MALCELITO, ¿DÓNDE ESTÁS?
El día 6 del corriente mes de Abril, el tibio sitio Panorama Católico Caótico, publicó un artículo titulado «La FSSPX ante el Estado Argentino«:
Sugestivamente, pero no por eso de modo inesperado, el artículo desapareció de Pañal Digital menos de 48 horas después de publicado… Veamos si podemos especular sobre los motivos de esa esfumación, y sobre otras cuestiones que surgen de este asunto:
Como podemos ver en la versión caché que se obtiene de este post ausentado (http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:g5MGjrxJ07EJ:www.panodigital.com/articulo/la-fsspx-ante-el-estado-argentino+&cd=1&hl=es-419&ct=clnk&gl=ar&client=opera), el texto completo es el siguiente:
“La FSSPX ante el Estado Argentino
Enviado por Moderador el Lun, 04/06/2015 – 12:24.
Según fuentes confiables, el Estado Argentino habría reconocido su pertenencia a la Iglesia Católica.
EDITOR Y RESPONSABLE
Según fuentes confiables, la Secretaría de Culto, dependencia del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, ha emitido un documento por medio del cual se reconoce a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X como parte de la Iglesia Católica. En la tramitación de este aval habrían influido en su momento el entonces Card. Bergoglio y actualmente, continuando la voluntad del ahora papa Francisco, el Card. de Buenos Aries, Mons. Poli, trámite iniciado a instancias del entonces Superior de Distrito de la FSSPX, p. Bouchacourt.
El régimen legal en el que se ampara la Iglesia Católica en la Argentina es equivalente al de iglesia oficial, puesto que todas sus intituciones (sic) y miembros gozan de reconocimiento automático por parte del Estado Nacional. La Iglesia tiene, por disposición constitucional, el beneficio de recibir sostenimiento del Estado Argentino, lo que no se reduce meramente a aportes materiales o exenciones, sino que consiste principalmente en esta condición particular, que no goza ningún culto en la Argentina. De hecho, «los cultos» son todos los grupos religiosos, se trate de religiones tradicionales o nuevas, que para tener existencia legal deben estar inscriptas en el Registro de Cultos. La Iglesia Católica está reconocida per se, sin necesidad de inscripción alguna en el artículo 2º de la Constitución Nacional: «El Gobierno Federal sostiene el culto Católico Apostólico Romano». Contra esta protección han militado los cultos evangélicos, aliados a lobbies católicos liberales que pretenden una nueva «Ley de Cultos» que iguale a todos. Sus distintos intentos han fracasado, puesto que la disposición constitucional que viene desde la primera redacción de la Ley Fundamental argentina fue siempre respetada en todas las reformas realizadas.
Por tanto, toda nueva institución católica que se instale en el país, o miembro nacional o extranjero obtiene los beneficios correspondientes (exensiones (sic) permiso de residencia, etc.) demostrando pertenecer a la Iglesia, para lo cual alguna autoridad de ésta, normalmente un obispo, debe reconocerlos como tales.
Según la información que nos ha llegado, a mediados de marzo pasado se firmó una resolución por la cual el Estado Nacional, por medio de la Secretaría de Culto, reconoce a la FSSPX como parte de la Iglesia Católica, dejándola bajo la protección legal de la que goza toda institución reconocida como tal. El aval sería, se nos informó, del Card. Poli, arzbispo (sic) de Buenos Aires.
De confirmarse esta información por medio de la publicación en el Boletín Oficial, todos los prioratos, colegios, conventos, capillas, etc. de la Fraternidad, pasan a revistar, ante el Estado Argentino como dependientes de la Iglesia Católica, y todos sus miembros, argentinos o extranjeros, como clero o religiosos dependientes de la misma.
Hasta el momento, y dado que la institución fundada por Mons. Lefebvre rechazó siempre inscribirse como «culto» en razón de su adhesión a la Sede Romana y reconocimiento de las autoridades de la Iglesia, se ampara bajo formas jurídicas civiles.
Cabe resaltar que este reconocimiento, de concretarse, no es canónico sino civil y se extiende al territorio argentino.»
Hasta aquí el artículo; pero luego, vino el comentario de un lector del sitio, que se identifica como «El Anacoreta», el cual (el comentario), por caridad, hemos de corregir para que no pase vergüenza (el lector):
La Iglesia Católica va a reconocer como Católica a la Fsspx… ergo ¡¡¡la Fsspx no es católica!!!… ¡¡qué lindo!!… me hace acordar al tema de las excomuniones… las excomuniones son inválidas, ¡¡pero pedimos su levantamiento y lo festejamos con un Te Deum!!… pero en realidad… ¡¡no creemos en ellas!! ¡porque son inválidas!, ¡festejamos el levantamiento del decreto que nos ayuda a SER BIEN VISTOS! ¡y hacerles creer a los otros!… ¡¡acá se aplica lo mismo!!! eso se llama deshonestidad moral por ser suave… ¡¡principio maquiavélico de índole moral!!… decir afuera lo que el enemigo quiere oír y a puertas cerradas se niega o se enseña como inválido todo lo que el otro supuestamente creyó o le hicimos creer… una suerte de plan de infiltración para la reconquista por medio de engaños y dobleces ¡¡es increííííbllleeee!!… no se pueden emplear fines pecaminosos para un fin bueno, eso es básico… las cosas como son. Monseñor Lefebvre bien decía que cuando Roma se convierta volveremos… y si Roma se convirtiera ella misma saldría a aclarar que no fueron válidas las excomuniones, que la Fsspx es totalmente católica, etc… sigan diciendo si si no no a puertas adentro y afuera fotitos, sonrisas y Te Deums… Así no… Ven Señor Jesús tu Parusía está próxima; y encuéntrame trabajando por las almas, no negociando con la Roma Apóstata (Mons.Lefebvre).
A esta exquisita prosa, Malcelo responde del siguiente modo (que no vamos a corregir):
Este razonamiento me recuerda un capítulo de la serie El Superagente 86. El conocido inspector hawaiano Harry Hoo dialoga con Maxwell Smart sobre la cantidad de personas que pudieron participar del crimen, a partir de un indicio: dos cigarrillos aún humeantes en un cenicero. En principio los asesinos han sido dos fumadores. Pero luego se especula con la posibilidad de que hayan sido dos fumadores y un no fumador, el cual naturalmente no ha dejado su cigarrillo en el cenicero.
A lo largo del diálogo se llega a un número asombroso de no fumadores, más de los que cabían en la habitación. Luego de esta brillante inducción, dos agentes de la policía científica se retiran del lugar, pasando cada uno a retirar el cigarrillo que habían dejado en el cenicero mientras levantaban pruebas. (Una escena digna de la pericia en el departamento de Nisman).
La otra teoría sobre el crimen del chino, que de ese caso se trataba, era que no había sido asesinato sino robo. Aunque en el bolsillo de la víctima se encontró la billetera con 100 dólares, una suma importante para la época. El inspector Hoo proclama que el asesinato tuvo por objeto esconder el móvil principal: robo. Y que se dejaron 100 dólares porque el robo fue de una cifra mucho mayor, que llegó a especularse, en un millón…
Bien, siguiendo lo que dice Anacoreta, si la Iglesia Católica fuera católica reconocería a la FSSPX, pero como la Iglesia Católica Argentina reconoce católica a la FSSPX, esta no es católica. Al menos en la Argentina agrego yo, ya que de eso se trataría de ser cierto este dato, que lo parece. Aunque también pudiera ser que la estuviera reconociendo para dar la falsa impresión de que se la reconoce, (ojo al piojo) y así producir la confusión de los tradicionalistas que piensan en todas la posibilidades, inclusive en la posibilidad de que un reconocimiento en realidad tenga por objeto generar un desconocimiento ya que el móvil, según atestigua el propio Mons. Lefebvre en un texto hasta ahora desconocido, que cita Anacoreta aunque sin demasiado rigor, es producir si si, no no adentro, pero fotitos y sonrisas afuera. ¿No se si me sigue?
Aunque pensándolo bien, que tal si llamamos al inspector Hoo.
Bien, en primer lugar, se ve que la fuente confiable que le pasó esta información a Malcelito, no sólo puede ser creíble, sino que además brinda información muy precisa y detallada, que sugiere algunos análisis y conclusiones:
1) El instrumento del reconocimiento gubernamental lo emitió la Secretaría de Culto, dependencia del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Cabe destacar que cuando el EDITOR Y RESPONSABLE se refiere al documento, suspende el empleo del modo condicional y lo da como ya emanado: «… la Secretaría de Culto… ha emitido… «.
Más adelante refuerza esta aseveración: «Según la información que nos ha llegado, a mediados de marzo pasado se firmó una resolución por la cual el Estado Nacional, por medio de la Secretaría de Culto… «.
2) La influencia inicial a favor de esta resolución fue de Decimejorge, luego continuada por don Mario Aurelio Poli, quien le dio su aval.
3) Todo ello a instancias del Padre Bouchacourt.
4) Sólo falta la publicación en el Boletín Oficial para concretar este reconocimiento, que le dará a la Neofraternidad «… la protección legal de la que goza toda institución reconocida como tal.»
5) A partir de ello, «… todos los prioratos, colegios, conventos, capillas, etc. de la Fraternidad, pasan a revistar, ante el Estado Argentino como dependientes de la Iglesia Católica, y todos sus miembros, argentinos o extranjeros, como clero o religiosos dependientes de la misma.»
¡Albricias! ¡Hasta el mismo Williamson podrá volver a la Argentina sin necesidad de no retractarse de sus dichos sobre el Holocuento!
6) No puede negarse, entonces, que este reconocimiento «civil y no canónico, limitado al territorio argentino» (otra vez, ¡albricias!), es un antecedente que deriva necesariamente hacia la tan preciada regularización que sólo Roma puede otorgar. De ahí los respaldos de los personajes de la cúpula local de la iglesia conciliar, que menciona Malcelito.
7) Así, la Neofraternidad evolucionará localmente, desde las formas jurídicas civiles por las que optara para la FSSPX Monseñor Lefebvre, hacia una configuración de «culto» (pertenencia a la iglesia conciliar) que le cabe propiamente a esa agrupación que malconduce Monseñor Fellay.
Como se ve, esta información, confiable y certera al decir de nuestro Malcelo local, es muy fuerte como para dejarla pasar, o para no mencionar su volatilización del sitio en cuestión.
Tampoco podemos ignorar los antecedentes más ciertos y antiguos sobre esta posición de la iglesia conciliar argentina con respecto a la Neofraternidad:
El padre Christian Bouchacourt, que reside en la Argentina y es Superior General del Distrito América del Sur de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ha enviado a la agencia DICI (órgano oficial de la FSSPX), el perfil de Jorge Mario Bergoglio.
El Cardenal Bergolio y la Fraternidad en la Argentina
DICI (15/03/13) obtuvo la opinión del padre Christian Bouchacourt, Superior del Distrito Sud América, en la misma tarde de la elección.
…
Me reuní con él cinco o seis veces, y siempre me recibió con benevolencia, procurando concederme lo que le pedía, respetando la forma que tiene para superar los obstáculos.
Y Monseñor Fellay, en la conferencia ofrecida en Fabrègues, el 11 de mayo de 2014, explicó “la ayuda que el cardenal Jorge Mario Bergoglio prestó a la congregación cuando era arzobispo de Buenos Aires, por un problema con el visado de residencia de sus miembros no argentinos”.
El gobierno, con objeto de dificultar las cosas a la Fraternidad, les exigía para residir en el país la firma del obispo.
«Había una solución fácil, declararnos iglesia independiente, algo que no queríamos porque nosotros somos católicos», explicó Fellay.
Entonces acudieron a Bergoglio, quien les dijo: «No, no, ustedes son católicos, eso es evidente. Les voy a ayudar».
Y, efectivamente, escribió una carta en su favor, que fue contrarrestada por el Estado argentino movilizando al Nuncio en contra.
El superior de la FSSPX añadió otros datos más:
«Nuestro abogado ha podido reunirse con el Papa. Le dijo que el problema continuaba para la Hermandad, y le pidió que designase un obispo de Argentina con quien pudiese tratar para resolver el problema. El Papa dijo: «Sí, y ese obispo soy yo, prometí ayudar y lo haré».
Yo espero todavía; pero, en fin, él lo ha dicho; así como dijo: «Estas personas creen que los voy a excomulgar; ellos se equivocan.»
Dijo otra cosa interesante: «No los condenaré y no impediré a nadie de ir con ellos».
Una vez más, espero para verlo.»
O sea que el padre Bouchacourt, apenas designado Decimejorge en el Vaticano, confesó haberse reunido con él alrededor de media docena de veces, habiendo sido recibido siempre benevolentemente, y procurando Bergoglio concederle al Padre Christian todo lo que le pedía; que eran obstáculos para Jorge Mario, pero éste, guardando las formas (¿civiles o canónicas?), superaba los estorbos.
Profundizando este acercamiento, Monseñor Fellay envió al Padre Ramón Anglés para que se encontrase con Bergoglio (¿por qué no mandó a Maximilian, que también es abogado…?), solicitándole el nombramiento de un obispo argentino para resolver el problema. Por supuesto, Decimejorge se autodesignó como la solución para la Neofraternidad; no los va a excomulgar, y eso —desde luego— porque Fellay y compañía quieren formar parte de la iglesia conciliar. Y si ya existe esa intención, es una forma de pertenecer.
Tampoco Bergoglio los va a condenar, ni va a impedir el incremento corporal de la Neofraternidad (ni de la comunidad de Kent, ni de la resistencia fláccida), por lo que Fellay sigue dispuesto a verlo… ¡Me too, me too, of course!, dice Williamson… y todo esto, evidentemente, no constituye una inquietud eclesiástica genuina, sino que se trata de pura «antiapologética»; todo esto es política.
¡Vaya, vaya! Ahora tiene una explicación la cumbre del próximo 7 de Junio: Los herederos «K» —Cristina (de Kirchner) y Jorge Mario (de Karol)— se encontrarán para intercambiar obsequios:
Seguramente nuestra presidenta le entregará el Boletín Oficial con la resolución de la Secretaría de Culto reconociendo a la Neofraternidad (la tan preciada regularización, en embrión… ya crecidito).
Y Decimejorge… le dará cierta especie de respaldo a su gestión, con miras a las elecciones del 25 de Octubre de este año (el tan necesitado apoyo político que sólo Decimejorge me puede dar, porque si lo espero de los demás…). ¡Me too, me too politician; hurrah for Putin!, dice el que no se desdice…
Por eso es que Malcelito se enfrenta a El Anacoreta, quien con una sencilla agudeza de simple espectador avisado, pone en entredicho las verdaderas intenciones del reconocimiento argentino y las gestiones que se llevan adelante en pos del mismo.
Gonzalito se esfuerza e intenta descartar toda duda, para darle a su información un estatus de firmeza, para que no parezca dudosa… y dejando entrever que algo sabe del inminente 7 de Junio. Es posible que este comentario sea el disparador de la eliminación de este post en el moderadísimamente entusiasta sitio calórico de MG (¡Me too, me too tepidly, moderately warm, lukewarm!, dice Richard hijo de Guillermo).
Por eso luego se arrepiente, y seguramente porque alguien le llamó la atención por haber levantado la perdiz antes del escopetazo, hace desaparecer el artículo, El Anacoreta y los comentarios…
¡Te olvidaste que existe el caché, Malcelito!
Y así seguimos con esquives, escamoteos y otras desapariciones:
– La iglesia conciliar esquiva la Verdad y la sana doctrina, y prepara el camino del Otro.
– La Neofraternidad aniquila la Operación Supervivencia, y allana el camino del Otro.
– El prelado de Kent y Monseñor Fellay escamotean el Apocalipsis, y enderezan el camino del Otro.
– La Resistencia Fláccida desvía la resistencia, y pavimenta el camino del Otro.
– Malcelito González, para no ser menos, volatiliza una información que se le escapó… y señaliza el camino del Otro.
Todos ellos, todos, son ahijados y prohijados del Concilio que inauguró en la Iglesia el camino del Otro, aun quienes dicen combatirlo… y creen en Putin.
Es coherente, es muy coherente de parte de ellos: Si uno pretende traducir «concilio» al ruso, en el traductor de Google aparece en grafía cirílica, la palabra «COBET». Sí, son caracteres cirílicos, aunque parezcan latinos; veamos:
La letra «C» no tiene por nombre «ce», en cirílico, sino «es», y se pronuncia como la s latina.
La letra «O» cirílica tiene el mismo nombre —y se pronuncia igual— que la o latina.
La letra «B» no tiene por nombre «be» sino «ve» en cirílico, y se pronuncia como la v latina.
La letra «E» tiene en cirílico el mismo nombre que la e latina pero se pronuncia «je»; en alfabeto fonético internacional, la «j» tiene un sonido «y», como la y del francés yeux o del inglés yes, y un sonido un poco más fuerte que la i del español viuda; o sea que la «y» francesa o inglesa, se oyen parecidas a la “i” latina, como vocal y no como consonante. Es decir que al oído esta letra cirílica suena ie.
La letra «T» cirílica tiene el mismo nombre —y se pronuncia igual— que la t latina.
Es decir que COBET suena… s–o–v–ie–t… ¡Efectivamente! la señorita que en el traductor de Google responde al botón del parlante ubicado bajo el recuadro derecho (donde aparece la palabra COBET), pronuncia claramente SOVIET, traducción exacta de CONCILIO.
O sea que gracias a Malcelito, a su elaboración y supresión de artículo y comentarios, a los antecedentes de los Neofraternales en pos del contubernio con Decimejorge, a los consecuentes del 7 de Junio próximo, y a la exaltación de Putin por parte de quien no se rectifica, sacamos la conclusión inexorable de que la iglesia conciliar es la iglesia soviética, y que la URSS es en realidad la URSC: Unión de Repúblicas Socialistas… Conciliares.
Por más rodeos que se den, terminan por juntarse los conciliares de Bergoglio y sus admiradores, y los rusos de Putin y sus admiradores
Como se ve, pueden por todos lados protagonizar esquives, escamoteos, desapariciones de toda especie, pero no consiguen que nos extraviemos como el exterminador de artículos, del que a veces parece no saberse para qué lado ha de rumbear.
Marcelito, ¿dónde estás?, ¿dónde repámpanos estás?, ¿de qué otro lado estás?, ¿llamamos a Maxwell Smart o a Harry Hoo? No; no hace falta: estás del lado del Otro, evidentemente.


