Réplica a D. Julio Sánchez:
En atención a la verdad quiero seguir hablando y hacer hincapié en las «inexactitudes» a las que hace alusión usted.
1.- El P. Trejo prohíbe a los fieles a asistir a una Misa celebrada por un Sacerdote Católico no sospechoso de acuerdismo con la Roma conciliar. Con qué autoridad prohíbe esto el P. Trejo? Porque que yo sepa el p. Trejo tampoco está incardinado (aún) en la Diócesis en la que está ejerciendo, por lo tanto él, desde el punto de vista legal también sería un intruso.
2.- Habla usted de un orden jerárquico, pues que yo sepa, el P. Trejo no tiene ninguna autoridad ni jerarquía superior sobre el P. Cardozo, ni siquiera los fieles así lo reconocen. ¿Quién se ha creído usted que es el P. Trejo?. ¿Acaso el ordinario del lugar?
3.- Ha sido norma de la Fraternidad acudir a socorrer a las almas sin previo permiso del ordinario, al que hasta la fecha no se le reconocía ninguna autoridad en el seno de la Fraternidad, pues donde las dan hay que tomarlas, Sr Sánchez. Prepárese usted porque esta va a ser la norma de los sacerdotes fieles a M. Lefebvre con los traidores acuerdistas. Vayan a donde vayan ( con y).
4.- No ponga usted el parangón de esta situación con una familia, pues se va haciendo forzoso dentro de los fieles tradicionalistas, y cada día que pase más, no tener por padre espiritual a aquel que se entrega a la Roma apóstata, traicionando a nuestro fundador.
5.- El prior de Gómez Palacio, por muy prior que sea, no tiene la «autoritas» legítima para prohibir a unos fieles que asistan a la Misa de siempre, todo lo contrario, debería alegrarse que haya otro sacerdote tradicionalista (de los de verdad) que socorra a las almas condenadas a la ignorancia impuesta por la política del actual superior de la Neofraternidad, junto con sus correveidiles de turno, nombrados presuntamente para la ocasión. Al mismo tiempo el jefe nunca puede actuar despóticamente con los súbditos, a eso se le conoce con una palabra muy fuerte: TI-RA-NÍ-A. Y al tirano tenemos el deber de abandonarlo.
6.- Lo del número (no cifra) es lo de menos, de todos modos es una lástima que no hayan (con y) sido todos, pues cuando el jefe es un tirano hay que abandonarlo en bloque. El jefe está para aconsejar el bien. El director espiritual debe aconsejar no asistir a un acto herético, de esos que suelen ser habituales en la iglesia conciliar, véanse los casos de Asís, por poner solo un ejemplo.
7.- El justo medio siempre ha sido la virtud: o se defecciona hacia el mal o se mantiene con valentía en el bien (detente quien detente el poder temporal), que como se está haciendo patente, quien lo detenta ya ha defeccionado. Y por justicia, por amor a la verdad, por decoro intelectual, haya (con y) o no haya(con y) firma, tenemos el deber de exigir que pongan todos sus cargos a disposición de la Fraternidad, si es que realmente queremos que se mantengan los principios para los cuales Mons. Lefebvre la creó.
Eso, eso mismo Sr. Sánchez que Dios nos coja confesados.
Fdo.- Mª Luisa Aguirrebengoa S.
