ALEJANDRO BAYER: ESCOLIOS DE NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA: Aún nos queda la función de fiscales ante el tribunal de la inteligencia.

novalectio
14 de diciembre de 2013
escolios

Escolios* de Nicolás Gómez Dávila

Escolio

Asesinado el arte, asesinada la literatura, asesinada la filosofía, aún nos queda la función de fiscales ante el tribunal de la inteligencia. (T. II, p. 189))

* * *

[Por favor prescinda de lo siguiente si lo anterior es claro para usted, como de hecho deseo]

Comentario (con perdón de don Nicolás y de los lectores):

Cualquier hombre que se haya hecho una idea correcta, aunque sea pobre, del ser humano, comprenderá y asentirá a lo que en este escolio dijo don Nicolás.

El hombre puede ser ese tipo de fiscal porque el hombre es, en cierto sentido, un dios. ¿Qué es, si no, un ser creado a imagen y semejanza de la Divinidad y llamado a ser hijo de Ella? Además, ¿no se manifiesta en su obrar ese modo único y prodigio de ser? Dice la Escritura Sagrada: “vio Dios que era bueno”; y el hombre, al contemplar fascinado el magnífico despliegue —vivo, constante y cambiante, esplendoroso— de la creación, ¿no dice en su admiración: “es bueno, muy bueno”? Jueces, críticos, evaluadores: tenemos la luz con la cual estimar la verdad, la belleza, la bondad de todo lo que es. ¡Qué seres!

Así, pues, podemos reconocer lo bello y podemos saber, cuando nuestro ojo no está en tinieblas, que todo arte y sabiduría y elegancia murieron y hoy no tenemos sino sobras. La (in)civilización occidental actual no es, en cuanto a historia, sino un museo: algo muerto, una colección de cosas del pasado; y en cuanto a vida, un organismo canceroso, con metástasis en todos sus órganos, con células destruyendo los tejidos aún vivos con ira literalmente diabólica.

A los poquísimos testigos de esta debacle que ha instaurado este Gran Reinado de La Sinrazón, sin precedente que pueda iluminar el presente, no nos queda sino la posibilidad, odiada por casi todas las víctimas a las que se trata de alertar, de apelar a los restos de inteligencia que aún brilla en pocos, en un esfuerzo desesperado por salvarlas de su inminente y definitivo agotamiento.

Sobre esta edición de los escolios y escolios publicados Sobre Nicolás Gómez Dávila

* Según la Real Academia Española de la Lengua, escolio (del lat. scholĭum, y este del gr. σχλιον, comentario) es el sustantivo masculino para designar una «nota que se pone a un texto para explicarlo».