postulados absolutos de la ley natural, de acuerdo con su opinión y doctrina, descansan en el concepto antes mencionado de la naturaleza existente y son, por lo tanto, relativos y cambiantes; que siempre se pueden adaptar a cada situación.

Muchas de las cosas establecidas en este sistema de “moral de situación” contradicen la verdad de la materia y los dictados de la razón sólida, traiciona rastros de relativismo y modernismo, y divaga lejos de la doctrina católica transmitida a lo largo de los siglos. En muchas de sus afirmaciones son semejantes a varios sistemas éticos no católicos.

Por lo tanto, si bien estamos de acuerdo en que hay que abstenerse de “moralizar a los niños en doctrinas particulares e ideológicas” (homosexualidad, ideología de género, etc.), no vemos cómo padres e instituciones católicas puedan educar en la honestidad de las costumbres (Encíclica Divini illius Magistri) y, al mismo tiempo, respetar los valores y convicciones de los demás en materia sexual.

«Es tal y tanta nuestra miseria y la inclinación al pecado, que muchas veces de las mismas cosas que se dicen para remedio de los pecados, se toma ocasión e incitamento para el mismo pecado.»

JUGANDO EL MISMO JUEGO

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Página de un manual de primaria de Argentina, de educación sexual integral.

El combate ideológico supone dos discursos (ideas) que están en pugna.

A lo largo de estos últimos 50 años podemos ver claramente como se han dado estos combates:

Métodos anticonceptivos sí / métodos anticonceptivos no (década de los 70)

Pornografía sí / pornografía no (fines de los 70)

Divorcio sí / divorcio no (década de 1980)

Unión homosexual sí / unión homosexual no (2010)

Aborto sí /aborto no (2018)

Ideología de género obligatoria sí / ideología de género obligatoria no (2018)

La pedofilia y otras aberraciones es la que sigue…

En él van a ir sucediéndose diferentes pasos.

El lado que quiere imponer la nueva ideología, tratará de seguir el proceso de normalización.

En el proceso de normalización tendrán lugar estos movimientos:

1. Visualización

Sale a la luz la nueva ideología y sus partidarios ponen el debate, mediante la mediatización, en boca de todos. Todavía existe lo bueno y lo malo.

2. Tolerancia

El discurso se vuelve sentimental, haciendo ver a los adeptos a esta nueva idea como pobrecitos, solos o enfermos. Los detractores pasan a ser los malvados. Todavía existe lo bueno y lo malo, mientras no se imponga practicar lo malo.

3. Aceptación

El discurso se dirige hacia los derechos humanos y a las bondades de esta nueva idea. Se va perdiendo la noción de lo malo, y uno puede elegir si probar “lo bueno nuevo” o no.

4. Indiferenciación

La idea ya se impuso. La idea ya no es nueva y es buena. Cada uno ve si la sigue o no, pero por la simple libertad personal, y no por una cuestión moral.

Resultados al 2018:

Métodos anticonceptivos sí / métodos anticonceptivos no ….. Batalla perdida

Pornografía sí / pornografía no ….. Batalla perdida

Divorcio sí / divorcio no ….. Batalla perdida

Unión homosexual sí / unión homosexual no ….. Batalla perdida

Aborto sí /aborto no ….. Los opositores piensan ir ganando

Ideología de género obligatoria sí / ideología de género obligatoria no ….. Idem

Hoy en el mundo pagano y el pseudo-católico, los métodos anticonceptivos, la pornografía, el divorcio y la homosexualidad están aceptados.

Laje, Márquez y compañía, al aceptar la homosexualidad en el ámbito privado, los anticonceptivos, etc., como hemos visto, ayudan a llegar al escalón de la indiferenciación. Por decir verdades a medias, juegan el mismo juego que los enemigos; y por esto decimos que son funcionales al sistema ideológico que se quiere imponer.

Ellos no sólo equivocan la táctica, si no que se convierten en una falsa oposición.

La verdad a medias NO ES VERDAD.

http://sacerdotescatolicosnews.blogspot.com/2018/05/que-tiene-de-malo-ser-de-derecha.html

https://prensarepublicana.com/que-tiene-de-malo-ser-de-derecha-marquez-y-laje-en-la-feria-del-libro-por-p-javier-olivera-ravasi/

https://www.youtube.com/watch?v=dZYiZyiv4M0