Este es el video de Emily Letts, una activista pro aborto de 25 años, quien decidió filmar el procedimiento mediante el cual interrumpió su embarazo en una clínica de Nueva Jersey.
La verdad es que no creo que Letts haya logrado su objetivo de mostrar que «hay algo así como una historia de aborto positivo». Y aunque el video que puso en Viimeo es de todo menos gráfico, no creo que logre borrar el estigma que va con el acto de abortar.
Lo que vi en esta infortunada pieza es el intento de una jovencita, que a veces hasta nerviosa se ve, tratando de hacer ver que abortar es tan fácil como tomarse un café o una soda, o cambiarte el corte de cabello: algo «natural», que si se hace durante el primer trimestre del embarazo sólo toma de 3 a 5 minutos.
Después de su aborto, Letts dice que se siente muy bien, que no se siente culpable, que no se siente triste, que no es una mala persona y que además sabe que hizo lo correcto para ella y «para más nadie». Claro que tampoco se la ve feliz.
El video del aborto de Letts llega al clímax de la locura cuando ella se maravilla porque puede «hacer un bebé» y «crear una vida». Aunque lo que se ve es que puede matar a un bebé por nacer y acabar con una vida como quien oye llover.
Sin más palabras… Solo dolor… Solamente una rabia que se me desborda.
