Causa doctrinal de la situación canónica y pastoral de la FSSPX

Causa doctrinal de la situación canónica y pastoral de la FSSPX

Mons. Gerhard Ludwig Müller

Benedicto XVI acaba de otorgar el título de Arzobispo “ad personam”, nombrar Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica, Presidente de la Comisión Teológica Internacional, y Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, a mons. Gerhard Ludwig Müller, obispo de Ratisbona, amigo personal y editor encargado de la publicación de sus obras completas.

El 8 de mayo de 2009, tras el levantamiento de las excomuniones “latae sentitae” a los cuatro obispos de la FSSPX, respondiendo a trece preguntas de Hauke Friederichs en Zeit Online, mons. Müller vino a delinear informalmente un plan de acogida y atención pastoral a la FSSPX que podría resumirse en seis puntos:

1) Sin atender a condición previa alguna, disolver jurídicamente cualquier traza de la FSSPX y de los grupos religiosos asociados a ella.

2) Cerrar los seminarios, entregar los bienes a los ordinarios y dispersar a los seminaristas enviándolos a sus lugares de origen por si hubiere alguno apto para el sacerdocio.

3) Dispersar a los sacerdotes y religiosos y, si fueren aptos para sus ministerios, encomendarlos a sus respectivos ordinarios.

4) Dispersar a los cuatro obispos, obligarles a renunciar al ejercicio de su ministerio, sujetarlos a sus ordinarios y destinarlos a una vida de silencio, oración y penitencia.

5) Mantener indefinidamente suspendidos “a divinis” a mons. Richard Nelson Williamson y a los sacerdotes que no se hayan considerado aptos.

6) Cualquier otro curso de acción supone una artimaña fraudulenta (“eine arglistige Täuschung”) contra la Fe y los fieles.

Fracasadas las conversaciones y rechazadas las sucesivas redacciónes del preámbulo doctrinal, como recién nombrado Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe y Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, mons. Müller ya puede poner en práctica su plan de acción pastoral.

La gravedad de las medidas indica que la FSSPX defiende una teología heterodoxa (“Die theologischen Ansichten der Piusbruderschaft weichen zum Teil von der katholischen Kirche ab”).

Quizá sus miembros se hayan reunido con ateos, paganos, herejes, cismáticos y apóstatas para rezar. O hayan impartido la absolución a fieles casados por la Iglesia, divorciados y vueltos a casar. O defiendan la salvación sin necesidad de pertenecer a la Iglesia Católica. O enseñen que el parto de la Virgen María no pudo ser físicamente virginal.

En cualquier caso, como el contenido de las conversaciones y del preámbulo doctrinal siguen siendo secretos, seguimos sin saber cuáles son los motivos teológicos que impiden la regularización canónica de la FSSPX, sin la cual queda irremisiblemente relegada a una situación marginal (“der randständigen Gruppe”) DENTRO DE la Iglesia.

De todas formas, aunque la FSSPX estuviera FUERA DE la Iglesia, que NO lo está, quizá debiéramos decir con mons. Müller que Cristo no ha redimido a la Humanidad y fundado la Cristiandad para que ahora vayamos nosotros y nos pongamos a discriminar al resto de religiones (“Christus hat die Menschen nicht erlöst und die Glaubensgemeinschaft der Christen gegründet, damit wir heute andere Religionen diskriminieren”).

Así pues ¡bienvenidos, hermanos de la FSSPX! Venid para que os disolvamos.

Cfr. http://www.zeit.de/online/2009/06/bischof-mueller-pius/komplettansicht

Rusticissimus

Tomado de Tradición Digital