EN HONOR A LA VERDAD

¿La piedad es un don?
¿Se distinguen de las Virtudes los Dones del Espíritu Santo?
Respuesta
SI
Fundamento teológico
SANTO TOMÁS DE AQUINO
Suma Teológica
IIa-IIæ
Cuestión 121
Artículo 1
Objeciones por las que parece que la piedad no es un don:
1ª. Los dones son diferentes de las virtudes. Pero la piedad es una virtud. Luego la piedad no es un don.
2ª. Los dones son más excelentes que las virtudes, sobre todo más que las morales. Ahora bien, entre las partes de la justicia es mejor la religión que la piedad. Por tanto, a la hora de citar como don alguna parte de la justicia, parece que debe ser la religión y no la piedad.
3ª. Los dones permanecen en la patria celestial, lo mismo que sus actos. Pero el acto de piedad no puede permanecer en el cielo, según palabras de San Gregorio: la piedad llena con sus obras de misericordia lo íntimo del corazón, de lo cual se deduce que no se dará en el cielo, donde no habrá miseria. Luego la piedad no es un don.
Contra esto está el que en Is., 11 ,2 se cita entre los dones.
Respondo que los dones del Espíritu Santo son ciertas disposiciones habituales del alma que la hacen ser dócil a la acción del Espíritu Santo.
Ahora bien: entre otras mociones del Espíritu Santo, hay una que nos impulsa a tener un afecto filial para con Dios, según expresión de Rom., 8, 15: Habéis recibido el Espíritu de adopción filial por el que clamamos: ¡Abba! ¡Padre!
Y, como lo propio de la piedad es prestar sumisión y culto al Padre, se sigue que la piedad, por la que rendimos sumisión y culto a Dios como Padre bajo la moción del Espíritu Santo, es un don del Espíritu Santo.
Respuesta a las objeciones:
1ª. Por la virtud de la piedad rendimos honor y culto a nuestro padre carnal, mientras que por el don de piedad lo hacemos con nuestro Padre Dios.
2ª. El rendir culto a Dios como Creador, lo que hace la religión, es más excelente que prestar sumisión a nuestro padre carnal, que es propio de la piedad. Ahora bien: el rendir culto a Dios como Padre es todavía más excelente que rendírselo como Creador y Señor. De ahí que la religión es más excelente que la virtud de la piedad; pero el don de piedad es superior a la religión.
3ª. Así como por la virtud de la piedad el hombre ofrece reverencia y culto no sólo al padre carnal, sino también a todos los que están unidos a él por lazos de sangre en cuanto asociados al padre, así también el don de piedad no sólo tributa honra y culto a Dios, sino también a todos los hombres, en cuanto pertenecen a Dios. Es la razón por la que a la piedad corresponde honrar a los santos y no contradecir a la Escritura, se entienda o no se entienda, como nos dice San Agustín. Por ello, también la piedad hace obras de misericordia con los necesitados. Y aunque este acto no se dé en el cielo, sobre todo después del día del juicio, sin embargo, sí se dará su acto principal, que es reverenciar a Dios con afecto filial, conforme al libro de la Sab., 5, 5: ¡Cómo son contados entre los hijos de Dios! También se dará la mutua honra entre los santos. Ahora, en cambio, hasta que llegue el día del juicio, los santos se compadecen también de los que viven en estado de miseria.
De un total de 120 respuestas:
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Insistimos en la importancia de conocer la doctrina de nuestra Iglesia para conservar intacta nuestra fe como nos ha sido mandado por Nuestro Señor y, de esta manera, no correr el riesgo de ser engañados por los errores, que pueden llevarnos a una eternidad sin Dios.
