Puede entenderse mejor la presente teniendo en cuenta este post
Estimado Sr. Andrés Carballo:
Le escribo una breve carta.
Antes de entrar en los temas, una salvedad: No me parece que así sea la forma o el respeto que se le debe dar a un Obispo, y en particular a Monseñor Williamson. Todos esos “adjetivos” no parecen necesarios, ni la manera correcta. Por otro lado, Mons. Williamson siempre ha aceptado que haya opiniones distintas a las de él.
Entrando en tema:
1) SOBRE EL SUMMORUM PONTÍFICUM: Ya me había expresado en un sermón públicamente sobre él y aprovecho para repetirlo: “Yo cometí allí un error y me retracto”. Cuando salió, si bien uno podía ver cosas “que no iban”, por una excesiva confianza hacia mis Superiores (fue mi error), por lo que envolvía dicho texto y por la actitud de nuestra Congregación hacia él, me dije a mí mismo algo así: “Esto parece raro, pero los superiores sabrán lo que hacen”. Y confié. ME EQUIVOQUÉ.
2) CON “EL LEVANTAMIENTO” DE LAS EXCOMUNIONES: Veía otra vez “cosas raras”, pero me equivoqué. Seguía manteniendo hasta entonces, HACIA MONS. FELLAY, una errónea confianza excesiva (nuevamente razonaba: “los superiores sabrán lo que hacen”). Estuve mal: Y creo que es lo que ha pasado y sigue pasando a un buen número de compañeros sacerdotes de la FSSPX, hay “como un deseo” de que esto no esté ocurriendo. En mi caso, peor aun, yo también hice cantar ese famoso Te Deum. Ya lo dije en el mencionado sermón (también muchas veces en privado): Cometí un error, me retracto.
3) SOBRE EL REINO MILENARIO DE NUESTRO SEÑOR: Podrá leer lo que ya mandé con anticipación. Es un tema muy importante y creo que está mal que en “el mundo de la Tradición” se rechace esto sin más: Se ve excesivo que se niegue –en sana intelectualidad- hasta la mera posibilidad de dicha profecía (ver en mi texto cómo se comporta el Doctor Máximo en Sagrada Escritura: San Jerónimo; ES LA MÍNIMA ACTITUD A TENER). Considero que, de las dos escuelas, la correcta es la interpretación (unánime o casi) de los Santos Padres de los tres primeros siglos. Ellos nos enseñan: Es una profecía y por lo mismo su interpretación ha de ser literal.
Mons. Williamson no es ANTI-milenarista. Es un tema opinable. Es cierto que él no está de acuerdo con la tesis “literal”, pero: Cuando yo todavía estaba en Mendoza, hace unos 8 años atrás o más, hablamos sobre esto con Monseñor. Si bien él estaba con la otra interpretación, ante mis palabras a favor de la interpretación literal-profética, concluyó ante mí: “Muy bien, padre, en este tema hay libertad”. Creo que la anécdota es clara.
3 bis) Por lo mismo que Monseñor acepta divergencia de opiniones, no tengo problema en decir: a) María Valtorta: No estoy a favor de su obra. b) Akita: Tampoco es seguida por mí. c) Es evidente que la primacía, en el tema de las profecías, está en la Sagrada Escritura (Revelación Pública), y en esto Monseñor evidentemente concuerda.
4) JOSEPH RATZINGER: Si “el corazón” de Ratzinger es tradicionalista, no lo sé, tengo la impresión de que no. Pero tampoco es lo que importa. Lo importante es la objetividad de sus dichos, de sus enseñanzas, y de sus hechos (como Asís III, por ejemplo). Ratzinger es un modernista, es la realidad (con o sin culpa de su parte). Su conciencia será juzgada por Dios. A mí me basta lo anterior para saber que tengo que resistirlo. Me animo a decir que ésta es también la postura de Monseñor, a pesar de que se haya expresado sobre “el corazón ratzingeriano”.
5) LA RESISTENCIA DE MONSEÑOR WILLIAMSON: Creo que Monseñor sí hace verdadera lucha de católico en este desastre de crisis. No creo que, como se le ha dicho, sea un infiltrado, un masón, etc. Amén de esos temas en los que no coincidimos con él, yo sí tengo confianza en Monseñor, confianza hacia un obispo católico. Alguno podrá decir: Se equivocó con Mons. Fellay y se equivocará con Mons. Williamson… veremos.
Espero mis palabras hayan servido. Créame que le mando con aprecio mi bendición sacerdotal.
En María Santísima. Padre F. Altamira (jueves 27 de marzo de 2014)
