OSKO: ¡SANATAS BLASFEMAS!

«Arjona» Bergoglio y el Arte de la Sanata

¡SANATAS BLASFEMAS!

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Los hay por todas partes. Quien más quien menos, todos hemos escuchado hablar y/o hemos visto alguna vez «curas sanateros». Antes me preguntaba cómo era y de dónde habían salido; hoy ya no.

Existen los CURAS SANATEROS por la misma razón de que hay «PAPAS» SANATEROS. La APOSTASÍA es la razón; y no le busquen otras explicaciones, porque no las encontrarán, al menos, ninguna tan satisfactoria.

Curas chamuyeros hay, y son bien propios de esta época. Curas verseros debe de haber habido siempre. Siempre habrán existido curas pícaros y con labia. Pero SANATEROS como en la actualidad, yo no creo.

Habíamos dejado hace un tiempo (por aburridor) el trabajo de seguir los sermoncetes mañaneros de don Bergoglio en Santa Marta. Esos sermones forman parte de su muy particular «Magisterio», el cual incluye también mensajes por TWITTER, y llamadas telefónicas como la que le hizo a Jaky hace poco… Jaky, la que está casada civilmente con un divorciado.

Bueno. El asunto es que hoy leíamos en ZENIT.ORG el sermón y nos miramos (con la gente que trabaja con nosotros) y dijimos… «No podemos dejarlo pasar»…

Por eso es que, buscando rápidamente, encontramos una notebook que funciona en esta redacción, y antes que llegaran Fabián y Germán (que cuando llegan manotean todo cuanto hay que todavía funciona…) nos pusimos a escribir.

Y antes que lleguen, también intentar terminar…, porque es odioso estar escribiendo mientras alguien mira el texto en la pantalla y desde atrás te dice: «¿Por qué no ponés..? etc. etc.».

Además…, termino y me rajo. En el parque, detrás de los estudios de la Radio, está el globo aerostático esperando, y los vientos son propicios.

Pero vayamos con Bergoglio y sus dichos en derredor de su «homilía» del día de hoy.

Para lo cual no vamos a citar todo el palabrerío del malhadado «Men in White», sino algunos fragmentos.

Dicen así: En Sta. Marta: es Dios que evangeliza, no la burocracia

Ustedes han visto las canciones de Arjona. Vieron que él se hace el ingenioso haciendo juegos de palabras o impactando con comparaciones que no se si tienen mucho que ver, pero suenan llamativas. Bueno… Bergoglio hace lo mismo.

Esto de «Es Dios que evangeliza, no la burocracia», me hizo acordar a «Jesús es verbo, no sustantivo», título de una canción del mencionado cantautor blasfemo guatemalteco.

Con la adicción que Bergoglio tiene por el uso del teléfono, no me extrañaría que lo llame a Arjona para que le dé alguna ideíta (convengamos que podrían formar un buen equipo: los dos blasfeman muy bien).

Ese título lo dice todo «Dios, y no la burocracia es quien evangeliza»

Superado el primer momento de perplejidad ante esta frase, uno se repone y se pregunta: ¿Qué es lo que quiere decir con eso? O mejor dicho: ¿A qué, a quién o a quiénes les apunta Bergoglio?

El papa Francisco este jueves en su homilía pide confiar la docilidad al Espíritu Santo; el diálogo; y la confianza en la gracia.

¿El DIÁLOGO?… ¿Dijo «diálogo»? Hummm. Este es el encabezado que hace ZENIT. Veremos después si Bergoglio habló de «DIÁLOGO».

Ciudad del Vaticano, 08 de mayo de 2014 (Zenit.org) Redacción | 20 hits

El papa Francisco en su homilía de la misa cotidiana de este jueves en Santa Marta recordó que «quien hace la evangelización es Dios», oponiendo esta verdad al exceso de burocratización que puede obstaculizar el acercarse de las personas Dios.

Si usted, amigo lector, no sabe qué es el «exceso de burocratización que puede obstaculizar el acercarse de las personas a Dios», debería preguntarse por qué razón es que usted no lo sabe… una vez que lo haya resuelto, y tenga una idea más o menos aproximada de cuál pudiera ser ese obstáculo, y cómo identificarlo y cómo funciona y en qué medida es REAL, nos lo avisa por favor.

Mientras tanto, seguiremos pensando que este es un ejemplo más de desenfrenada DEMAGOGIA Bergogliana. Es muy bonito tirarse contra aquellas cosas que en el imaginario popular o en la exacerbada imaginación revolucionaria de las masas suena como «malo, muy malo». Una de esas cosas es BUROCRACIA.

Y el Santo Padre indicó el modelo seguido por el apóstol Felipe, que como indican los Actos de los Apóstoles, pone en luz tres cualidades cristalinas de un cristiano: la docilidad al Espíritu Santo; el diálogo; y la confianza en la gracia.

Uh…, sí…, dijo DIÁLOGO. De manera que San Felipe, uno de los Apóstoles, DIALOGABA.

Bergoglio es verdaderamente un desfachatado; obsérvese que, no contento con endilgarle cierto espíritu ecumaníaco dialoguista a San Felipe, tiene la audacia de decir que el DIÁLOGO forma parte de las CUALIDADES CRISTALINAS DE UN CRISTIANO (si le resultó necesario mencionar que hay CUALIDADES CRISTALINAS…, nos preguntamos si acaso habrá CUALIDADES OPACAS…).

Pero la cosa es que Bergoglio se INVENTA que el DIALOGO ES UNA CUALIDAD CRISTALINA Y CRISTIANA.

El primer caso es cuando el Espíritu le indica a Felipe que interrumpa sus actividades y alcance la carroza en la que está viajando entre Jerusalén y Gaza, el ministro de la reina de Etiopía.

«Felipe obedece, es dócil a la palabra del Señor. Seguramente ha dejado tantas cosas que debía hacer, porque los apóstoles en aquellos tiempos estaban muy ocupados con la evangelización. Deja todo y va. Y esto nos hace ver que sin esta docilidad a la voz de Dios nadie puede evangelizar, nadie puede anunciar a Jesucristo, o como máximo anunciará a sí mismo. Es Dios que llama, es Dios que a Felipe lo pone en camino. Y Felipe va, es dócil».

Es espantoso por donde se lo observe. Parece que el apóstol Felipe «interrumpe sus actividades»… Sonaría bien, si se tratase de un oficinista o un empleado de la Oficina de Correos…, pero es UN APÓSTOL. Bergoglio tiene ALERGIA por aquellos términos tradicionales que son los verdaderamente adecuados. APOSTOLADO es uno de esos términos.

Según nos cuenta también este imbécil que funge de «Papa», los Apóstoles en aquellos tiempos estaban muy ocupados con la evangelización… (¿?) … «Deja todo y va»… «Y Felipe va, es dócil».

Ya sé…, Bergoglio no es BOSSUET; pero, ¿acaso le estaríamos pidiendo demasiado? No, si fuese un verdadero Papa.

El encuentro con el ministro etíope es para Felipe una ocasión de anuncio del evangelio. Pero este anuncio -explicó Francisco- no es una enseñanza que llega desde lo alto, una imposición. Se trata de un diálogo que el apóstol tiene el escrúpulo de iniciar, respetando la sensibilidad espiritual de su interlocutor que está leyendo, sin lograr entender una estrofa del profeta Isaías.

Aquí tenemos la lectura de características heterodoxas que hace Bergoglio de un episodio de las Sagradas Escrituras. No es un mero error accidental, como el que puede cometer cualquier cura en sus sermones. No. Se trata de otra cosa, que es enseñada constante y pertinazmente en la Iglesia Conciliar, que no es la Iglesia Católica.

Analicemos detenidamente esta perversión: «ESTE ANUNCIO» ¿A cuál anuncio se está refiriendo Bergoglio?… Sin dudas que se trata del ANUNCIO DEL EVANGELIO, lo dice apenas antes.

Bergoglio dice que NO ES una enseñanza que llega desde lo alto… ¿De dónde llega entonces?… Y lo dice: «SE TRATA DE UN DIÁLOGO que el apóstol tiene el escrúpulo (¿?) de iniciar…

¡Y aquí viene lo «mejor»!: RESPETANDO LA SENSIBILIDAD ESPIRITUAL DE SU INTERLOCUTOR QUE ESTÁ LEYENDO, SIN LOGRAR ENTENDER UNA ESTROFA DEL PROFETA ISAÍAS».

Estrofa… Siempre supimos que lo que Bergoglio llama ESTROFA, en la Iglesia y hablando del texto sagrado son VERSÍCULOS. Pero claro, este es otro ejemplo de que Bergoglio detesta las palabras que «huelen» a antiguo y tradicional. Por eso utiliza el prosaico ESTROFA…, como las del himno, ¿se entiende?

«No se puede evangelizar sin dialogar, no se puede. Porque uno debe partir justamente desde donde está la persona que debe ser evangelizada».

Reitera la absurda idea ya expresada, como para que le quede bien adentro de la cabeza a todo el mundo diciendo que «NO SE PUEDE EVANGELIZAR SIN DIALOGAR»…

Si por DIALOGAR se entendiese CHARLAR, CONVERSAR, HABLAR…, podría ser, como para comenzar la relación antes de la PREDICACIÓN DEL EVANGELIO (porque de eso se trataba, ¿Verdad?). Pero claro es que Bergoglio no está hablando de eso. Se trata de una muestra de los constantes equívocos que utilizan los modernistas para meter su IDEOLOGÍA.

Bergoglio usa un palabrerío IMPROPIO. Estrofa en lugar de versículo, no es el único, como puede verse.

El Papa recuerda que alguien podría decir: ‘Pero padre, se pierde tanto tiempo, porque cada uno tiene su historia, viene con esto, con sus ideas…’ Y Francisco añade: «Más tiempo ha perdido Dios en la creación del mundo y lo ha hecho bien».

Bueno… Dios ha perdido el tiempo… En fin, puede ser; y no está tan mal por dos razones:

Una, porque según nos dice Bergoglio: «Lo ha hecho bien».

Otra razón importante, es porque Bergoglio lo dice.

Menos mal, porque de lo contrario habría que aclarar esa cuestión con Dios. El derroche no es bueno, nunca. Y menos cuando se trata del TIEMPO, que, ya se sabe, ES ORO. Claro que Dios podría decirnos: «¿Y a mí que me importa? Con el tiempo hago lo que quiero. Si hay algo que me sobra es TIEMPO.»

Y nos pide «perder el tiempo con la otra persona, porque aquella persona es la que Dios quiere que uno evangelice, a la cual uno le dé la noticia de que Jesús es lo más importante. Pero como esa persona es ahora, no como deberá serlo».

Y sigue, y sigue…, con más estupideces por el estilo… y, vamos a cortarla aquí.

Como puede verse, pasan las semanas y los meses, y todo continúa del mismo modo en Santa Marta. Uno mira los videos, las caras de las personas que están en esas asambleas que llaman misas, y las ve cuando Bergoglio dice todas estas idioteces; y todos están serios y con la cara de aquel que piensa: «Pequeño saltamontes…, has hablado profundamente…» Porque, claro, aunque alguno de los presentes se diga en su interior: «Este tipo habla humedades», ¡no lo va a trasuntar!

Es mejor poner cara de inteligente y meditativo, y a otra cosa…

Que mejor lo dejamos acá… Pero no sin antes incluir una última cosa:

E invitó a recordar que «muchas veces nosotros en la Iglesia somos una empresa para fabricar impedimentos de manera que la gente no pueda llegar a la gracia. Que el Señor nos haga entender esto».

El tipo es realmente un «mal parido».

«Empresa para fabricar impedimentos»… («Arjona» Bergoglio ataca de nuevo)… Pero la pregunta es: ¿A QUÉ LE ESTA APUNTANDO BERGOGLIO?

La respuesta es tan obvia como los objetivos que persigue. Véase el contexto y se obtendrá aquella respuesta.

Para no alargarla: Hace unos días Bergoglio le hizo un llamado a la Jaky. Un llamado que nunca nadie desmintió. En ese llamado le dijo a la Jaky algo que TODO EL MUNDO COMPRENDIÓ perfectamente: «Podés ir a «comulgar», porque no estás haciendo nada de malo, pero mejor es que lo hagas en otra Parroquia.»

Ese es el contexto. NO LA LLAMADA A LA JAKY (se trata tan sólo de un ejemplo), sino la actividad REVOLUCIONARIA que Bergoglio lleva adelante. Una actividad incansable y constante. Cada paso, cada palabra, cada gesto, e inclusive un hecho en apariencia tan insignificante.

APÉNDICE

Blasfemo es el epíteto que le endosamos más arriba al Falso Papa Reinante Jorge Mario Bergoglio.

Y blasfemo es si, además de mostrarlo como hacemos en este artículo, realizamos una lectura un poco más seria y profunda, apoyándonos en la Sagrada Escritura, citando el texto que relata el episodio al que se refiere, distorsionándolo y enlodándolo, el delicuescente Bergoglio.

Según Bergoglio, Felipe (en realidad San Felipe. Bergoglio no dice el «SAN» por costumbre. En la Iglesia Conciliar se usa muy poco, o directamente no se usa, salvo si se trata de los NEO-SANTOS como Wojtyla, Roncalli, por ejemplo, allí sí que lo usan), decíamos…, San Felipe andaba sumergido en «sus actividades», según Bergoglio.

Pero los Hechos de los Apóstoles narran lo siguiente:

Los que se habían dispersado iban por todas partes anunciando la Buena Nueva de la Palabra. Felipe bajó a una ciudad de Samaria y les predicaba a Cristo. La gente escuchaba con atención y con un mismo espíritu lo que decía Felipe, porque le oían y veían las señales que realizaba; pues de muchos posesos salían los espíritus inmundos dando grandes voces, y muchos paralíticos y cojos quedaron curados. Y hubo una gran alegría en aquella ciudad.

En la ciudad había ya de tiempo atrás un hombre llamado Simón que practicaba la magia y tenía atónito al pueblo de Samaria y decía que él era algo grande. Y todos, desde el menor hasta el mayor, le prestaban atención y decían: « Este es la Potencia de Dios llamada la Grande. » Le prestaban atención porque les había tenido atónitos por mucho tiempo con sus artes mágicas. Pero cuando creyeron a Felipe que anunciaba la Buena Nueva del Reino de Dios y el nombre de Jesucristo, empezaron a bautizarse hombres y mujeres. Hasta el mismo Simón creyó y, una vez bautizado, no se apartaba de Felipe; y estaba atónito al ver las señales y grandes milagros que se realizaban.

Por lo que se ve en la Escritura Santa, las «actividades» de San Felipe podrían sintetizarse con la simple expresión APOSTOLADO o EVANGELIZACIÓN. San Felipe exorcizaba hacía milagros, e inclusive le mostraba al simple pueblo que estaba siendo engañado por un embaucador (Simón) que practicaba la magia… Parece que el Apóstol San Felipe llevaba a cabo sus actividades sin ninguna clase de respeto por la «sensibilidad espiritual» del mago ni de quienes estaban engañados. Lo cierto es que empezaron a hacerse bautizar todos, incluido el mismo Simón Mago.

En eso estaba cuando;

El Ángel del Señor habló a Felipe diciendo: « Levántate y marcha hacia el mediodía por el camino que baja de Jerusalén a Gaza. Es desierto. » Se levantó y partió. Y he aquí que un etíope eunuco, alto funcionario de Candace, reina de los etíopes, que estaba a cargo de todos sus tesoros, y había venido a adorar en Jerusalén, regresaba sentado en su carro, leyendo al profeta Isaías. El Espíritu dijo a Felipe: « Acércate y ponte junto a ese carro. » Felipe corrió hasta él y le oyó leer al profeta Isaías; y le dijo: « ¿Entiendes lo que vas leyendo? »

Dios envía a San Felipe a PREDICARLE a un eunuco etíope, que no era un completo desentendido en eso de BUSCAR LA VERDAD.

Para empezar, ese alto funcionario no estaba leyendo el «Financial Times» sino al PROFETA ISAÍAS; no venía de presenciar un «Torneo de Pugilato», sino de «ADORAR EN JERUSALEN».

En suma, hay un contexto. Lo que San Felipe le enseña, SÍ QUE VIENE DE LO ALTO, contrariamente a lo que pretende Bergoglio, y no se trata de DIÁLOGO.

TODO ESO, el blasfemo Bergoglio no lo dice ni lo tiene en cuenta. Lo ignora, lo esconde, se desentiende… Todo eso, y algo más, para poder, entonces sí, hacer la vergonzosamente mentirosa y blasfema exégesis que hace.

Bergoglio, como todo buen modernista que se precie, saca de los textos lo que le conviene y oculta lo que le molesta. Todo esto, sin darse cuenta, como diría Mons. Williamson… Es necesario que alguien se lo advierta… ¡Dale Willy, vos también con la sanata!

En una exégesis correcta no queda nada del bergogliano «RESPETO POR LA SENSIBILIDAD ESPIRITUAL DEL INTERLOCUTOR», porque el Apóstol San Felipe, sin ninguna clase de respetos humanos, ni tampoco por el alto rango del eunuco (alto funcionario de la reina etíope), se acerca y se pone junto al carro que lo transporta y, sin preámbulo ninguno, le espeta «¿Entiendes lo que vas leyendo?»

El negro funcionario (no por ser funcionario…, para eso hay que ser argentino…) le podría haber respondido, exigiéndole mayor respeto: ¿Y a ti qué te importa? ¡Respeta mi sensibilidad espiritual! Pero todos sabemos cómo culmina esa historia…, menos los que escuchan a Decimejorge…

Al funcionario de la reina de Etiopía lo suponemos negro por lo de «etíope», aunque bien pudiera ser que no lo fuera…

Pero, como diría el Padre Castellani, lo que sí es de negros y para negros son las exégesis y teología bergoglianas… Y recordemos, por la dudas que surja la cuestión del racismo, que para el querido Don Leonardo hay negros de todos los colores