MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San León IV, papa.
Fue natural de Roma y se educó y paso la mayor parte de su vida en el monasterio de San
Martín, junto a la misma ciudad. El papa Sergio II, que conocía sus virtudes, lo elevo al sacerdocio, y por muerte del mismo, fue León sublimado al pontificado, el año 847. En su tiempo los sarracenos invadieron la Italia, y causaron graves conflictos a la cristiandad.
Hallándose un día el ejército cristiano junto a Ostia a punto de ser atacado por los árabes, León se presentó a animar a aquellos guerreros, que recibieron la comunión de manos del papa, y habiendo entrado en acción, derrotaron completamente a sus enemigos. El santo pontífice puso luego todo su conato en la reforma de las costumbres y en el arreglo de la disciplina, y celebro un concilio en Roma, en el que se dieron a los fieles una porción de reglamentos útiles; y murió en la misma ciudad, resplandeciente en milagros, el día 17 de julio del año 835. Cuéntase que habiéndose pegado fuego en la iglesia de los santos apóstoles, san León apagó el incendio con solo hacer la señal de la cruz.
Leyenda de oro
DR. José Palau

