OSKO: DOS SALMOS Y EL ECUMENISMO


DOS SALMOS Y EL ECUMENISMO

Himnos, Cánticos, Alabanzas; los Salmos forman parte de los Libros de las Sagradas Escrituras. Es de suponer que lo seguirán siendo, incluso para los romanos apóstatas. No es por nada, pero en los Salmos y en muchos otros lugares de las Sagradas Escrituras uno se encuentra cada cosa… A veces se hace difícil conciliar (vaya palabrita) lo que leemos en la Biblia con lo que vemos a diario.

Si yo fuera protestante no me haría demasiados problemas. Un protestante que se aferrase única y exclusivamente a la Biblia jamás podría ser Ecumenista. Si ese protestante está completamente convencido y seguro de que la suya es la verdadera religión, con la Biblia en la mano podría refutar completamente a cualquier apologeta del Ecumenismo Conciliar.

Sin embargo…, para mi asombro, hay protestantes ecumenistas.

Si yo fuera judío tampoco me haría demasiado problema. Porque en la Biblia (para ellos La Torá) encontraría fácilmente los argumentos suficientes para sacar a patadas de mi casa a todo aquel goyim que se atreviese a insinuar siquiera una abominación tal como la de igualar la religión de Moisés con otra cualquiera. Una blasfemia, sin dudas.

Sin embargo, también hay judíos ecumenistas; aunque en este caso… me lo creo menos. Me da la sensación que, más que ser, se hacen los ecuménicos.

Pero soy católico.

Y resulta que, siendo católico, aparece el mismo problema; y tanto así, como en el caso del protestante convencido o del judío integral, no me queda más remedio que sacar a patadas de mi casa a todo aquel que venga con el verso del Ecumenismo Conciliar.

De manera que estaríamos coincidiendo en este punto con el hipotético protestante y con el también hipotético judío. Pero sería una coincidencia, que es posible únicamente mientras que nos mantengamos a distancia, es decir SIN ECUMENISMO.

Pero estas reflexiones aparecieron meditando los salmos 96 y 97.


Me pasé un buen rato intentando encontrar la manera de compatibilizar el Ecumenismo Conciliar con lo que dicen estos dos Salmos; finalmente desistí en el empeño. Es imposible. No hay manera; al menos yo no puedo encontrarla.

Tampoco hay modo de entender qué pasa con el protestante y con el judío que, aunque convencidos de su fe, participan en esa «nueva fe» ecuménica. No me cierra nada. Es por eso que, en cuanto a los judíos, no me creo que realmente se crean eso del ecumenismo.

Además, se sabe que hay judíos y protestantes que NO ACEPTAN el diálogo ecuménico conciliar. Digo conciliar porque surge a partir del CONCILIO, aunque, es cierto, supo haber algunos antecedentes previos. Pero después del Concilio aparece ya como una práctica constante y tuvo una muy promocionada y estelar representación en ASÍS en 1986.

El Encuentro Ecuménico de Asís fue uno de sus puntos más altos, y además fue un punto de partida para una mayor profundización de la POLÍTICA ECUMENISTA DE ROMA. No me equivoqué. Dije política y es POLÍTICA.

Me gusta pensar que las Sagradas Escrituras fueron escritas para mí. Para todos en realidad, sí; pero también para mí. Del mismo modo, pienso que puede ser la manera de pensar y sentir de cada uno de nosotros. Exáctamente ocurre con la Pasión de Cristo. Fue para mí. Si hubiera sido menester que solamente por mi salvación Cristo hubiera debido pasar su Pasión, Muerte y Resurrección, Él lo habría hecho igual. Por cada uno de nosotros, personalmente. Es fantástico saberlo. Así pensaría posiblemente la Magdalena mientras lloraba sus pecados. El Buen Pastor que deja a las otras 99 ovejas y va en busca de la perdida lo habría hecho de ese modo. Por TAN SOLO UNO DE TODOS NOSOTROS.

Pues bien. Del mismo modo las Sagradas Escrituras están ahí para acompañarnos. A mí, a usted, a todos. También es fantástico pensar que fueron escritas para mí y con ese fin.

Y bueno… por eso me quedé meditando estos dos Salmos. Porque parecen escritos a propósito de lo que estaba pensando sobre el ecumenismo conciliar. Es que no hay día en el que no veamos los avances hacia una especie de sincretismo, que parece preparar la llegada de una Religión Universal que las abarque a todas. Mucho más notorio desde que Bergoglio se transformó en inquilino a perpetuidad de la casa Santa Marta.

Los Salmos

Salmo 95 (96)

¡Cantad al Señor un cántico nuevo, regiones todas de la tierra, cantad al Señor:

¡Cantad al Señor, y bendecid su Nombre! Anunciad todos los días la salvación que de Él viene.

Predicad entre las naciones su gloria, y sus maravillas en todos los pueblos.

Porque grande es el Señor, y digno de infinita alabanza; terrible sobre todos los dioses.

Porque todos los dioses de las naciones son demonios; pero el Señor es el que crió los cielos;

La gloria y el esplendor están alrededor de Él: brillan en su santuario la santidad y la magnificencia.

Oh vuestras familias de las naciones, venid a ofrecer al Señor; venid a ofrecerle honra y gloria.

Tributad al Señor la gloria debida a su Nombre. Llevad ofrendas y entrad en sus atrios.

Adorad al Señor en su santa morada; conmuévase a su vista toda la tierra.

Publicad entre las naciones que ya reina el Señor. Porque Él afianzó el orbe el cual jamás se ladeará; juzgará a los pueblos con equidad.

¡Alégrense los cielos, y salte de gozo la tierra, conmuévase el mar y cuanto en sí contiene.

Muestren su júbilo los campos y todas las cosas que hay en ellos. Los árboles todos de las selvas manifiesten su alborozo.

A la vista del Señor, porque viene: viene, si, a juzgar la tierra. Gobernará la redondez de la tierra con justicia; gobernará a los pueblos con su verdad.

Salmo 96 (97)

El Señor es el que reina: regocíjese la tierra; muestre su júbilo la multitud de islas.

Circuido está de una densa y oscura nube; Justicia y Juicio son el sostén de su trono.

Fuego irá delante de Él, que abrasará por todas partes a sus enemigos.

Alumbrarán sus relámpagos el orbe: lo vio y se estremeció la tierra.

Derritiéronse como cera los montes a la presencia del Señor: a la presencia del Señor se derretirá la tierra toda.

Anunciaron los cielos su justicia, y todos los pueblos vieron su gloria.

Confúndanse todos los adoradores de los ídolos, y cuántos se glorían en sus simulacros; Adorad al Señor vosotros todos los ángeles suyos.

Oyolo Sión y llenose de alborozo. Saltaron de alegría las hijas de Judá en vista, Oh Señor de tus juicios.

Porque tú eres el Señor Altísimo sobre toda la tierra; tu eres infinitamente más elevado que todos los dioses.

Oh vosotros, los que amáis al Señor, aborreced el mal. El Señor guarda las almas de sus santos; librarlas ha de las manos del pecador.

Amaneció la luz al justo, y la alegría a los de recto corazón.

Alegraos pues, oh justos, en el Señor, y celebrad con alabanzas su santa memoria.

Parece que no es necesario agregar nada más.

Pero bueno, para eso estamos, así que agregaremos. Lo que en realidad haremos es entresacar los versículos más «anti-ecuménicos», aquellos que pensamos que son incompatibles con las POLÍTICAS ECUMÉNICAS surgidas del espíritu del Concilio Vaticano II y que luego prosiguieron y prosiguen los llamados «Papas» Conciliares:

Porque todos los dioses de las naciones son demonios;

Oh vuestras familias de las naciones, venid a ofrecer al Señor; venid a ofrecerle honra y gloria.

Tributad al Señor la gloria debida a su Nombre

Publicad entre las naciones que ya reina el Señor

Gobernará la redondez de la tierra con justicia; gobernará a los pueblos con su verdad.

Confúndanse todos los adoradores de los ídolos, y cuántos se glorían en sus simulacros; Adorad al Señor vosotros todos los ángeles suyos.

Porque tú eres el Señor Altísimo sobre toda la tierra; tu eres infinitamente más elevado que todos los dioses.

Oh vosotros, los que amáis al Señor, aborreced el mal.

El Señor guarda las almas de sus santos; librarlas ha de las manos del pecador.

¿Se equivocan estos versículos?… Y, si no se equivocan, ¿cómo hacen los romanos ecumenistas de hoy para explicar que los demonios de los infieles ya no son tan demonios y que se han «convertido» en DIOS?

La brutal frase anterior no tiene nada de gratuito ni de audaz. La Iglesia Conciliar permite, y alienta a que cada «religión» haga lo suyo.

Hace décadas que no se llama a la conversión de los paganos o de las falsas religiones. No se intima a los judíos a que reconozcan finalmente a Cristo, Aquél al cual mataron cometiendo el crimen más abyecto de la historia de la humanidad. Tampoco se llama a los musulmanes para que abandonen al ídolo «Alá».

La Iglesia Conciliar, NO DICE: «Que cada cual rece a SU DIOS como mejor le plazca»

La Iglesia Conciliar, DICE: «Que cada cual le rece a DIOS, como mejor le plazca».

La palabra SU, que falta en la segunda formulación hace la diferencia.

Me explico: Para evitar cargar con la cuestión de los ÍDOLOS de los infieles (que son DEMONIOS) la Iglesia Conciliar, sutilmente pretende que los «trae adentro». Ya no le rezan a SUS «dioses», sino al verdadero Dios.

Los romanos conciliares creen entonces, aquello de que «hay un solo Dios y cada cual lo llama por el «nombre sagrado» que han querido darle, pero todos le rezamos al mismo Dios.»

«Cada uno de ellos rezan a DIOS, a SU manera».

Y dan por entendido, y ya claro para todo el mundo, QUE DIOS SE COMPLACE EN ESAS ORACIONES Y RITUALES. Y que da lo mismo de cual «religión» se trate.

Y no tienen escapatoria. Porque, o es esto que estamos diciendo, o es PEOR.

Puesto que si los romanos conciliares creyeran que los idólatras le rezan a SUS DIOSES, cada religión a sus propios DIOSES, pues entonces, estarían reconociendo que avalan la idolatría explícita.

No hay salida.


O los romanos creen que los idólatras le rezan y adoran a SU modo al verdadero Dios, y que Dios acepta esas plegarias, o, por el contrario, los romanos creen que los idólatras le rezan y adoran a SUS dioses falsos.

Y, para colmo, les ceden templos otrora católicos; por lo tanto, permiten profanaciones, sacrilegios y una ofensa casi constante a Dios Nuestro Señor.

La Doctrina Católica enseña que a Dios no le da lo mismo todo esto. Y, como hemos visto en los Salmos citados, la cosa viene de muy lejos.

El Culto Judío fue abolido y quebrantado, acabando su razón de ser y existir en el mismo momento de consumada la Pasión de Cristo. Los «cultos» protestantes y cismáticos jamás agradaron a Dios, y eso es también doctrina de la Iglesia Católica; «ALÁ» es tan sólo un ídolo del Islam; en cuanto a las falsas religiones paganas: ellos adoran a los demonios.

Es claro que tanto el Islam como el Judaísmo actuales adoran ídolos. Y todo esto es bien simple de entender: El Verdadero y Único Dios es PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO. Santísima Trinidad, Tres Personas y Una sola Sustancia, tal y como enseña nuestro credo. La Segunda Persona de la Santísima Trinidad se hizo Hombre en el seno de María Santísima, su Madre, y habitó entre nosotros. Vino para redimirnos y lo hizo por medio de su Pasión y su Cruz. Resucitó, puso a San Pedro como fundamento de Su única Iglesia, Ascendió a los cielos y vendrá al Fin de los tiempos a juzgar a todo el género humano. Esta es nuestra fe y en ella no creen ni los judíos, ni los musulmanes, ni los paganos.

Por lo tanto, lo que vemos que hacen los romanos conciliares es llevar adelante una práctica respecto de la falsas religiones que muchas veces fue condenada por la Iglesia Católica.

La Iglesia Conciliar «LEGITIMA» las oraciones de los idólatras, infieles, etc. etc.; o hace de cuenta que las legitima, porque en realidad no puede legitimar absolutamente nada, ni a sí misma…, mal que le pese a los Monseñores Fellay y Williamson…

Las acepta, y procura demostrar EN LOS HECHOS que son aceptas a Dios del mismo modo que lo son aquellas plegarias que pudieran hacer los creyentes en la Fe católica.

«Son maneras IMPERFECTAS de rezar, tal vez» (admitirán sólo si se los lleva a este límite) Pero NADA MÁS.

¿Dónde queda Jesucristo en todo esto? El ecumenismo conciliar, ¿no significa acaso un vilipendio del Santo Nombre del Señor?

Ese intento burdo de sutilezas que ensayan los romanos puede prosperar solamente gracias a la tremenda ignorancia de la inmensa mayoría de los fieles y, por supuesto, del falso clero con que cuenta la Iglesia Conciliar.

Sin embargo, no puedo dejar de preguntarme cómo hacen los fieles que pertenecen a la denominada «LÍNEA MEDIA», o CONSERVADORA, para continuar coexistiendo con semejante impiedad. ¿Cómo hacen para ir a «comulgar» de manos de «sacerdotes» que profesan una fe en clara, evidente y promiscua cohabitación con la herejía, la idolatría, lo sacrílego y blasfemo?

Por extensión vaya nuestro PALO habitual para:

a) Monseñor Fellay y sus seguidores, que persisten en alcanzar su sueño de ponerse en comunión con quienes promueven la IDOLATRÍA. ¡FUERZA!, un poco más y lo lograrán; VAMOS, que ustedes pueden!!!

b) Monseñor Williamson, que todavía no se ha retractado de aquella extraña creencia suya de que es de quienes promueven la IDOLATRÍA y todas estas aberraciones, sacrílegas y blasfemas, de donde dependen jurisdiccionalmente los católicos que RESISTEN. Y que es de «ellos», los Ecumenistas Idólatras, de los que se debe esperar «toda jurisdicción» puesto que «ELLOS SON TODAVÍA LA IGLESIA».

c) El de Corazón Tradicional.

d) El de Corazón Vulgar.

e) Todos aquellos que no nos quieren.

Rezamos por todos ellos ante Dios Único y Verdadero por su conversión; como siempre y en todas partes hizo la Santa Iglesia Católica.