MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA
Hoy nos encomendamos a:
SAN ENGELBERTO, OBISPO Y MÁRTIR.
Descendiente este santo de los condes de Berry y de Gueldres, mostró desde su infancia felices disposiciones para la virtud. Abrazó el estado eclesiástico, renunció varias ricas prebendas y el obispado de Munster, para consagrarse al Señor en la penitencia y la humildad. Pero al fin tuvo que aceptar la dignidad de preboste de la iglesia de Colonia , y por el interés que manifestó siempre en la defensa de los derechos de la Iglesia el Sumo pontífice le nombró para el arzobispado de la misma ciudad de Colonia, siendo consagrado el año 1215.
Casi todo el empleo que hizo el santo de su dignidad fue para continuar manteniendo los derechos de la Iglesia para proteger a los débiles contra el despotismo del más fuerte, para hacer cesar las calamidades públicas y para inspirar a todas sus ovejas el temor de Dios y el respeto al príncipe.
Pero era preciso que fuese probada su virtud en el crisol de la tribulación.
Federico, conde de Isemburgo, trató de apoderarse de los bienes de la Iglesia, y habiéndose el santo arzobispo opuesto fuertemente formó aquel una conspiración, y un día que Engelberto iba a consagrar una iglesia, en medio del camino fue embestido por unos salteadores que le quitaron la vida el día 7 de noviembre del año 1225.
Su santidad fue atestiguada por muchos milagros.
Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

