MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Amato, obispo y confesor.
Fue obispo y es ahora patrón de la ciudad de Nusco, en el reino de Nápoles. Nació en la misma ciudad, de noble prosapia, y después de haber bebido ya con la leche el temor de Dios y el respeto a su ley santa, y de haber dedicado sus primeros años al estudio de las ciencias sagradas, teniendo apenas la edad de catorce, renunció todos los bienes terrenos, y tomó el hábito en el monasterio fontiliano. En él fue modelo para todos, y sus milagros llegaron a hacerse tan ruidosos, que de todos los puntos de Italia iban a aquella casa a admirar la virtud del siervo de Dios. Cuando le eligieron obispo de su patria, se escondió para no verse obligado a aceptar carga tan pesada; pero el Señor, que le tenia reservado para aquel destino, lo manifestó a sus ovejas, y a su pesar fue consagrado. Su episcopado brilló en virtudes, en milagros y en cosas de grande utilidad para la Iglesia y el estado, hasta que murió Amato el día 31 de agosto del año 1193.
Leyenda de oro
DR. José Palau

