POBRE MONS. FELLAY: VAPULEADO POR LOS CARDENALES ¡¡¡KOCH Y KASPER!!!

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VAPULEAN A MONSEÑOR FELLAY

En la víspera del día del diálogo Judeo-cristiano, celebrado en Italia el jueves, 17 de enero, el Cardenal suizo Kurt Koch, Presidente del Consejo Pontificio para la promoción de la unidad de los cristiano, reafirmó que «los judíos son nuestros hermanos mayores».

Interrogado por la Agencia Italiana SIR (Servicio de Información Religiosa) sobre la Jornada del Diálogo judío-cristiano que se celebra en Italia el 17 de enero. El Cardenal y Presidente de la Comisión para las relaciones con el judaísmo respondió de este modo a las posiciones recientemente expresadas por Monseñor Bernard Fellay, Superior de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X: «Sobre la declaración
Nostra Aetate
la Iglesia católica no retrocederá, porque no puede poner en discusión el Concilio: es simplemente impensable. Y el Santo Padre no puede negar su magisterio
.

«Los judíos –dijo el Cardenal– son nuestros hermanos mayores: sobre todo en la visión de Benedicto XVI sobre la unidad entre los dos Testamentos, estamos relacionados con los judíos indisolublemente. Esta es la visión clara, incluso a la luz de la Declaración conciliar Nostra Aetate. No hay ninguna duda en la Iglesia católica de que esta declaración sigue teniendo valor hoy en día. Es solo el grupo de los lefebvrianos el que no lo acepta, no acepta el diálogo ecuménico, la relación con los judíos ni la libertad religiosa. En cambio, son puntos centrales del magisterio del Santo Padre y si un grupo que no acepta el Concilio y no acepta un Magisterio, se debe preguntar cómo es que se considera católico. Este es el problema fundamental».

Finalmente, el Cardenal también recordó las daclaraciones del Padre Federico Lombardi, Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, con respecto a la toma de posición de Monseñor Fellay: «Toda forma de antisemitismo es un acto no cristiano y la Iglesia católica debe combatir con todas sus fuerzas este fenómeno».

Al mismo tiempo, el predecesor del Cardenal Koch a la cabeza del Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos, el Cardenal alemán Walter Kasper, reafirmó, en el Prefacio a un libro sobre la relación entre Jesús y el judaísmo (publicado hoy por L’Osservatore Romano L’Osservatore Romano), que «un verdadero ecumenismo no es posible sin Israel. La débil resistencia manifestada por la Iglesia frente a las persecuciones contra los judíos a tomado su origen, durante siglos, en su elejamiento de sus raíces judías».

El Cardenal subrayó con firmeza en el texto la condena del holocausto y del antisemitismo, así como del antijudaísmo, porque, recordó, «un antijudaísmo teológico cristiano ha contribuido a lo largo de los siglos en este sentido, animando una difundida antipatía hacia los judíos, por lo que un antisemitismo motivado por la ideología racial tomó un ímpetu en esta forma terrible, mientras que la resistencia en contra de la inhumana brutalidad no alcanzó la amplitud y la claridad que se esperaba».

«Israel sin la Iglesia –concluyó Kasper– corre el riesgo de convertirse en demasiado particular y aislado, mientras que la Iglesia sin Israel podría perder su arraigo histórico y convertirse en ahistórica y agnóstica».

«Israel y las Iglesias se necesitan mutuamente y por ello están en una relación de recíproca dependencia.
Un verdadero ecumenismo –explicó Kasper– sin Israel no es posible».