CUANDO DE TRASPIÉS SE HABLA

Mientras Monseñor Williamson continúa postergando abordar el problema de fondo y sigue distrayendo la atención con sus bombas de humo, quienes lo siguen no dejan de señalar (con razón) los traspiés de Monseñor Fellay y sus fieles ayudantes, sean Asistentes o Superiores de Distrito, al mismo tiempo que reclaman (con parcialidad y toma de partido) ecuanimidad en el juicio por parte de los mismos.
Voy a señalar algunos de los traspiés de Monseñor Williamson que, al mismo tiempo, prueban la falta de imparcialidad y de ecuanimidad en sus fieles seguidores.
Sólo serán seis:
Dos se encuentran en la Conferencia que dictara en septiembre de 2012.
Tercero y cuarto nos los proporciona el Padre Girouard.
El quinto lo encontramos en la Conferencia del Padre Pinaud.
El sexto, finalmente, en el Comentario Eleison 344.
Comencemos, por ahora, con los dos primeros.
DE LA CONFERENCIA
DE MONSEÑOR WILLIAMSON
En Nova Friburgo – Brasil
(en el Monasterio de la Santa Cruz,
2 de septiembre de 2012)
Audio:
1º)
Durante su Conferencia, Monseñor Williamson exponía una especulación personal sobre la intención de Benedicto XVI para llegar a un acuerdo con la FSSPX.
Fue interrumpido por Dom Tomás.
Los hechos reales están allí… Están son las palabras, del minuto 19:20 al minuto 23:20:
Mons. Williamson: El heroísmo es difícil. El heroísmo cansa. Y, tal vez, entre los tradicionalistas hay bastante cansancio. Están cansados de resistir. No sé… No sé…
De todos modos, la tentación existe.
Y no ha habido en estos últimos años una clara resistencia a esta tentación.
Entonces, ¿cómo va a acabar?
Pienso que hay un peligro que haya un acuerdo antes de fin de este año.
No digo que habrá. No digo que habrá.
Pero digo que hay un peligro de que haya.
Es decir: el Papa quiere asegurarse, antes de morir, de que la religión de su niñez es conciliable, no contradice la religión que él ha promovido desde su seminario. Quiere la seguridad de que son conciliables. Es decir, que no se ha equivocado desde su seminario, para que pueda morir con tranquilidad de conciencia.
Yo creo que puede haber esta razón del lado del Papa: la búsqueda de una tranquilidad de conciencia antes de morir.
Y, si la Fraternidad tuviera un acuerdo con los conciliares, el Papa personalmente tendría una cierta tranquilidad de conciencia.
Es una especulación sólo mía. No tiene importancia. Pero es posible, por lo cual el Papa quiere rápido un acuerdo.
Dom Tomás: Pero, el Papa es inteligente…
Mons. Williamson: Sí…
Dom Tomás: Sabe que si la Fraternidad viene a ellos va a aceptar el Concilio…
Mons. Williamson: ¡Sí!
Dom Tomás: Dejará de ser la Tradición…
Mons. Williamson: ¡Sí!
Dom Tomás: ¿Entonces? Es confuso. No será más la Tradición…
Mons. Williamson: ¡Sí! ¡Sí! Seguro. Entonces, la buena voluntad del Papa hacia la Tradición puede ser un cálculo…
Dom Tomás: No sé si un cálculo. Pero es bastante inteligente para saber que Monseñor Fellay va a cambiar…
Mons. Williamson: Sí…
Dom Tomás: Que la Fraternidad va a cambiar…
Mons. Williamson: Sí…
Dom Tomás: No es un reencuentro con la religión de su infancia; es con una religión adaptada.
Mons. Williamson: ¿Quién sabe? Es una especulación mía.
Es verdad que el Papa puede tener una motivación más noble, y es que quiere disolver la resistencia de la Tradición. Es, tal vez, un poco más cínico pensar así; pero, para los modernistas es seguro que es normal.
Normalmente, los modernistas quieren absolutamente disolver la resistencia de la Tradición. Y esta puede ser la motivación principal del Papa. Sí, puede ser. Dios sabe. Nosotros no sabemos.
Yo hacía una especulación un poco de caridad hacia el Papa, diciendo que quiere…
Porque soy gentil… Soy sentimental… Soy cariñoso… No soy duro… No soy terrible como dice la gente… Ah Ah Ah.
Nadie me comprende… Nadie me ama… Ahhhhhhhhhhhhh…
¡Me importa un pepino!
Hasta aquí las palabras de uno y otro.
Las de Monseñor Williamson hacen pensar en las de Monseñor Fellay: Hay que saber que el Papa presente, Benedicto XVI, es una mezcla de bueno y de malo. Yo digo así: su cabeza es moderna, su corazón es conservador.
Imaginemos por un instante las críticas de los «resistentes», si hubiese sido Monseñor Fellay quien hubiese dicho: el Papa quiere asegurarse, antes de morir, de que la religión de su niñez es conciliable, no contradice la religión que él ha promovido desde su seminario.
Sin embargo, las palabras del inicio de Monseñor Williamson son, en parte, ciertas: El heroísmo es difícil. El heroísmo cansa. Y, tal vez, entre los tradicionalistas hay bastante cansancio. Están cansados de resistir. No sé… No sé… De todos modos, la tentación existe.
Lo que es falso es la continuación: Y no ha habido en estos últimos años una clara resistencia a esta tentación.
Hubo y hay heroicas resistencias al Motu Proprio y al Decreto del levantamiento de las excomuniones…
Pero Monseñor Williamson no tomó parte en ellas.
Tampoco apoyó a quienes resistieron y resisten íntegramente.
Es de parte de él que no hubo en estos últimos años una clara resistencia a la tentación.
2º)
Audio:
Al final de la Conferencia, se plantearon preguntas a Monseñor Williamson
Del minuto 48:52 al minuto 52:30 se puede escuchar la pregunta de un asistente y la respuesta correspondiente:
PREGUNTA: Hubo algún trabajo de la masonería dentro… (risas)…
MONSEÑOR WILLIAMSON:
Buena pregunta. Buena pregunta.
Seguro que dentro de la iglesia conciliar hay masones. Segurísimo. Desde los, en los años ’50, 1950, muchísimos cardenales y altos prelados de Roma se inscribieron en la masonería.
La lista de unos 129, 127, fue publicada por un periodista italiano en los años ’70, y él murió tres meses después, asesinado masónicamente, de una oreja a la otra, crjjjjjj. Clásica… No sé. De todos modos.…
Dentro de la Fraternidad, puede ser, puede ser.
Yo podría dar un nombre, otros no estoy seguro, y esto no es seguro.
Los masones son hijos de las tinieblas, no sabemos con lo que hacen.
No más que los hijos de las tinieblas, no funcionan en la luz del día, no sabemos, pero muy posible.
Porque los enemigos de Cristo son más atentos y más activos que los amigos, desgraciadamente.
Como en el monte, en la Pasión, los once Apóstoles durmieron, y el traidor… shhhh. Hasta hoy, la misma cosa. Entonces…
Los masones son activos, son inteligentes. Saben, conocen, comprenden, la diferencia entre la Tradición y el conciliarismo; y saben muy bien que la Tradición es para ellos el peligro.
Entonces, ellos tratarán de infiltrar y de disolver desde dentro desde el inicio. Es seguro.
Entonces, podemos decir: es muy probable que haya un infiltrado. ¿Lo conocemos, lo reconocemos? No.
Pero hay que añadir que los masones pueden mejor utilizar —a veces—, gente que no es masónica pero que piensa de la manera masónica. Porque, si no son masones, no son conscientes de traicionar; y son más persuasivos. Un consciente traidor, uno puede sentir algo que es falso. Uno que inocentemente promueve las ideas masónicas, no habrá este elemento.
Entonces: si la gente piensa como el mundo moderno, en la manera liberal, puede ser instrumentos muy útiles de la masonería; aún más útiles que infiltrados.
Y creo que es el caso para la Fraternidad. Demasiado sacerdotes de la Fraternidad, demasiados, participan demasiado la visión masónica del mundo moderno, que es una visión todo buena, todo bien, tudo bem.
Junto con los Padre Turco y Grosso hicimos una Declaración exponiendo las razones por las cuales no queremos estar ni ser mencionados junto con los liderados por Monseñor Williamson.
Entre otras razones, dijimos: todo ésto, sin entrar en el tema de si es o no es rosacruz. En Nova Friburgo dijo saber de que, al menos, un sacerdote de la FSSPX es masón, pero no dio el nombre… Puede ser cualquiera…, o él mismo… Esto recuerda el cínico «¿Seré yo, Señor?» del obispo de Iscariot…
Muchos se sorprendieron y algunos, especialmente en Francia, llegaron a negar que Monseñor Williamson lo haya dicho.
Tienen el video de la Conferencia y su transcripción. (Video completo)
A ustedes de ver, señores. A ustedes de considerar qué hubiesen escrito de haber sido Monseñor Fellay el que públicamente hubiese dicho que podía dar el nombre de un masón, sacerdote de la FSSPX.
Padre Juan Carlos Ceriani

