LA «PROFECÍA» DEL CARDENAL SIRI, LOS PAPAS CONCILIARES, MONS. FELLAY…
Y LOS MAL PENSADOS DE SIEMPRE
A 50 años del CVII nos pareció interesante traer esta anécdota – rumor, que tiene como protagonista principal al Cardenal Giuseppe Siri. El Cardenal Siri se destacó por sus opiniones tradicionalistas durante el desarrollo del concilio, incluso formó alianza con el arzobispo Marcel Lefebvre y con los cardenales Alfredo Ottaviani y Thomas Cooray, siendo parte del llamado Cœtus Internationalis Patrum. Sin embargo, acerca de su posición conservadora dijo en una entrevista: «si tuviera que describirme, yo me definiría como un independiente, un hombre que camina solo y que no es miembro de ningún grupo». Siri fue un ferviente opositor de muchas de las reformas progresistas de Concilio, de las que afirmó que la Iglesia tardaría muchos años en recuperarse.
A poco del inicio del Conciliábulo Vaticano II unas duras palabras del cardenal Siri dieron la vuelta al mundo:
«La Iglesia necesitará 50 años para recuperarse de los caminos equivocados por los que está transitando Juan XXIII».
Otros dicen que la cantidad de años que el Cardenal Siri creía necesarios eran muchos menos, la mitad:
«Harán falta más de veinticinco años para restaurar el mal que ha hecho a la Iglesia Juan XXIII».
Años más, años menos, el Cardenal Siri no tenía ninguna simpatía para con las propuestas renovadoras y revolucionarias del voluminoso Roncalli, llamado por el mundo «El Papa Bueno».
Los mal pensados, que siempre los hay en todo tiempo y lugar, cuentan que cuando es convocado el cónclave de 1958, que elegiría un sucesor para Pío XII, había dos fuerzas enfrentadas. Por los progresistas el principal referente era Mons. Giovanni Baptista Montini, arzobispo de Milán desde 1954; pero había un inconveniente: el Papa Pío XII no le había otorgado el Capelo cardenalicio, más bien se lo había negado… obstaculizando de ese modo los planes del ala liberal; cuentan esto, repito, los mal pensados.
Por los conservadores la opción clara era el Cardenal Giuseppe Siri, pero sus 52 años de edad no lo favorecían; a propósito de Siri entre los purpurados se decía: «Queremos un Padre santo, no un Padre eterno»; claro pensarían que Siri los iba a enterrar a todos ellos y aun seguiría reinando muchos años más. Se ve que todavía no se les había ocurrido la «Solución Luciani»… (otra vez los mal pensados) pero eso vino después; sigamos:
Según lo que parece ser algo más que un rumor, el 26 de Octubre de 1958, el Cardenal Siri resultó electo Papa en la primera votación en el conclave celebrado a la muerte del Papa Pio XII. Dimitió, o mejor dicho, antes de asumir habría sido obligado a dimitir… aclaro nuevamente, que esto lo cuentan los mal pensados. (De la «fumata» blanca del día 26 de Octubre se habló durante mucho tiempo).
Lo cierto es que dos días más tarde fue elegido para ocupar la Sede de Pedro, un cardenal al que los progresistas tomaban entonces como un hombre para una breve transición, el Cardenal Roncalli, quien tomó para sí el nombre de JUAN XXIII; curiosamente ya había habido un JUAN XXIII, que fue… UN ANTIPAPA. Ironías de la vida o en realidad el siempre presente Humor de Dios. Esto último, no lo cuentan los mal pensados. Lo cuenta la historia.
Hay otros rumores y comentarios acerca del Cardenal Siri y su frustrada (o no) elección papal, que por cierto, se ventilan en sitios tradicionalistas como Cathinfo por ejemplo; baste éste enlace como muestra y por si quieren entretenerse con esta cuestión que, de ser cierta lamentablemente nos estaría mostrando como el Cardenal conservador que era Giuseppe Siri, habría sucumbido frente a los conspiradores masones, liberales, modernistas, etc. etc., todos ellos agentes de belial.
Siri habría aflojado por cobardía, por respetos humanos, por preservar cuestiones institucionales o por lo que fuera… de ser ciertos los rumores que hacen correr, hubiera sido mucho mejor para el Cardenal Siri y para nosotros que asumiera una actitud heroica y padeciera un consecuente martirio.
Pero, no.
Los años siguientes dirán que el Cardenal Siri fue protagonista (siempre papable) de los siguientes tres conclaves. Es particularmente significativo lo que declaró el teólogo ultra-progresista Gianni Genari, luego de la elección de Karol Wojtyla en 1978; dijo que «…si Siri hubiera sido elegido Papa habría sido una verdadera desgracia para la Iglesia, que hubiera podido provocar el abandono del ministerio de miles de sacerdotes de todo el mundo.» … interesantísima reflexión a partir de la cual los mal pensados de siempre podrían hacer una paradójica conclusión como la que sigue: «Que bien, con Juan Pablo II no abandonaron el ministerio miles de sacerdotes… no, fue toda la Iglesia Oficial y Conciliar completita, jerarquía, sacerdotes, religiosos y fieles los que hicieron abandono de la Fe Católica».
Que cada cual saque sus conclusiones. De todos modos la Apostasía ya venía de bastante tiempo atrás; al menos se venía cocinando…
Han pasado 25 años y luego otros 25 años más; 50 años del nefasto concilio. No es necesario para los esclarecidos lectores de Radio Cristiandad agregar ningún otro argumento para que comprendan que el buen Cardenal Giuseppe Siri era cualquier cosa menos un Profeta.
Párrafo aparte para Mons. Fellay. Debe de ser el único que se tomó a pies juntillas las «proféticas» palabras del Cardenal Siri y está tan convencido de que, cumplidos los años estipulados, se viene la «recuperación» por él anunciada que no se la quiere perder por nada del mundo. Eso explicaría su empecinamiento.
Tengo un amigo que dice que a tenor del tremendo daño causado a la Iglesia y a las almas por Juan XXIII y sus sucesores hasta la fecha, seguramente el Cardenal Siri debe de haber pensado necesarios unos 500 años, pero con el fin de no llevar a la desesperanza a los católicos fieles a la Tradición y la Fe Verdadera «nos hizo precio» y se guardó un cero.
Pero entonces… rápidamente, que alguien le avise a Mons. Fellay!!! … eso si, por favor díganselo con la delicadeza del caso.
