CONTEMPLATIVOS EN ACCIÓN

Es necesario preservar el fuego,
conservar nuestra lámpara encendida
y la fe bien calzada, que en la vida
Dios no debe dejarse para luego.
Es la hora de más allá del ruego:
de enfrentar a la turba fratricida
que nos viene de frente, enloquecida,
buscando destruir nuestro sosiego.
A todos los que intentan arrancarnos
patria, historia, familia, virtud, tierra
y desacralizar nuestra nación
sepan que no podrán amedrentarnos
y que el justo se encuentra en pie de guerra
por Cristo, por la cruz y la razón.
