MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SAN CARPO, OBISPO.
Fue convertido a la religión cristiana por el apóstol san Pablo. El mismo apóstol, en atención a las virtudes de Carpo, le nombró y consagró después obispo de Troas, ciudad del Asia menor, de cuyo punto era natural. Estuvo san Pablo hospedado en casa de Carpo, como se infiere de las palabras de la segunda carta a Timoteo, cap. 4, v. 13: «A la venida tráete contigo el capote que dejé en Troas, en casa de Carpo, y los libros y mayormente los pergaminos.»
Fue Carpo un verdadero imitador de san Pablo por su celo en la propagación del Evangelio: según Galesino era tal la suavidad de sus costumbres, que sus contemporáneos le dieron el título de Melatica; san Dionisio el Areopagita hace de él extraordinario elogio en su carta a Demófllo, y dice un escritor antiguo que murió en santa paz a últimos del siglo primero.
Leyenda de oro
DR. José Palau

