OSKO: NI EXTRAÑO NI PONTIFICADO

Caperucita, el Lobo y Las «medias» de la Línea Media

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NI EXTRAÑO NI PONTIFICADO

En el sitio TRADICIÓN DIGITAL culminó la publicación de una serie de artículos («EL EXTRAÑO PONTIFICADO DEL PAPA FRANCISCO») que tuvo por objeto realizar una suerte de balance del primer año del reinado de Bergoglio en Roma. El autor, Miles Christi, que se muestra sinceramente dolorido y conturbado por la realidad que le toca vivir, más que analizar esta situación la padece. Nada que reprocharle. El hombre siente horror y lo manifiesta, tanto por la situación que corre como por el hecho de ponerse a describir la realidad que lo atormenta.

Siente horror por el sólo hecho de tener que cuestionar a la Autoridad. Siente espanto por la situación actual de la Iglesia (y del mundo, porque no queda este último fuera de la caótica situación). Se lamenta amargamente Miles Christi… Y con razón.

REFERENCIA:

http://tradiciondigital.es/2014/03/28/el-extrano-pontificado-del-papa-francisco-%E2%80%A2-introduccion/

La serie de artículos de Miles Christi, merece ser leída, más allá de la posición del autor, que no logra sacar las conclusiones del caso, a pesar de que lo que él mismo describe autoriza a hacerlo, y con creces.

El autor del artículo al referirse a Bergoglio (para él, FRANCISCO) lo aniquila en los términos que siguen:

«Acción incesante y palabra incontinente, estruendosas y confusas, semejantes al torrente en la cascada, devorado por la fuerza del vacío que lo aspira irresistiblemente, en un torbellino en el que ya nada puede percibirse con nitidez ni escapar al caudal mortífero que todo lo succiona»

«Dichos y hechos revolucionarios»

«Heterodoxia radical que trasuntan los principios y hechos bergoglianos»

Por ser que se está refiriendo a quien tiene por Papa, nos parece que se pasó de la raya. Es decir, cruza la frontera a partir de la cual ya no es posible decir que se trata de un MAL PONTIFICE, sino de un APÓSTATA.

Una muestra más de lo que significa la LÍNEA MEDIA (y del desorden que tienen en la cabeza y en el alma). Hay muchos y muy buenos pensadores y escritores en esa ancha franja. La suya es una posición que se desvela por demostrar, en sus muchos escritos, cuanto respeto sienten por la autoridad, por el orden, por la honestidad, por el honor, la lealtad, etc. etc. etc…, todos valores respetables (¿quién podría negarlo?), que nosotros también ponemos en el sitial que se merecen estar. Pero…

Pero nosotros, que somos más brutos, no podemos ver las cosas desde la «sensibilidad» con que las ve Miles Christi. Dios nos diera algo de esa amarga compostura y respetuoso dolor… (humm… no; mejor que no).

Y es que leyendo el artículo nos vino a la memoria aquella vieja historia de «Caperucita y el Lobo»…, siniestra narración que puso los pelos de puntas a enteras generaciones de niños. En tiempos en los cuales usábamos pantalón corto y escuchábamos el cuento de Caperucita, quien escribe estas líneas no imaginaba cuán cerca se encontraría, varias décadas más tarde, de ambos personajes de cuento…

Tan cerca de CAPERUCITA.

Tan cerca del LOBO.

Increíble. Pero lo cierto es que la tonta de Caperucita le daba vueltas a la cosa. Vueltas y más vueltas…, no se convencía. La miraba a la «abuelita»…, y los dientes eran enormes, las orejas eran enormes, y TODO era ENORME…; pero dale que te dale con que: «Abuelita, qué boca tan grande que tienes»…

Habiendo comentado acerca de lo que pensábamos decir en este artículo, una persona nos hacía llegar la siguiente reflexión:

«No es que no tenga algún merito el análisis del señor Miles Christi, alias, «nuestra Caperucita» (dado que en tierra de ciegos, el tuerto es rey); porque la inmensa mayoría de ovejas nos quieren hacer pasar a la «abuela» instalada en Santa Marta como si fuere un representante del único Cordero de Dios; esto sin importar las evidentes y horrorizan tés muestras de que es el ENEMIGO del que nos previene el PASTOR con estas palabras: «Tenía apariencia de cordero pero hablaba como dragón»

«Abuelita, qué ojos, qué boca, qué manos; tus uñas parecen garras…» O sea: PARECE LOBO, HABLA COMO TAL, HIEDE COMO UN LOBO; ERGO… ES UN LOBO.

Pero no. Impertérrita, nuestra ingenua Caperucita dice que «La abuela» continuará siendo ABUELA, más allá de las impresionantes y demoledoras evidencias de que se trata de un lobo; seguirá siendo abuela o «Papa», aunque el autor dice que se trata de uno «heterodoxo», «radical» y «revolucionario».

Todos sabemos cómo termina la historia. De no ser por la intervención de un leñador que andaba por allí…, Caperucita hubiese terminado sus días convirtiéndose en el almuerzo del malo del Lobo… POR ESTÚPIDA.

Hay que aclarar una cosa: el leñador aparece en la historia reciclada de los hermanos Grimm en 1812. En esa historia salva a Caperucita y a su abuelita y mata al Lobo. Esta versión es la más conocida y leída. Pero la historia verdadera es otra, y en esa otra el final es trágico para Caperucita y para su abuelita. Es la versión de 1697 de Charles Perrault, que trascribe lo que venía siendo contado oralmente desde tiempos inmemoriales.

En definitiva, lo que queremos decir es que la realidad se ajusta mucho más perfectamente a la versión original. Aquí y ahora tampoco hay ni habrá un «leñador» que salve a nuestras ingenuas «Caperucitas Rojas» actuales.

Y esto viene al caso ya que el autor del artículo dice que: » Largos estudios teológicos merecerían sus dudosas empresas, conducidos por la pluma talentosa y erudita de algún apologeta de fuste, que quizás la Divina Providencia se dignará en su misericordia infinita a enviarnos, para esclarecer nuestras aletargadas inteligencias con sus luminosas enseñanzas.»

El pobre Miles Christi pide (algo rebuscadamente) una señal del cielo en forma de «apologetas de fuste» para que le aclaren la situación, porque él no puede concluir por sí mismo, ni siquiera ante las evidencias que él mismo describe, lo que esas mismas evidencias demuestran.

Alguien debería explicarle al autor de los SEIS artículos que la razón, la inteligencia y la lógica fueron desde siempre las primeras ayudas del cielo.

Si además, traemos en nuestro auxilio a las Sagradas Escrituras, encontraremos:

San Mateo 7: 15: «Guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces

San Mateo 7: 16-20: «Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Asimismo todo árbol bueno da frutos sanos, y todo árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede llevar frutos malos, ni un árbol malo frutos buenos. Todo árbol que no produce buen fruto, es cortado y echado al fuego. De modo que por sus frutos los conoceréis

San Juan en el Apocalipsis: «Y vi otra bestia que subía de (bajo) la tierra. Tenía dos cuernos como un cordero, pero hablaba como dragón

San Pablo: «Si un ángel o yo mismo os predicare otro evangelio distinto, sea anatema

¿TAMPOCO ALCANZARÁ?

Parece que No. Para la Línea Media, el LOBO seguirá siendo una ABUELA, a lo sumo, heterodoxa y anatematizada…

En efecto, Miles Christi, a los fines de este escrito, representa a TODA la Línea Media.

Miles Christi nos hace acordar al hombre aquel que se estaba ahogando, como consecuencia de un naufragio…

El cuento narra que después de un naufragio un hombre queda flotando en las aguas del mar y resulta ser que acuden al rescate barcos, helicópteros y aviones; a todos, resistiéndose a ser auxiliado, el hombre los despacha siempre con el mismo argumento: «Solamente espero que Dios me ayude, aquí me quedaré«… Cuestión que al poco tiempo el hombre se ahoga y comparece ante Dios, muy enojado y reclamándole:

«Dios…, esperaba que me ayudases. Yo creía en Ti Esperaba en Ti… Pero Tu me abandonaste a mi suerte«, dice el ahogado. Y Dios le contesta, «Escúchame un poquito… llegaron lanchas, helicópteros y hasta aviones para ayudarte…, y a todos les dijiste VÁYANSE, QUE DIOS ME AYUDARÁ… Ahora, te pregunto: ¿quién te crees que los enviaba

Ese chiste también trasmite algo de lo que queremos decir. La Línea Media desprecia a todos los que desde hace DÉCADAS les advierten que se van a ahogar, si siguen pensando como piensan… Y ellos contestan «Esperamos que vengan quienes vean claramente cómo son las cosas»… Ni de casualidad podrían aceptar que gente como nosotros, indoctos, poco académicos, les mostremos dónde está su error, pero sí podemos reclamarles que escuchen a nuestros cuatro «Rabies Milenaristas»…; después de todo, ellos son sacerdotes que lo han dejado todo por ir en pos de la Verdad.

En cuanto al lobo…, decíamos que, siendo niños, tampoco podíamos imaginar que llegaríamos a verlo tan de cerca un día. Es que estamos rodeados de LOBOS que tienen apariencia de cordero pero que hablan como DRAGON…, como el LOBO del cuento que, bastante más prosaico, se disfrazaba de abuelita (no olvidar que previamente se devoró a la abuelita…, algo parecido han hecho estos Pseudo-Papas que nos legó el Modernismo).

Y es que no hay peor ciego que aquel que no quiere ver y es en estos ejemplos donde hallamos sentido a estas sagradas palabras: «Por eso Dios les envía un poder seductor que les hace creer en la mentira, para que sean condenados todos cuantos no creyeron en la verdad y prefirieron la iniquidad» (II Tesalonicenses 2: 11-12).

Estamos hablando de Bergoglio, a quien la Línea Media tiene por verdadero Pontífice de la Iglesia Católica. Un tipo que hace apenas unas horas, afirmó que uno que era reconocido como hereje hasta hace un tiempo, ahora es tenido por SANTO…; y como argumento explicativo ensaya el siguiente: Que ese hereje fue perseguido por los poderosos de entonces a los cuales no les gustaba la manera de pensar del fulano en cuestión… Eso, más o menos, fue lo que dijo Jorge Mario Bergoglio… Banal, ridículamente superficial, absolutamente ramplón e incapaz de un pensamiento profundo (todo lo cual ya sería grave de suyo), por lo que podemos resumir que Bergoglio es una BESTIA PELUDA (sí, la clásica Bestia Peluda) en materias tales como historia, filosofía y teología, por mencionar solamente algunas.

No creemos de ningún modo que Bergoglio pudiera ser un pobre hombre extraviado, que cree ejercer su oficio de Jefe de la Iglesia Conciliar, suponiendo que piensa que «ESO» es lo mismo que ser Vicario de Cristo.

Es el colmo de la INGENUIDAD (y de esa no se libra Miles Christi): pensar o creer que alguien encumbrado al puesto en que se encuentra Bergoglio, y por el que han pasado Roncalli, Montini, Luciani, Wojtyla, Ratzinger (este no pasó; todavía… está pasando), pudiera estar allí, muy sentadito sin tener una pormenorizada idea de lo que está ocurriendo en realidad, y de cuál es su protagónico en esta malísima (pero efectista y efectiva) película de terror clase «b».

Bergoglio es, en este momento, el protagonista de la película y conoce perfectamente el guión y conoce perfectamente al Director del film. Sabe lo que ocurre en el plató y también lo que se mueve entre bastidores.

Bergoglio NO ES tampoco un buen tipo, equivocado, y por lo tanto VÍCTIMA de su propio extravío. No señor…

Es mucho peor. Estamos seguros de que Bergoglio sabe perfectamente QUÉ COSA ES y QUÉ COSA NO ES. Sabe muy bien para quién trabaja; lo hace voluntariamente porque CREE en ese para quien trabaja.

Bergoglio ES el VICTIMARIO. En realidad, uno de ellos, porque, en esta historia, victimarios hay como para hacer dulce…

Es el Non Plus Ultra de la idiotez, pretender que hombres como los mencionados anteriormente SON AUTORIDAD LEGÍTIMA, al tiempo que socavan sistemáticamente la autoridad de la Iglesia y destruyen absolutamente TODO lo que tiene el nombre de CATÓLICO, que todavía se encuentre medianamente erguido en este mundo.

Bueno… para ir terminando.

Debemos admitir que a los ojos de personas más «delicadas», espiritual y humanamente hablando, nosotros venimos a ser algo así como unos desaprensivos… si.

Nos reímos; nos burlamos; hacemos muecas; zaherimos con epítetos a veces vulgares… sarcásticos, irónicos… irrespetuosos.

No tenemos tapujo ni escrúpulo alguno en atacar e insultar a la «AUTORIDAD», porque nos importa un bledo esa «AUTORIDAD»… Ay.

No solamente sabemos que Bergoglio carece absolutamente de autoridad, sino que además sabemos que SABE que la usurpa.

Por eso decimos que lo de Bergoglio no es NI EXTRAÑO NI PONTIFICADO.

PARTE DE GUERRA

Estamos desbordados por completo. La ciudad está completamente incendiada y el desbande es generalizado; francamente…, les pedimos que, en medio de la huida, no nos pidan que respetemos los pocos semáforos que todavía funcionan…

Esto NO ES un llamado a la anarquía.

La ciudad está sitiada, y ocupada en gran parte…; no esperen que respetemos la propiedad privada, porque en nuestra huida sabemos que invadiremos casas, parques, lugares públicos y que nos llevaremos todo aquello que encontremos que pueda garantizar nuestra supervivencia…

Y por último…, tampoco nos pidan que demostremos el más mínimo signo de respeto por el «Alcalde» de lo que fue nuestra ciudad, porque él NO ES el Alcalde; él nunca lo fue, tan solo usurpa el cargo. Fue puesto en ese sillón por las mismas manos que manejan las armas con que matan a los nuestros, dan las órdenes que procuran destruirnos, e incendian nuestra ciudad.

El «Alcalde»… En realidad los últimos SEIS alcaldes no han sido otra cosa que entregadores. Enemigos infiltrados que estaban asociados con EL ENEMIGO desde mucho antes de acceder a la posición de poder desde la cual han deshecho nuestra ciudad.

Ni siquiera son traidores, porque nunca fueron de los nuestros.

Para esos enemigos no puede haber, ni habrá respeto, ni consideración, ni misericordia.

No rezamos ni rezaremos por ellos.

Somos combatientes, no Hermanas Contemplativas de clausura.

Que recen por ellos personas más piadosas y delicadas.

Que de esos usurpadores se apiade Dios, si quiere… De nuestra parte solamente deseamos que no quede ni uno ante nosotros; que su oprobio algún día sea tan grande que sirva de terror y espanto a los puedan venir en adelante, aunque sabemos que eso no ocurrirá en lo inmediato porque «ES LA HORA Y EL PODER DE LAS TINIEBLAS».

Lo aquí expresado vale también para el ENEMIGO INTERNO, léase, el que está infiltrado en la Tradición…

A buen entendedor…