del Superior General de la Fraternidad San Pío X
Monseñor Bernard Fellay
Menzingen, 24 de enero de 2009
El decreto del 21 de enero cita la carta del 15 de diciembre pasado al Cardenal Castrillón Hoyos, en la que expresaba nuestro apego «a la Iglesia de N. S. Jesucristo, que es la Iglesia católica», reafirmando nuestra aceptación de su enseñanza bimilenaria y nuestra fe en el Primado de Pedro. Yo recordaba cuánto sufrimos por la situación actual de la Iglesia, en que esta enseñanza y este primado son ridiculizados, y agregaba: «Estamos prestos a escribir con nuestra sangre el Credo, a firmar el juramento anti-modernista y la profesión de fe de Pío IV; aceptamos y hacemos nuestros todos los concilios hasta Vaticano II, respecto del cual emitimos reservas».
En francés:
Le décret du 21 janvier cite la lettre du 15 décembre dernier au Cardinal Castrillón Hoyos, dans laquelle j’exprimais notre attachement « à l’Église de N.S. Jésus-Christ, qui est l’Église catholique », y réaffirmant notre acceptation de son enseignement bimillénaire et notre foi en la Primauté de Pierre. Je rappelais combien nous souffrons de la situation actuelle de l’Église, où cet enseignement et cette primauté sont bafoués, et ajoutais : « Nous sommes prêts à écrire avec notre sang le Credo, à signer le serment anti-moderniste, la profession de foi de Pie IV, nous acceptons et faisons nôtres tous les conciles jusqu’à Vatican II, au sujet duquel nous émettons des réserves. »
Esta Carta debía ser leída a los fieles en todas las Misas del domingo 25 de enero de 2009.
Prácticamente así se hizo en todos los Seminarios, Prioratos y Centros de Misa, juntamente con el canto del Magnificat en acción de gracias.
En Martinica y Guadalupe no fue leída debido al grave error que contenía, ni se cantó el Magnificat.
Dicho error fue corregido luego, y así figura en los sitios oficiales de la FSSPX:
El decreto del 21 de enero cita la carta del 15 de diciembre pasado al Cardenal Castrillón Hoyos, en la que expresaba nuestro apego «a la Iglesia de N. S. Jesucristo, que es la Iglesia católica», reafirmando nuestra aceptación de su enseñanza bimilenaria y nuestra fe en el Primado de Pedro. Yo recordaba cuánto sufrimos por la situación actual de la Iglesia, en que esta enseñanza y este primado son ridiculizados, y agregaba: «Estamos prestos a escribir con nuestra sangre el Credo, a firmar el juramento anti-modernista y la profesión de fe de Pío IV; aceptamos y hacemos nuestros todos los concilios hasta Vaticano I. Pero no podemos más que tener reservas respecto al Concilio Vaticano II, que ha querido ser un concilio «distinto a los demás»».
Pero la Carta del 15 de diciembre de 2008, dirigida al Cardenal Castrillón Hoyos, contiene la primera versión, con la aceptación del Concilio Vaticano II.
Las concesiones de Monseñor Fellay no son de ahora… Vienen de lejos… ¿Recuerdan que en mayo de 2001 expresó que la FSSPX acepta el 95% del Concilio Vaticano II?

