MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
San Poncio
Era diácono de san Cipriano, obispo de Cartago, y su compañero inseparable durante la persecución y el destierro. Tuvo una educación tan esmerada, que a los veinte años poseía ya el conocimiento de varios idiomas y de las ciencias mas sublimes que se enseñaban en aquella época. Su raro talento, su erudición y su amable carácter, junto a una piedad acrisolada, le hacían el diácono mas recomendable de toda la Iglesia de África; de aquella Iglesia tan célebre por la abundancia de santos que ha dado al cielo.
Unido a su obispo con los vínculos de la mas pura amistad, no se separó de él hasta su muerte, y después de ella todos sus deseos se redujeron a alcanzar la corona del martirio. Ignórase el género de muerte que le cupo, y si logró derramar su sangre por Jesucristo; pero se sabe que dejó de existir por los años 260. Escribió un libro de la vida y padecimientos de san Cipríano, que se halla citado con particular elogio por san Gerónimo.
Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

