Valga este humilde soneto como un
sincero tributo a un irreductible luchador católico.
Valor
Por Jorge Doré
Al Rvdo. Padre Basilio Méramo,
incansable defensor del catolicismo
He denunciado lo que se debía
denunciar, porque Dios odia al cobarde
y para hacer justicia, nunca es tarde.
¡Mi lucha continúa todavía!
Pues resultado de la cobardía
es esta humanidad emponzoñada
y ciega, cuando no se alza la espada
contra el asalto de la apostasía.
Ante a la corrupción, ante al engaño,
la blasfemia, el escarnio contra Cristo,
y la aversión satánica a Su luz,
¡habré de conquistar cada peldaño
batallando, a sabiendas que persisto
por la gloria de Dios y de la Cruz!

