SAN ANTIMO

MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

coronacic3b3n-de-la-virgen-fra-angc3a9lico

 Hoy nos encomendamos a:

 SAN ANTIMO, OBISPO DE NICOMEDIA (303 P.C.)

LA PERSECUCIÓN de Diocleciano y Maximiano fue especialmente feroz en Nicomedia, en Bitinia, residencia favorita de los emperadores. Cuando apareció el decreto persecutorio, los cristianos lo desgarraron; Lactancio condena esa iniciativa, en tanto que Eusebio la alaba. A partir de ese momento, los cristianos no podían comprar ni vender, sacar agua del pozo ni moler grano, sin que los guardias les exigiesen que ofrecieran sacrificios a los dioses. Eusebio, después de decir que el obispo Antimo fue decapitado por haber confesado a Cristo, afirma que otros muchos mártires murieron en la misma persecución y añade:

 «En esos días, no sé cómo, hubo un incendio en palacio y corrió el falso rumor de que nosotros, los cristianos, lo habíamos provocado. Por orden del emperador se dio muerte a gran cantidad de cristianos: a los unos por la espada y a los otros por el fuego. Cierto número de fieles, movidos por una inexplicable inspiración divina, se arrojaron espontáneamente en las hogueras. Muchos otros fueron arrojados al mar, atados a losas de piedra.»

Casi todos los cristianos permanecieron firmes en la fe y obtuvieron la corona del martirio. Algunas veces se habla de once compañeros de San Antimo en el martirio.

 

Vida de los Santos

Alban Butler

Leer el Santo Evangelio del día  y catena aurea