Hacer hablar a los muertos

CUIDADO CON EL CARDENAL PIE
Una verdadera andanada de disparos es la que el Padre Ceriani ha desatado contra la posición de Mons. Williamson en los últimos días; y nadie podrá acusar al sacerdote de inventarse cuestiones ni de buscarle «el pelo al huevo» en este asunto, ya que Mons. Williamson no deja de brindar ocasiones para que esto ocurra.
Los defensores de Mons. Williamson, o sus seguidores y/o simpatizantes, deberían a esta altura más bien realizar un cuidadoso examen de su posicionamiento.
Son muchas cosas las que se le cuestionan al obispo y se suceden una detrás de otra sin respiro; nadie podrá decir que se trata de cuestiones inventadas, ya que hasta los suyos propios dan cuenta de algunas de las incoherencias en su conducta, decires y «escribires».
Por otra parte, la lectura de los consecutivos ELEISON que nos regala cada semana no hacen más que echar más leña al fuego; y hay que ver que son de variada factura, alternando comentarios literarios y ensayos acerca de la situación actual, o promoviendo la compra de «casas de desaceleración para sacerdotes», o refiriéndose a los problemas tanto de la malograda FSSPX como de la Iglesia Conciliar.
En casi todos los casos, por no decir en todos, lo menos que puede decirse es que el obispo oriundo de la anglicana Inglaterra, suele sembrar más confusiones que claridades.
Claro que nadie puede sorprenderse viniendo todas estas cosas de un obispo que cree que Ratzinger, alias Benedicto XVI (todavía vive…, qué curioso) tiene un cerebro liberal pero en su pecho encierra un corazón tradicional; semejante absurdo solamente podría provenir de alguien que nunca se tomó el trabajo de estudiar los escritos del ex-antipapa, ahora antipapa emérito (ya que estamos y como creemos que nunca nadie lo ha dicho, Ratzinger es el primer y únici antipapa emérito de la historia, al menos por ahora…, otro dato curioso).
Por cierto que Mons. Williamson jamás ha logrado trasmitir qué es lo que piensa hacer en realidad y concretamente.
Como un ejemplo de lo dicho, Mons. Williamson es el mismo que dice carecer de autoridad y jurisdicción, pero, al mismo tiempo, «delega» el poder de confirmar en simples sacerdotes… ¿En qué quedamos?
Solamente en algunos pocos casos ha dejado algún que otro pensamiento claro que nos permita dilucidar lo que realmente piensa, dando un lúcido ejemplo o citando algún texto confiable.
Esto ha ocurrido pocas veces, pudiendo contarse con los dedos de una mano esos ELEISON donde … perdón, con el dedo de una mano… y ni tan siquiera, porque en el último ELEISON (que a ése nos referíamos precisamente) mencionó al Cardenal Pie, pero el texto del mencionado Cardenal lo presentó y propuso cercenado, suprimiendo partes esenciales del mismo.
Justamente esas partes que ponen blanco sobre negro en la cuestión tratada, y que en virtud del cercenamiento realizado no permiten ver con claridad cuál era la posición real del prestigioso prelado francés, en materia tan importante y actual cual es la APOSTASÍA DE ROMA y el momento netamente apocalíptico en el que nos encontramos.
Para colmo de males, terminó su ELEISON con la promesa (y ya podemos prepararnos para una nueva y decepcionante intervención episcopal) de un próximo comentario dedicado al mismo tema, al mismo Cardenal Pie, donde (y esto lo anuncia explícitamente Mons. Williamson) es notorio que promete hacerle decir todo lo contrario de lo que el ya fallecido cardenal enseñaba en vida.
Que los muertos no hablan es un hecho, pero que Mons. Williamson hace maravillas con sus dichos y logra transformarlos en cosas distintas, también lo es.
No sospechamos con qué nuevo giro podrá sorprendernos el Cardenal Pie… perdón, Mons. Williamson, pero deseamos fervientemente que alguien le haga llegar la noticia de que son muchos los que han leído al Cardenal y que seguramente no dejarán pasar que tergiverse su pensamiento cortando parte de sus palabras.
Y recuerde que, para obrar con honestidad, es necesario que proporcione bien las referencias de las citas que alega.
Claro que, seguramente, si el Cardenal Pie se empeña en enseñar algo con lo cual Mons. Williamson no está de acuerdo, es posible que pase a integrar la lista de los «gatos» indomables que tanto afligen al prelado británico.
Así que a preparase para el próximo ELEISON COMMENT.
