OSKO: EL TRONO DEL ANTICRISTO Y UN SOPAPO PARA DESPERTAR

EL TRONO DEL ANTICRISTO

Y

UN SOPAPO PARA DESPERTAR

La controversial cuestión del estado actual de la Sede de Pedro ha adquirido, a partir de la INSTALACIÓN de Bergoglio, ribetes nuevos, y gana paulatinamente espacio en nuestras meditaciones cotidianas. Y esto es así, más allá de que esas meditaciones se conviertan, o no, en públicas disquisiciones al respecto; son muchos los que todavía prefieren expresarse solamente en conversaciones privadas.

Con apenas un mes de Bergoglio al frente de la Secta Conciliar, es suficiente. Son tantas las evidencias que no tiene sentido repetirlas.

El lector verdaderamente interesado en la cuestión, ya ha visto lo suficiente; y de no ser así, si es que estuvo perdiendo el tiempo, puede obtener todo lo necesario en el archivo del Blog de Radio Cristiandad o de otros sitios web…, aquellos que le despierten mayor simpatía.

Este artículo no compromete la posición editorial de Radio Cristiandad; lo que digo es responsabilidad mía; y adelanto que no es para nada simpático, ni está escrito con el ánimo de agradar a nadie.

Son muchos los tradis que ya lo piensan, pero que no se atreven a decirlo. En las páginas de Radio Cristiandad, en cambio, creo que, desde que Bergoglio apareció en la Loggia, la cosa quedó clara para algunos.

En cambio, hace un mes, más o menos, otros se sorprendían cuando el Padre Juan Carlos Ceriani, un antiguo batallador contra los argumentos de las tesis sedevacantistas, manifestaba de manera pública su decisión de excluir del Canon de las Misas por él rezadas a quien «funge» hoy como «Obispo de Roma», como le gusta que lo llamen al «Padre» Bergoglio (también le agrada ser mencionado de esta manera) o al «Padre» Jorge; el «Papa» Pancho.

Las comillas utilizadas en todos los casos en el párrafo anterior no son sino una manera de expresar nuestras dudas respecto de los términos que abarcan.

En efecto; dudamos absolutamente de su condición sacerdotal; dudamos, en consecuencia, de su episcopado; y dudamos acerca de todo lo concerniente a su persona en relación con el Orden Sagrado.

Por supuesto que sabemos que un laico puede ser elegido Papa; pero también sabemos que, para ejercer legítimamente el Ministerio Petrino, ese laico previamente debe ser ordenado sacerdote y luego promovido al episcopado.

¿Quién podría ordenarlo? ¿Bajo qué rito? ¿En cuál y para cuál Iglesia? ¡Vamos!… Que nadie va a «ordenarlo», porque todos creen que está ordenado; y porque, además en realidad, salvo a nosotros, una ínfima minoría… ¿A QUIÉN LE IMPORTA ESTO?

Las preguntas anteriores no son una mera diversión. No están escritas para decir algo bonito o para que el lector piense «¿qué querrá decir con todo esto?»… Mire, querido lector, nada más grave podríamos decir.

Lo que decimos de Bergoglio, lo decimos de cuanto curita conciliar anda suelto por ahí, así como de todos aquellos revestidos de púrpura o carmesí que salen en los medios como supuestos Obispos y Cardenales.

Vayamos más lejos y profundo: más allá de todo esto, Jorge Mario Bergoglio no es más que un vulgar heresiarca. Y quienes lo reverencian como si fuese un legítimo sucesor de San Pedro, son seguidores de un heresiarca.

Un heresiarca ordinario y mediocre; un payaso; un títere de poderes que él, tal vez, nunca comprenderá…

Un anticristo, uno que disuelve a Cristo, como lo define San Juan…

Un triste hombre incapaz, tal vez, de entender de qué trata todo esto…

Pero un instrumento en manos del verdadero enemigo del linaje humano y de la salvación de las almas.

La estupidez reinante en el mundo, las masas, imbecilizadas por los medios y por los poderes que están detrás de ellos, aplauden histéricamente. Las monjas y las frailes bailan…, los «cardenales» se emocionan hasta las lágrimas por las estúpidas sensiblerías de un monigote que profiere, satánicamente, frases como esta: «Dejate misericordear».

Jamás el mundo ha visto semejante alarde de estulticia y tanta vacuidad.

Palabras duras son estas, sin dudas. Pero… ¿acaso se esperaba menos de nosotros? Tómenlo como lo que es: «un sopapo para despertar».

En cuanto a los «ROMANÓLATRAS», es decir aquellos que hacen un ídolo de la Ciudad de las Siete Colinas, tememos que, incluso cuando se vea convertida en la SEDE DEL ANTICRISTO, preferirán perderse con ella, antes que dejarla DESOLADA.

En cuanto a los PAPÓLATRAS, aquellos que hacen un ídolo de cuanto disfrazado hace las veces de Petrus, les recordamos que Antipapas hubo unos cuantos, y muchos de ellos bien sentaditos en el Trono de Pedro.

Entonces, mejor no hablemos más de Sede Vacante. Hablemos del Trono de Pedro.

Un Trono reclama un Rey. O un Vicario del Rey.

Bergoglio es muy humilde… Tanto que no puede soportar ser tenido como Rey, o Monarca, o Vicario del que es Rey por antonomasia, Jesucristo Nuestro Dios y Señor.

El «padre» Jorge, es muy humilde y RECHAZA esa condición. Él hace culto a la falsa humildad. Él es uno más entre todos. Pero entretanto, él OCUPA un sitio.

En España entenderán mejor. Es un OKUPA.

Queridos amigos, es un buen momento para expresar que no somos sedevacantistas… Eso del sedevacantismo está superado. Pero no se crean que reconocemos por Papa a Bergoglio.

A casi todos les gustan los rótulos, porque les ayuda a comprender bien claramente; y casi todos tenemos esa manía de rotular todas las cosas, así es como fuimos hechos. Esto debe de habernos quedado de nuestro padre Adán, cuando recibió el mandato del Creador de poner nombre a todas las cosas, lo cual representa SEÑORIO, mal que le pese al vomitivamente «humilde» ANTIPAPA BERGOGLIO.

Somos ANTIANTIPAPAS. Como tantísimos católicos que, en otras épocas, se opusieron a los antipapas que debieron padecer.

Del mismo modo, rechazamos a estos ANTIPAPAS conciliares.

Si usted esperaba leer un comentario más mesurado, se equivocó de sitio, o por lo menos de articulista.

En ese caso, le recomiendo, «vatican insider», o «infocatólica», o la vernácula y cada vez más ligth «Panorama Católico».

Si todavía cree en «restauraciones», vaya y lea «Syllabus», «Spes» o «Non Possumus». Esos sitios creen que todavía se puede reconstruir la cristiandad, y que la prédica del Apocalipsis DEPRIME a los fieles.

Puede también darse una vueltita por «DICI», si le parece.

Todos ellos son más correctos que nosotros, políticamente hablando.

A nosotros nos importa ser correctos, proféticamente hablando.

Desde hace décadas la situación, que no es comparable con ninguna otra en toda la historia, se viene tornado de un modo tal, que ha llegado al punto de lo insostenible.

Sólo que hemos intentado maquillarla a lo largo de casi CUARENTA AÑOS, con el fin de no concluir tajantemente.

Hoy ya resulta imposible no hacerlo.

Creo que es esto justamente a lo que se refería el Padre Juan Carlos Ceriani.

Es tan obscenamente insoportable todo lo que rodea a Bergoglio y al Vaticano de hoy que ni siquiera es posible usar argumentos teológicos. Ni tampoco es necesario. Están demás.

Porque a lo que nos referimos es a la ABOMINACIÓN DESOLADORA. Semejante cosa no reclama argumentos teológicos sino que ÚNICAMENTE CLAMA: «SALID DE ELLA PUEBLO MIO», y esto con PROFÉTICA URGENCIA.

Los PROFETAS, incluido San Juan Apocaleta, no se andaban argumentando teológicas lucubraciones, sino que se remitían a la Palabra Revelada, para advertir con urgencia al pueblo fiel que sus almas corrían peligro y que debían APARTARSE.

Si el SENSUS FIDEI no le hace salir de «ella», es decir, de la ramera que cabalga sobre la bestia, y hacerlo de manera urgente, algo está fallando en usted, amigo lector.

Sepa disculpar nuestra honesta y algo chocante manera de decirlo. Hemos meditado mucho antes de hacerlo.

La Sede no esta vacante, está ocupada y DESOLADA ABOMINABLEMENTE por un anticristo…; que eso es lo que vio San Juan en su momento y es por ello que no salía de su ASOMBRO GRANDE.

Que los anteriores, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, y Juan Pablo II, ¿también eran anticristos? Personalmente lo pensamos y sostenemos desde hace muchos años. El mismo Padre Ceriani es testigo.

Dejamos fuera de la lista a Ratzinger porque todavía ESTA VIVO… y porque es parte de lo que ya fue, pero también porque es parte de lo que está viniendo… su rol parece ser singular.

«ROMA PERDERÁ LA FE Y SE CONVERTIRÁ EN LA SEDE DEL ANTICRISTO»

Salid de ella, urgentemente, y no miréis hacia atrás, no sea que os ocurra lo que a la mujer de Lot.

Salid de ella para no tener parte en ninguna de sus abominaciones y fornicación con los poderes de la tierra.

No tengáis por eminentes ni venerables a ninguno de los que participan en su prevaricación e idolatrías.

Huid al desierto donde la Mujer será alimentada por un tiempo y tiempos y la mitad de un tiempo.

EL JUSTO VIVE DE LA FE.