OSKO: EN TIEMPOS DE LA CIVILIZACIÓN DE LA MENTIRA, COTEJAMOS…

MIRANDO AL MUNDO

EL PENSAMIENTO DEL «CRISTIANO» PUTIN

versus

EL PENSAMIENTO DE UN AHORCADO CRIMINAL DE GUERRA

No es posible confiar en algo que lleva el nombre de LA RESISTENCIA

Alfred Rosenberg escribió (textos seleccionados):

«Libertad, Igualdad, Fraternidad, Humanidad» … Estas mismas contradictorias frases nunca han fracasado en su efecto sobre las grandes masas, sino que produjeron por medio de sus confusas disposiciones necesariamente una desgracia tras otra. Pero una generación descendió de ahí, la nueva, insignificante, olvidadiza, tambaleada de nuevo tras baratijas resplandecientes para su propia infelicidad. Y prospera siempre en lo profundo de una conspiración internacional.

¡Igualdad! Esto no es ni más ni menos que un llamamiento a todos los sentimientos plebeyos de los hombres. Pues a través de la obsesión de esta consigna se suscita el odio constante y permanente en todas las capas sociales del perezoso y del impotente contra toda grandeza, contra toda excelente aportación y personalidad que se eleva a un ideal. La doctrina de la igualdad roba al hombre de antemano la aspiración a la perfección, destruye toda veneración. No aspira a subir a los más pequeños a los más grandes modelos, sino que arrastra todo lo alto por el polvo.

Libertad es para todos nosotros un concepto más venerable. No obstante, en relación con la «igualdad» se ha convertido en la predicación de la arbitrariedad. Y si ahora se enseñan los derechos de la libertad y no los deberes, se irá irremediablemente por el camino hacia la anarquía.

Es por ello que el año 1789 ha devenido un año sagrado para los entusiastas menos críticos y para los intrigantes más críticos. Los unos, se embriagan en él, los otros, aprovechan sus productos para sus propios fines.

Esto sería una cuestión. Y luego además: el año 1789 significa para todos nosotros la emancipación de los judíos, la hora del nacimiento de los espíritus yermos en la cultura europea.

Ya se sabe cómo se llevó a cabo. El proveedor del ejército francés Cerfbeer había rogado a Moses Mendelsohn de aprovecharse de la gran autoridad que también tenía entre los cristianos y redactar un escrito para la emancipación de los judíos.

La «idea» de la igualdad de derechos producía sus frutos. Sus representantes echaron las fronteras por tierra, se desarmaron ellos mismos, y las asociaciones judías nacionales e internacionales entraron con igual avidez en los estados europeos.

Por ello, los judíos del mundo entero glorifican desde hace 130 años el año 1789. Con razón, fue para ellos el año, ante el cual cualquier otro en la historia se hundía. Y bajo los clarines de la idea de entonces, la incursión de Israel ha ido por todo el mundo.

Esto decía Alfred Rosenberg respecto de los principios de la Revolución Francesa y Masónica, él fue uno de los ahorcados en Nüremberg al finalizar la 2da. Guerra Mundial, y aquí nos gusta aplicar el viejo principio que enseña que: “No importa de donde venga pero, si bueno, encomiéndalo a tu memoria”.

Y confrontamos lo afirmado por Rosenberg, con los dichos de Vladimir Putin.

Y, sin duda alguna, queda confrontado también Monseñor Williamson.

Es imposible calificar al Presidente ruso como un dirigente cristiano o que respeta al cristianismo; si Monseñor lo hace, es tan sólo como consecuencia de un cálculo de conveniencias y pragmatismo. En algunos campos, toma Putin medidas que son simpáticas para nosotros (como las que están relacionadas con el lobby LGTB; y otras por el estilo), pero éso no alcanza para disimular su condición.

Como es muy profunda la gravedad del asunto he llegado a la conclusión de que es necesario profundizar respecto de las reveladoras palabras de Vladimir Putin (de las que sendos artículos publicados en Radio Cristiandad dieron cuenta hace pocos días ver Aquí y Aquí), algunas de cuyas palabras reproducimos seguidamente:

«La ideología comunista es muy similar al cristianismo, de hecho: la libertad, la igualdad, la fraternidad, la justicia; todo esto está expuesto en las Sagradas Escrituras, todo está allí. ¿Y en cuanto al código del constructor del comunismo? Esto es una sublimación, es sólo un fragmento primitivo de la Biblia, no se inventó nada nuevo”.

Si algún despistado preguntase si lo afirmado por el líder ruso es cierto; la respuesta, por supuesto, es que no es así.

a) La ideología comunista NO es similar al cristianismo.

b) El “slogan” revolucionario “Libertad Igualad Fraternidad” tiene connotaciones completamente alejadas del Evangelio; además debe ser puesto en su real contexto histórico y político.

c) Putin las incorpora como parte de la Revolución de Octubre, cuando esas consignas son anteriores en 140 años a la mencionada Revolución. En principio no cuadraría…, sin embargo, sirve para demostrar la continuidad de la Línea Histórica Anticristiana de la Revolución.

d) Confirma entonces Putin que la Revolución Comunista fue PROHIJADA por la anterior gran Revolución, LA FRANCESA…, aunque es más propio decir que se trata de UNA SOLA REVOLUCIÓN o PROCESO REVOLUCIONARIO ANTICRISTIANO.

e) El «Código Moral del Constructor del Comunismo», NO ES una sublimación de nada… y menos de algún aspecto relacionado con el Evangelio o con la Cristiandad. Ni es tampoco un «fragmento primitivo de la Biblia», o si acaso existen personas que así lo crean son JUDÍOS; porque sólo con el cerebro colonizado por el judaísmo puede afirmarse semejante cosa. Es un hecho innegable que KARL MARX era judío, y que su pensamiento mesiánico orientado al rol o papel mesiánico de ISRAEL lo llevó a conclusiones de ese tipo. Todas absolutamente arbitrarias, falsas, antitradicionales y anticristianas.

f) No se inventó nada nuevo, dice PUTIN… En eso tiene razón… No es un invento nuevo. El Comunismo, y todo lo que le es inherente, forma parte del antiguo NON SERVIAN, grito y llamado demoníaco de rebelión contra la Voluntad Divina.

No se puede dejar pasar algo de tanta importancia sin al menos hacer el intento de agotar la cuestión obteniendo de la misma la mayor cantidad posible de enseñanzas y de los aspectos orientativos que permiten enfocar mejor nuestra atención respecto del enemigo y de sus movimientos, tácticas y estrategias. Nos servirá todo esto para delimitar adecuadamente los diferentes campos.

¿Similares? El Cristianismo tiene mártires; el Comunismo los hace. En todo caso, detrás siempre estuvo el mismo poder.

La guerra que enfrentamos es por el momento una guerra “blanda” o suave; no convencional; sino que es una guerra del pensamiento, o de las inteligencias; en la medida que el enemigo tiene como objetivo inmediato, precisamente, la colonización cultural de nuestras mentes.

Llegará el momento de otro tipo de guerra, que tal vez tenga dos aspectos diferentes.

Uno, el más notorio destinado a diseñar un nuevo mapa en el mundo, con un nuevo reparto de las riquezas de todo tipo que hay en el planeta y, por supuesto, una drástica reducción poblacional.

El otro, una guerra que continúe aplastando el Pensamiento Tradicional, las Costumbres Tradicionales («TODO LO QUE SE LLAMA DIOS»), y que también procederá a eliminar lo más asépticamente posible los elementos MÁS REFRACTARIOS o que continúen siéndolo respecto del Nuevo Orden Mundial.

Es decir…, presenciaremos una guerra de ORCOS, que se enfrentarán inevitablemente. Pero no esperemos que de su autodestrucción se siga nuestra libertad…; porque se tratará de una guerra controlada; y los únicos real y seriamente afectados por los llamados «DAÑOS COLATERALES» ocasionados por el conflicto en cuestión seremos y serán los que todavía sean capaces de mantener un pensamiento Tradicional.

¿Que quiénes son o somos los de Pensamiento Tradicional? El abanico es relativamente pequeño para lo que significan los casi 7 mil millones de habitantes de este mundo; pero significativamente más grande de lo que cierto estrechísimo mental supone muy ligeramente. Por ahora… diremos que las palabras tienen más valor que lo que muchos creen.

Si decimos TRADICIÓN, estamos mencionando un término con mucho peso específico. Esa palabra representa valores tan significativos y de tanta trascendencia que se podrían escribir miles de libros sobre el asunto, y jamás se agotaría la cuestión. Por lo que parece mejor remitir a todos a lo antiguo a lo que nadie puede modificar; con la salvedad de que hay que saber que cada vez será más difícil encontrar las fuentes.

Sin perder de vista el contexto que acabamos de describir es dable preguntarse entonces:

¿Por qué Richard Williamson tiene puestas sus esperanzas en Vladimir Putin? (hay numerosas afirmaciones suyas al respecto).

Porque cree en la solución FÁTIMA, según lo que él cree que fue Fátima, lo que cree que es Fátima y lo que él cree que significará Fátima en el futuro.

Ahora bien. Lo que a mí personalmente me llama la atención es que, dado que el Obispo inglés RICHARD WILLIAMSON se ha preocupado en interiorizarse respecto de la persona de VLADIMIR PUTIN, haya pasado por alto tantas señales (declaraciones, actos públicos, etc.) que permiten concluir, sin el menor lugar a dudas, que el señor Putin resulta ser un muy inteligente y pragmático dirigente político, formado como un marxista, y que ha hecho una muy precisa lectura del tiempo que le toca vivir.

Sobre todo llama la atención que haya mencionado algunas palabras de Putin, algunas medidas de su gobierno y haya ocultado o soslayado, por lo menos, conductas, hechos, actos y expresiones muy claras que descalifican a Vladimir Putin.

El obligatorio homenaje en el Muro y las celebraciones por la victoria realizadas en 2017. No faltan, ni la simbología propia del estado comunista ni una buena relación con sus creadores.

Quien no conoce la historia está condenado a repetir errores antes cometidos.

Es el caso. Seguir a Monseñor Williamson en sus conclusiones respecto de Putin y de Rusia nos lleva necesariamente a contribuir con el enemigo. Y es paradójico que aquellos que se autodenominan la Resistencia (dentro de los que se destaca un intelectual como Monseñor Tomás de Aquino), vean con claridad el error en la historia de la segunda guerra mundial, y no logren entender que pueden ellos mismos estar formando parte de lo que más adelante explicaremos como una Quinta Columna. Por supuesto que pensamos que lo hacen sin saberlo siquiera.

Se lamenta Monseñor Tomas de Aquino porque los países de habla inglesa (EEUU y Gran Bretaña) contribuyeron, y no poco, al triunfo del comunismo, facilitando su difusión por todo el mundo. Puede verse publicado en NON POSSUMUS, el siguiente artículo:

http://nonpossumus-vcr.blogspot.com.ar/2018/01/voz-de-fatima-voz-de-dios-n-45.html

Es verdad; ambos países, parte del sector denominado «occidental y cristiano», pelearon SU guerra desde el bando de los aliados, y su principal aliado y SOCIO fue la “extinta” URSS.

Bah…, lo de «EXTINTA» es un poco equívoco y le hace el juego a la «continuidad» del proceso; es decir, según mi particular perspectiva, que me permite otro punto desde el cual ver esta cuestión (y de la que debo decir que no estoy equivocado, al menos hasta que me demuestren lo contrario, lo cual va a ser difícil porque los hechos lo demuestran): el comunismo marxista NO sucumbió con el hundimiento de la barca del estado soviético. En absoluto; solo sufrió una mutación inevitable y necesaria, y pasó a cumplir un rol distinto y a desempeñarse de forma diferente.

El marxismo, un proceso más que un ente, pragmático como pocos, sencillamente se adaptó a las circunstancias con una facilidad asombrosa; tanto que pareció desaparecer, y tanto así que resultó en lo inmediato casi irreconocible. Pero ahí está; sólo hay que querer verlo.

Se lamenta el obispo brasiliensis, y se lamenta Gustavo Corção.

Y tienen razón. Se lamentan bien ambos.

Ahora sólo les falta dejar de lamentarse e inteligentemente sacar las debidas conclusiones.

¿A qué se llama QUINTA COLUMNA?

«Quinta columna» es una expresión utilizada para designar, en una situación de confrontación bélica, a un sector de la población que mantiene ciertas lealtades (reales o percibidas) hacia el bando enemigo, debido a motivos religiosos, económicos, ideológicos y/o étnicos.

Tal característica hace que se vea a la quinta columna como un conjunto de personas potencialmente desleales a la comunidad en la que viven y susceptibles de colaborar de distintas formas con el enemigo (aun inconscientemente).

La expresión se atribuye al general Emilio Mola, al referirse en una locución radiofónica de 1936 al avance de las tropas sublevadas en la Guerra Civil Española hacia Madrid. El general mencionó que, mientras bajo su mando cuatro columnas se dirigían hacia la capital (una que avanzaba desde Toledo; otra, por la carretera de Extremadura; otra por la Sierra; y la de Sigüenza), había una quinta formada por los simpatizantes del golpe de Estado que, dentro de la capital, trabajaban clandestinamente en pro de la victoria del bando golpista. Según otros autores, como Mijail Koltsov, corresponsal del diario moscovita Pravda y enviado personal de Stalin a España, fue el general José Enrique Varela quien pronunció la frase.

Esa idea y expresión pasó seguidamente a todas las guerras posteriores, como en la Segunda Guerra Mundial, y se llamó así a los franceses que, residiendo dentro de Francia, esperaban en 1940 el triunfo de la Alemania nazi. Dicho término se extendió en Holanda y Noruega para sus ciudadanos que mostraban más simpatía y lealtad hacia el Tercer Reich que hacia sus dirigentes, apoyando la invasión de sus países de origen. Del mismo modo, simpatizantes del Eje consideraban a los partisanos que combatían clandestinamente al fascismo en sus propios países como una quinta columna.

Los miembros de la quinta columna reciben el apelativo de quintacolumnistas.

La RESISTENCIA y LA QUINTA COLUMNA.

Decíamos más arriba que no se puede confiar en nada denominado RESISTENCIA.

Y eso es así por una cuestión semántica y de predisposiciones hasta psicológicas.

LA RESISTENCIA. «La Résistance»… EL MAQUIS, o «les partisans».

¿Qué significa el término PARTISANO?

El término partisano se refiere a los combatientes organizados como guerrillas que generalmente se oponen a un ejército de ocupación; con más frecuencia se asocia esta denominación a organizaciones clandestinas de resistencia en la Segunda Guerra Mundial.

Este término puede estar vinculado o referido a los artículos de Wikipedia que se indican a continuación:

Maquis, combatientes de la guerrilla antifranquista española.

Partisanos albaneses, movimiento comunista de resistencia a la ocupación italiana (entre 1939 y 1943) y luego a las fuerzas alemanas, en Albania.

Partisanos soviéticos, movimiento partisano en la Unión Soviética contra el avance alemán en el Frente Oriental.

Partisanos yugoslavos, movimiento de resistencia en lucha contra las Potencias del Eje en los Balcanes, durante la Segunda Guerra Mundial.

Partisanos italianos, combatientes del movimiento armado de oposición al fascismo y a las tropas de ocupación nazis instaladas en Italia durante la Segunda Guerra Mundial.

Resistencia francesa, conjunto de movimientos y organismos de resistencia franceses, contra la ocupación nazi de Francia, y también contra el gobierno colaboracionista de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial.

Resistencia judía durante el Holocausto, movimiento de resistencia de los judíos en contra de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Judíos partisanos, grupos de tropa irregular que participaron en el movimiento de resistencia judía contra la Alemania nazi y sus colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial.

Queda claro entonces cuál es el denominador común del partisanismo; el bando al que el PARTISANO, o los miembros de la RESISTENCIA han significado siempre pertenecer; para quién lucharon y, sobre todo, A QUIÉN BENEFICIARON: Al judío y al judaísmo.

Agregaré a modo ilustrativo (aunque nos alejemos un poco del objeto de este artículo), y para profundizar un poco en la cuestión específica del “partisanismo” como un fenómeno definidamente moderno y por lo tanto revolucionario, es decir opuesto al “orden Tradicional”, tal como lo expone Carl Schmitt  en su pequeña pero esclarecedora obra “TEORÍA DEL PARTISANO” (o TEORÍA DEL GUERRILLERO como traducen otros):

Con la quiebra del nomos antiguo tradicional, nace la figura del partisano, que será descrito de la manera que sigue:

«El combatiente que criminaliza a su adversario y se propone exterminarlo por todos los medios. Es el combatiente irregular que se confunde con la población civil y ataca por sorpresa a las tropas regulares en la retaguardia. No porta sus armas a la vista, no se identifica como combatiente, y su lucha imprevisible no renuncia a nada que pueda dañar al enemigo

En efecto, a figura del partisano toma a lo largo del XIX y el XX una relevancia universal, porque sus métodos reaparecen en otros movimientos políticos. Schmitt, en este sentido, señala a Lenin, “que destruyó sin miramientos todos los acontecimientos tradicionales de la guerra”; a Stalin, en su lucha contra el ejército alemán; a Mao Zedong, a la guerra dirigida en Cuba por Fidel Castro y Che Guevara; y a la forma en la que el Vietcom plantó cara al poderoso ejército americano.

Con el partisanismo, se pierde esa definición de guerra como un duelo entre caballeros:

«El partisano moderno no espera ni gracia ni justicia del enemigo. Dio la espalda a la enemistad convencional con sus guerras domesticadas y acotadas, y se fue al ámbito de otra enemistad verdadera, que se enreda en un círculo de terror y contraterror hasta la aniquilación total”.

Lamentablemente, en la historia la palabra RESISTENCIA y PARTISANO representan lo mismo, significan lo mismo y son lo mismo. Además, curiosamente, siempre benefician a los mismos.

Por otra parte hay que decir que, en su versión francesa durante la 2da Guerra Mundial, no fueron sino otra mentira más, como da cuenta la historia verdadera. En realidad una caterva de marxistas y liberales, la mayor parte de los cuales nunca combatió. Cuando terminó la guerra, de pronto todos eran partisanos; eran casi más partisanos que franceses. Todos eran “maquis” y todos habían luchado contra el invasor alemán. FALSO.

Por lo que, lo menos que puede decirse es que LA RESISTENCIA (me refiero al movimiento gestado desde el interior de la malograda FSSPX respecto del nuevo rumbo asumido por la misma desde la muerte de Mons. Lefebvre) ha adoptado un desgraciado nombre, que la marca irremisiblemente.

Y aunque puede parecer que se trata de un mero detalle, o que no reviste la importancia que pretendemos darle… Pues, no. No es un detalle sin importancia. Los términos, las palabras, su antiguo significado, y aún el que se les da actualmente no es un aspecto irrelevante.

Pues bien.

¿Qué significa lo que estamos diciendo?, sobre todo si acaso es cierto que, como suele decirse, Es el mismo Poder quien crea su Propia Resistencia”…

Simplemente que, según surge de lo dicho hasta aquí, la RESISTENCIA se configuraría como una QUINTA COLUMNA (no medimos intenciones ni mucho menos; pero sí, claramente, lo que se sigue de ciertas insistencias sospechosas), que colaboraría finalmente o que contribuiría lamentablemente en favor del enemigo. Todo lo cual resulta por supuesto corroborable en lo acontecido con la FSSPX, que otrora encabezaba una férrea oposición a la llamada iglesia conciliar.

Ahora resulta que dicha FSSPX se ha pasado prácticamente al lado conciliar, y los MAQUIS de la Tradición se presentan como una nueva “resistencia”, esta vez contra las desviaciones de la FSSPX, en un juego entre semántico y dialéctico poco feliz y por lo menos de malos augurios.

¿Pruebas? Pues, precisamente lo que estamos diciendo respecto de las esperanzas puestas en un dirigente político como Vladimir Putin, a quien muchos (admitiendo lo dicho por Mons. Williamson) miran con ojos esperanzados, puestos en un renacer, en una reconquista, en una RESTAURACIÓN de la Cristiandad.

Cabe preguntarse entonces, ¿por dónde pasa una verdadera oposición a la Revolución Mundial Anticristiana? ¿En qué agrupamiento o entidad, más o menos formalmente constituida, puede referenciarse aquél que se niega a ser asimilado por la Revolución?

Recordemos que la batalla actual es POR LAS INTELIGENCIAS.

Y que llegará el día, ya ha llegado mejor dicho, en el que se tratará más que nada de intrepideces individuales. Pequeños grupos de personas. Incluso individuos en solitario. Cuando se habla aquello de que «La Fe sola vivirá», es precisamente a esto a lo que nos referimos.

Toda entidad o agrupación con un cierto carácter público, corre el inmenso riesgo de ser infiltrada o convertida en factor de confusión. Es el caso, según creemos.

El mundo actual tal como lo conocemos ha sido creado después de 1945, casi todo entero; fundamentado en mentiras sobre mentiras, falsedades históricas, mitos judaicos, principios masónicos y una creciente influencia del inframundo. Habiéndose construido sobre la base de una enorme cantidad de falsedades (históricas, culturales, filosóficas, políticas, religiosas, etc.), este momento histórico por el cual transitamos puede ser llamado, sin temor a equivocarse como la CIVILIZACIÓN DE LA MENTIRA; y es de esperar que lo que viene será todavía mucho peor.

No es extraño, entonces, que se esté generando tanta confusión respecto de la figura del Presidente Ruso, y que exista un obispo, sacerdotes y fieles que crean posible que alguien que dice que el MARXISMO y el CRISTIANISMO son similares y que proclama que los principios comunistas tiene como fuente El Evangelio, y que enseña que el slogan revolucionario, masónico y judaico “LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD” nos llega desde lo profundo de las Sagradas Escrituras, sea un dirigente llamado a generar una reconquista (en el seno de la iglesia romana, devenida en MODERNISTA y APÓSTATA) y una RESTAURACIÓN DE LA CRISTIANDAD.