Puede ser, Dios se vale de muchas cosas… Y nos enseña la Sagrada Escritura que Él no castiga sin advertir por los profetas… (Am 3,7)
Lo acontecido no fue un «buen augurio»… Se vió la gaviota nuevamente, como protagonista, detenida varias veces sobre la chimenea de la fumata.
Recordemos que antes de la dimisión de Ratzinger una gaviota atacó a las palomas con las que Benedicto XVi pretendía homenajear al «holocausto»… Desde allí este animal se convirtió para muchos, y desde aquel momento, en un símbolo de la lucha contra la judeofilia extrema de la iglesia conciliar.
Apareció nuevamente durante la votación definitiva y fue su imagen fotografiada y televisada como una curiosidad por el mundo entero…


Pero también llamó mucho la atención la aparición de un hombre vestido de sayal, descalzo, que se presentó en la Plaza.
«Un loquito más» dijeron algunos.
Estuvo durante la votación previa. Con un cielo gris de fondo y hasta granizo…
Y dijo cosas muy interesantes…
Finalmente, dos días antes de la elección de Bergoglio, quien tomo el nombre de Francisco I, se presentó este hombre en la Plaza de San Pedro



