¡Ambiguo sermón de Mons. Tissier!.
¿Va a aceptar él el acuerdo doctrinal? ¡No queda claro!.
En cuanto a su planteamiento «profético» de que dentro de 20 o 30 años Roma volverá a la fe, ¿No se contradice con la Profecía de Ntra. Sra. en La Salette: «Roma perderá la fe y será la Sede del Anticristo»?
De manera que: ¿Es hoy Roma la Sede del anticristo o no? Según Mons. Lefebvre si.
Por el contrario, según Mons. Tissier parecería que no, y que esta crisis no es la última, la del Anticristo, porque para él, dentro de 20 o 30 años, Roma se convertirá de nuevo en la cátedra de la verdad. Porque si él piensa que ahora Roma sí es la Sede del Anticristo, pero luego se convertirá, la cosa no concuerda en absoluto ni con la sana lógica, ni con las otras profecías aceptadas por la Iglesia y ni por supuesto, con el Apokalipsis de S. Juan, el gran olvidado, ignorado y despreciado por las directrices de la Fraternidad.
Una sana exégesis de las profecías en general y del Apokalipsis en particular nos lleva a considerar esta crisis sin igual de la Iglesia como la última gran crisis, como la consumación del misterio de iniquidad, pero Mons. Tissier, haciendo «juegos malabares» con las profecías ha llegado a «otra conclusión». ¿Política de despiste?, ¿de entretenimiento?
No lo sé. Lo que sí sé, es que por este camino de debilidad, de falta de actitudes firmes y determinantes, se está inoculando en los fieles tradicionalistas la falsa esperanza. Y esta falsa esperanza lleva irremediablemente al desánimo y a la pérdida del espíritu de combate contra el error de la Roma anticristo y por ende anticatólica.
Los fieles tradicionalistas de siempre, no los advenedizos llegados del modernismo e infiltrados después del ridículo motu proprio y del «carnaval» del levantamiento de las excomuniones, necesitamos y reclamamos planteamientos claros y viriles, nunca actitudes de medias tintas, ñoñas, edulcoradas y feminoides.
ANDRÉS CARBALLO RODRIGUEZ
